20050430

Un Cuento de Hadas...

Mary no quería ser grande... pero sabía que inevitablemente tendría que serlo. Lo descubrió a los cuatro años: una vez que su padre le hizo esa pregunta que siempre le hacen a todos los niños en cualquier parte del mundo: "¿qué quieres ser cuando seas grande?". "¡Yo no voy a ser grande!", le había respondido ella con toda la naturalidad de quien está muy seguro de lo que dice, mas su papá entonces la sentó sobre su regazo, la abrazó, y le dijo a modo de suspiro: "¡Ojalá pudieras no ser grande nunca, Pequeña!"; y a partir de ese momento, Mary simplemente lo supo: tenía que crecer. Más tarde alguien le diría que crecer formaba parte de la inexorable ley de la vida.

A Mary no le gustaba ver a nadie triste, pero no tenía más remedio. Como posteriormente alguien también le diría: el que unas veces se esté triste y otras veces alegre, también formaba parte de esa inexorable ley de la vida. "¿Por qué está triste ese niño?", le preguntó en cierta ocasión a su padre mientras señalaba con su pequeña mano a un pequeñuelo que veía desconsolado a los transeúntes de una avenida pasar. "Es que los que debían encargarse de hacerlo feliz se han olvidado de él", fue la explicación que le dio el interrogado. "¡Pobrecito! ¿Por qué se olvidaron de él?", le preguntó nuevamente su hija con tanta compasión que de pronto su padre también se sintió terriblemente mal por el olvidado niño. "No lo sé, pero no debieron haberlo hecho", le respondió, y, para animarla un poco, luego agregó: "A ver... ¿qué se te ocurre que podamos hacer para contentarlo?". Por supuesto que Mary ya había pensado en eso, así que, sin dudarlo un segundo, contestó: "¡démosle un juguete!". "En algo de comer era en lo que estaba pensando yo", le dijo su progenitor, quien además estaba pensando en su bolsillo. "¡Buena idea! !Vamos a darle un juguete y algo de comer!", dijo emocionada la niña, y a su padre no le quedó otra alternativa que complacerla. Por suerte, Mary contaba con un papá que en el fondo era generoso.

De comer le compraron un pastel de carne en una panadería cercana, y para jugar: un View-Master. A Mary le había encantado uno que le habían regalado a ella, por lo que pensó que al niño podría también gustarle uno. No se había equivocado. La cara de emoción que puso el otrora triste niño al recibir su regalo, era imposible de describir con palabras, pero Mary lograba imitarla bastante bien cuando contaba lo ocurrido en su casa. "¿Viste, Pequeña? ¡Tú lograste hacer feliz a un niño triste!", la animó su padre cuando ya estaban camino a casa. "¿Yo? ¡Pero si tú compraste todo!", reconoció ella. "¡Sí, pero tú fuiste la de la idea! ¡Tienes el don de hacer feliz a la gente", le replicó él. "¿En serio? ¿Cómo las hadas?", le preguntó inocentemente su primogénita. "Sí, mas... ¿qué tienen que ver las hadas en esto?", dijo el papá algo desconcertado. "¡Es que las hadas son las que hacen felices a los personajes de los cuentos! ¿Qué hubiese sido de Cenicienta sin su hada madrina?", le aclaró sabiamente la niña. "¡Es que tú eres un hada! ¿Yo no te lo había dicho ya?", le comentó él. "¿Yo un hada? ¡Pero si las hadas vuelan y yo ni siquiera tengo alas!", cuestionó la pequeña. "¡No te preocupes por eso! ¡Ya te crecerán las alas cuando crezcas!". Y desde entonces Mary sintió emoción por crecer... por crecer creyendo ser un hada.

Para hacer felices a otros la verdad era que Mary no tenía dificultad alguna. Una vez, cuando tenía 8 años y estaba jugando en el parque, vio a un niño que, oculto detrás de un árbol, observaba fijamente hacia el horizonte como si estuviese a la espera del gran acontecimiento de su vida. "¿Qué haces?", le preguntó nuestra hada al vigilante de poca edad. "Shhh. Estoy esperando a que se aparezca un Piel Roja. Mis hermanos mayores me dijeron que habían visto uno aquí esta mañana y que seguramente si me quedaba esperándolo acá, yo tambien lo vería. ¡Quiero ver a un Piel Roja!", le respondió entre susurros el niño. Mary sabía que en ese parque no habían Pieles Rojas, tal vez en el parque que quedaba al otro lado de la ciudad habrían algunos, pero en este seguro que no había. Sin embargo, no quería desilusionar al niño y decirle que fue engañado por sus hermanos mayores, por lo que se le ocurrió una idea: fue hasta la jaula donde más temprano había visto a un pavo real, y le pidió al cuidador que le obsequiara una pluma de esta ave. Como nadie era capaz de negarle nada a esta niña, pronto Mary tuvo en su poder no una sino tres de estas plumas, las cuales colocó detrás de una lejana roca de modo que, vistas desde el otro lado, sólo se pudiera ver la mitad superior de estas. Entonces, llamó al niño que quería ver indígenas, y le dijo: "¿Ves aquella piedra que está allá? Detrás de ella, hay un Piel Roja escondido. ¿Ves las plumas sobre su cabeza?". "¡Sí, sí las veo! ¡Vamos a acercarnos", dijo el pequeño emocionado. "¡No, cuidado! Esas plumas indican que están en guerra, así que puede ser peligroso acercarnos", le aclaró el hada. "¡Sí, muy peligroso!", asintió el niño, y prefirió irse mejor a su casa para relatarle una y otra vez a sus hermanos como él sí había visto a un Piel Roja de verdad. Los niños se creen cualquier cosa, y el día que dejan de hacerlo, dejan también de ser niños.

