Es difícil encontrar un empleo si no tienes experiencia, pero... ¿cómo puedes reunir experiencia si nadie te contrata debido a tu inexperiencia? Además de redundante, lo anterior es también algo paradójico, y es que no son pocas las paradojas con las que nos topamos día a día. De hecho, podría decirse que vivimos rodeados de contradicciones o de elementos que van en contra de toda lógica. Ejemplos sobran, y uno de ellos podría ser la diferencia entre lo que quieren las mujeres en un hombre, y lo que de verdad las atrae.
"¡Yo quiero a alguien que sea sensible, sincero, inteligente, que me entienda y que me haga sentir especial!", es el lugar común que sale de la boca de prácticamente cualquier mujer a la que se le pregunte sobre su pareja ideal. Sin embargo, resulta que cuando una mujer tiene frente a sí a un hombre sensible, sincero, inteligente, que la entiende y que la hace sentir especial; sencillamente no se siente atraída por él, por más consciente que esté de que es la persona ideal para compartir el resto de su vida o al menos gran parte de ella. Algunos podrían pensar que esto se debe a que las mujeres están locas y no saben que es lo que quieren, y aunque hay algo de cierto en esta afirmación, la verdad es que si queremos encontrar la causa de esta incongruencia, no debemos buscarla en el llamado "sexo débil", sino más bien en los supuestos pretendientes perfectos. Son ellos los del problema.
Para entender mejor esto, hay que ponerse en los zapatos de una mujer a la que le guste ser femenina. Imagina que nunca estas en un sitio sin tu colección personal de aduladores que creen que por contarte todo el tiempo lo extraordinarios que son y por satisfacer todos tus caprichos te van a tener a sus pies. Sabes que tus "amigos" están contigo más por cómo te ves que por ser la persona que eres, y que si fueras la versión femenina de Chewbacca, ni siquiera te saludarían. En un principio, pudo ser que incluso te divirtieras con ellos porque, después de todo, ¿qué tan desagradable puede ser tener unos esclavos que hacen lo que tu quieras? Pero luego, llegó un momento en el que comenzaron a aburrirte, querías algo más, alguien diferente a la norma, alguien a quien no pudieras controlar tan fácilmente, alguien que significase un reto. Entonces se te da la oportunidad de conocer a una persona que sí es distinta a los demás, alguien que sabes que tiene más de tres dedos de frente y que tiene el potencial para ser lo que buscas. Consideras darle la oportunidad a él. Pero... ¿qué sucede con ese prospecto de príncipe azul a partir del instante en el que comienzas a demostrarle algo de interés? Pues que el príncipe se convierte en mendigo y empieza a comportarse exactamente igual a los demás, se vuelve manipulable y acaba convirtiéndose en otro idiota. ¿Por qué se dió ese cambio?
Ahora quizás haga falta ponerse en los zapatos de uno de los idiotas. Tal vez sirvan los míos, ya que, lamentablemente, yo también he sido uno de ellos. En mi caso, yo nunca anduve detrás de las chicas más atractivas deseoso de que me prestaran atención. Podrían ser muy bellas, pero si las consideraba estúpidas o si su forma de ser no me gustaba, entonces no me atraían para nada. Así que yo era quizás el único hombre que las trataba de tú a tú, que les respondía mal si había que hacerlo y que incluso era ácido con ellas. No resulta tan extraño, por ende, que más de una vez haya ocurrido que se interesara por mí una de estas bellezas, y que yo pasara por
bobo ante mis compañeros por no "aprovechar". Si debí hacerlo o no, eso es harina de otro costal, lo que quiero dejar claro aquí es que si una muchacha no me atraía, yo me comportaba de lo más natural con ella. Las dificultades las encontraba era cuando alguien sí me gustaba.
Es algo difícil de explicar. En primer lugar, cuando estás delante de una chica que te atrae, quieres por sobre todas las cosas quedar bien con ella. Hablar de temas interesantes, hacer comentarios inteligentes, ocultar tus defectos, en fin, parecer perfecto porque crees que eso es precisamente lo que ella quiere: alguien perfecto. Sin embargo, terminas pensando tantos las cosas antes de actuar que en vez de que eres perfecto lo que ella termina creyendo es que tienes severos problemas mentales. ¿Cómo no lo va a pensar? Ahora bien, si a pesar de tu demostración de estupidez crónica, ella por alguna razón te da indicios de que no le resultas indiferente, todo se torna aún peor ya que sabes que está en tus manos arruinar las cosas o no y el terminar de conquistarla.