En otra ocasión, Mary pasó junto a una niña que estaba llorando. "¿Por qué lloras?, le preguntó, y la niña le respondió que era porque no la habían invitado a la fiesta de una de sus "amigas". "¡No te preocupes!", le dijo el hada, "¡Nosotras vamos a hacer una mejor!". Y entre las dos hicieron una fiesta que será recordada por siempre por todos sus asistentes: las dos doncellas y todos sus juguetes. Bailaron y se divirtieron con todos ellos, y hasta parece que el osito de fieltro se pasó de tragos porque tuvieron que darle atención médica, aunque, seguramente, él también la pasó bien. De esta forma, Mary hacía felices a todos a su alrededor, a quienes orgullosa les decía que ella era un hada. Una que todavía no tenía alas.

Mas, un día, algo terrible pasó: Mary dejó de creer. Se dio cuenta de que nunca tendría alas y dejó de importarle hacer feliz a la gente, porque al fin y al cabo, ella no era un hada. Estos seres mágicos no existían. "¿Qué te pasa Mary? ¿Por qué ya no estás tan alegre como antes?", le preguntó preocupado su padre. "Porque me di cuenta de que no soy un hada. ¡Gracias por hacerme creer que lo era, pero ya estoy muy grande para creer en ellas!", le respondió ella desconsolada. "¿Y quién te dijo que no eres un hada?", volvió a preguntarle él. "Nadie. Simplemente me di cuenta de que ellas no existen", aclaró la doncella. "¡Tú eres un hada! No tendrás varita mágica ni alas, pero... ¿acaso crees que todas las personas a las que hiciste feliz con tus actos, estaban fingiendo? ¡Tú los alegrastes con tus actos, sin ningún poder mágico!", trató de animarle él. "Sí pero...", pero ella no tenía qué argumentar, se había quedado sin palabras. "Cuando te dije que tenías un don para hacer feliz a la gente, no estaba mintiendo", le dijo su padre mientras le secaba las lágrimas con sus manos. Entonces el hada que había dejado de ser hada, recordó las expresiones de todos aquellos a los que había ayudado: la del muchacho de la calle, la del niño que quería ver Pieles Rojas, la de la niña de la fiesta mágica, y las de muchos más que no me alcanza el espacio para contar sus historias aquí; y se dio cuenta de que el único poder que había utilizado para ayudarlos era el de su imaginación. Desde ese momento, Mary volvió a creer que era un hada... pero esta vez, una de las que sí existen.

Dedicado a todas aquellas hadas
que creen que, por no tener alas,
no les es posible volar

Canción recomendada de la semana:

* Lit- "Lullaby"

Película recomendada de la semana:

*"Secondhand Lions" (2003) [8.5/10] Cast: Haley Joel Osment, Robert Duvall, Sir Michael Caine.

-¡Qué disfruten sobrevivir una semana más!

-H.G.

19 comentarios:

icebutter dijo...

sinceramente estoy asombrada por como trasmites en tus palabras, de verdad que me encantas y tendras una lectora fanatica de tus post...espero leer otra cosa muy pronto...icebutter

Any dijo...

hey q bello... me encanta!

Mariu dijo...

Aunque suelo y suelen identificarme más con la Bruja mala de los cuentos...no está mal la historia.

Aylen dijo...

Tienes un don especial para contar historias. Haces que cuando uno llega al final se quede con ganas de más. Me ha gustado mucho, pero hay algo que no es del todo cierto, el título: un cuento de hadas sin hadas... en tu historia sí que hay hadas, al menos una, aunque no tenga alas ;) En realidad sólo estaba intentando buscarle alguna pega para no tener que decirte que estaba perfecto ;)

Un abrazo enorme.

H.G. dijo...

Icebutter: Muchas gracias por tus palabras. Eres bienvenida aquí las veces que quieras. Lástima que no tienes un blog para visitarte también. Saludos.

Any: Me alegra que te haya gustado!

Mariú: Me pregunto por qué te identificas o te identifican con la bruja mala de los cuentos si eres una persona tan amable, generosa y simpática? Estoy siendo sarcástico, por supuesto. Me alegra que no te haya parecido mala la historia.

Aylen: Primero que nada muchas gracias por todo! En cuanto a lo del título, me imaginé que tarde o temprano alguien iba a hacer un comentario como el tuyo, y tienes razón. Con "sin hadas" lo que quería decir era que no habían las hadas típicas de los cuentos, pero sé que se presta a confusión, así que le voy a quitar el "sin hadas" al título. Eso es para que veas que tus comentarios son muy tomados en cuenta aquí ;). Un abrazo más enorme que el tuyo!

Virginia dijo...

Me encantó tu cuento. Sobetodo la forma como Mary se dio cuenta de que iba a crecer y también la frase: "Los niños se creen cualquier cosa, y el día que dejan de hacerlo, dejan también de ser niños". Muy cierta.

Sigue así!

P.D: Muy buena la película que recomiendas.

Aylen dijo...

eyyy pero no le cambies el título! Tú no me hagas ni caso que sólo te lo dije para hacerte rabiar ;) pero estaba bien como estaba, de verdad que no hacía falta que lo cambiaras. Eso sí, se agradece que las palabras de una sean tomadas en serio xD De todos modos, no importa mucho un título u otro cuando el resto está perfecto.
Aún no he podido escuchar la canción de esta semana pero la letra es preciosa.
Un beso.

H.G. dijo...

Muchas gracias por decir que el resto está perfecto, aunque no lo está.
¿Has escuchado las canciones que cada semana recomiendo? Debes ser la única, pero gracias. Algunas te gustarán, otras no tanto. Casi siempre las pongo por la letra, aun si la música no me gusta tanto; excepto cuando no se me ocurre alguna cuya letra tenga que ver con el post por lo que pongo entonces cualquier canción que me guste, vieja o nueva. Para este post, no me vino a la mente ninguna canción sobre hadas- las hay pero no tenía tiempo para ponerme a buscarlas- así que elegí esta de Lit cuya traducción literal es "canción de cuna". De esta canción me gusta tanto la letra como la música. Está dedicada a la hija del cantante, que mientras está en tour pasa poco tiempo con ella. Espero que te guste cuando la termines de oir ;).

Ceci dijo...

A veces me creo hada y hoy es una de esas veces. Por eso, procedo a sacar mi varita mágica y a desearte que el hada a la cual le dedicas tan preciosa historia, aparezca a tu lado pronto, si es que ya no está ahí, haciendo volar tus dedos sobre el teclado de modo que produzcan tan hechiceras y magnéticas fábulas de la vida real.

Elisa de Cremona dijo...

mmhhh...!

Nostak dijo...

Me gustó su saludo en "Ninguna parte" y paso a devolvérselo.
Saludos desde esta parte del mundo

Mari_posita dijo...

hello no habia entrado antes porque como ya sabes estaba full con la desaparecida mayra q ya volvio a aparecer pero q ahora no se si esta sana para el lunes :(. en fin, excelente la historia, en cuanto a mary, sabes lo q pasa no es q no tenga alas es q las alas solo salen cuando esta dormida y por eso cuando las ve al despertarse no se acuerda, ;), ay q volverse peter pan para no crecer jamas y quedarse en el pais d nunca jamas con los niños erdidos jajaja :D

Mari_posita dijo...

*hay

Mari_posita dijo...

ya me salieron las alas jijiji

Anónimo dijo...

pana de verdad que tienes talento para los cuentos, estan muy buenos los cuentos escritos, felicitaciones, no dejes de escribirlos.

H.G. dijo...

Gracias usuario anónimo!

Lucila Avril dijo...

Ayy..
buenísimo,
realmente,
más de uno se habrá emocionado hasta las lágrimas con ésta historia.
¿Tengo tu derecho de copyright para incluir ésta historia en mi blogger?

Deja-Bú dijo...

tu igual tienes un don...me gusto mucho tu blog.....me comio como 4 horas de vida pegado a un monitor leyendo (algo poco comun en mi)...pero te queria pedir un favor....igual tengo un blog...donde coloco las letras de las canciones que compongo....¿podrias tu enseñarme por un mail como colocar musica de fondo al blog?...te lo agradeceria mucho......bueno eso era lo principal..."kkohead@latinmail.com"...y de yann tiersen el tema qe cambio mi vida (lo digo en serio) es "sur le fil"...esa que es puro violin....ese tema representa el quiebre de todo lo que fui alguna vez y ya no soy mas....bueno...felicidades denuevo por tu blog...y ojala me agas el favorcillo....

Zalu dijo...

Ese cosquilleo bajo la piel tan especial no lo cambio por nada...
Hoy no solo creo en las hadas, sino también en los "hados", mil gracias por las sonrisas. :)