Si quieres enamorar a alguien, ¿qué es lo que se supone que debes hacer? ¿Qué fue lo que nos enseñaron en nuestras casas? ¿Qué es lo que la "sabiduría" popular nos recomienda? ¿Qué hemos aprendido de todas las películas y novelas romanticosas? Que debes ser un caballero y tratarla como a una princesa, cortejarla, llenarla de obsequios, ser super atento, llevarle flores, llamarla siempre, demostrarle tu interés y prácticamente vivir a sus pies. Es el paradigma que nosotros los hombres y nuestra sociedad tenemos sobre este tema. Conozco a alguien que su forma de hablar incluso cambia cuando está con su novia y la consiente como si ella fuera idiota o un bebé de dos años y es incapaz de llevarle la contraria fuertemente. En algunos casos, pocos realmente, actuar según este paradigma llega a funcionar en un principio, pero tarde o temprano, ella terminará obstinándose de él, o él de comportarse de esa forma.
Tuve que equivocarme bastante para darme cuenta de que al final, lo único que puedes hacer en tu afán por conquistar a alguien es ser tú mismo, y que por más especial que te parezca esa persona, debes tratarla bien pero como si fuera una amiga más. No ser predecible, tener confianza en ti mismo, una opinión propia, no ser fácilmente manejable, decir que no cuando debes hacerlo, además de las cualidades que te definen como persona. Si han de estar juntos porque son muy compatibles, las cosas se darán prácticamente por sí solas. La verdad es que si se piensa un poco sobre esto, resulta lógico todo, pero tenemos tan arraigado en nuestros cerebros el paradigma de que debemos poner a las mujeres en un altar y venerarlas, que nos cegamos y no vemos lo que de otro modo nos parecería obvio. Es un poco como si uno fuera Neo y viviera en "La Matriz". Él era el elegido, él era especial, pero de nada le servía serlo mientras no se lo creyera él mismo, y mientras no comprendiera todo lo que estaba a su alrededor. Sin embargo, una vez que aprendió a creer en sí mismo y que comenzó a ver las cosas en el código de la Matriz, nada le resultaba imposible. Del mismo modo, considero que una vez que empiezas a creer en ti mismo y que entiendes qué es lo que les interesa a las mujeres porque te has puesto en su lugar, todo cambia para mejor.
Sin embargo, no hay segundas oportunidades para causar una buena primera impresión, y las mujeres se basan mucho en eso. El error que muchas veces cometen es pretender que uno tiene que estar consciente de todo esto desde el principio, como si fuera tan fácil darse cuenta de que el paradigma que todos consideran como algo cierto, en realidad no lo es. Muy pocas están dispuestas a tenerte paciencia y a ayudarte un poco, a pesar de que es posible aprender muy rápido cuando se sabe qué es lo que se tiene que aprender. Creen que uno es como es y no puede cambiar. Muchas temen decirte qué es lo que les molesta, qué es lo que haces mal, y terminan desperdiciando una buena oportunidad con alguien que vale la pena. Esperan a alguien que sea desde el comienzo perfecto para ellas, y no valoran cuando consiguen a una persona que tiene el potencial para serlo realmente. Si estuvieran conscientes de lo escasos que son los hombres decentes, con algo de inteligencia y que no son unos perros, quizás entonces sí les tendrían un poco más de paciencia.
Mi deseo al escribir esto, es que, ahora que se acercan fechas relacionadas con el tema, las personas que lo lean reflexionen. Si son hombres, ojalá que aún estén a tiempo de cambiar el viejo paradigma antes de que metan la pata con una persona que de verdad les importe, y si ya es tarde, que al menos les sirva para cuando llegue el próximo tren. Si son mujeres, pues ojalá esto les sirva para que puedan ponerse un poco en el lugar de nosotros y sean más comprensivas. También puede servirles para retener el interés de alguien en particular, ya que los hombres también se aburren cuando no tienen frente a sí nada que les rete.
El que no tenga nada que aprender, que tire la primera piedra...
Canción para acompañar:* Hoobastank - "The Reason"
Película recomendada de la semana:* "The Matrix" (1999) [10/10 aunque ya no parezca una película tan vanguardista debido a los clones que han surgido]. Director: Los hermanos Wachowski. Cast: Keanu Reeves, Carrie-Ann Moss, Hugo Weaving, Lawrence Fishburne.
-¡Qué disfruten sobrevivir una semana más!
-H.G.