20051014

El Héroe ante Sus Ojos

Sus ojos estaban fijos en él, pero en realidad no lo estaba mirando. Su mente se encontraba dispersa mientras aún intentaba asimilar lo que acababa de suceder. No quería pensar en nada concreto en ese momento, mucho menos en el futuro inmediato. Las angustias y las preocupaciones bien podían esperar otro rato.

Notó que en su rostro se encontraban las huellas de una sonrisa. La misma que él estaba acostumbrado a ver desde que era un niño y que el hombre que tenía frente a sí siempre llevaba cuando llegaba del trabajo y los encontraba a ellos haciendo cualquier cosa: jugando, estudiando, durmiendo... no importaba. Él era feliz con sólo ver a sus hijos. Verlos era todo lo que necesitaba para sentirse orgulloso, y orgullosos era como ellos se sentían de tenerlo a él como padre. No tenían nada que reprocharle, pero sí mucho que agradecerle.

Recordó entonces la primera ocasión en la que lo vio bailar con su madre. Él tenía cuatro años y habían ido de paseo a un parque. Una retreta de esas que tocan canciones de hace cien años se encontraba amenizando la tarde y su padre no pudo resistir la tentación de llevar a su señora esposa a la improvisada pista de baile. Puntos de sombra y de luz invadían el lugar producto de los rayos del sol filtrándose a través de los árboles. Aves de todos colores adornaban el cielo. Las notas alegres de la música de antaño contribuían a hacer de ese día uno muy especial. Sin embargo, lo que más marcó para él esa tarde fue la expresión de felicidad de su madre mientras danzaba. Hacerla tan feliz a ella estaba, sin duda, de primero en la lista de cosas que agradecerle.

Rememoró luego la admiración que sintió por él cuando lo llevó a aquel partido de fútbol y lo mantuvo todo el tiempo sobre sus hombros para que pudiera ver el juego. “¿Seguro que no estás cansado, papá?”, le preguntó el niño con sincera preocupación al finalizar la primera mitad. “No estoy cansado. ¡Tranquilo, hijo!”, le contestó valientemente él a pesar de que el cansancio que tenía era evidente con cada jadeo de su respuesta. En ese instante él supo que para su padre, el bienestar de sus hijos estaba por encima del suyo propio, como comprobaría después cada vez que le pedía hacer algo que implicara un sacrificio de su parte. Por ejemplo, cuando a la medianoche lo llamaba para que lo fuera a buscar a casa de un amigo, o cuando lo despertaba de madrugada para pedirle que llevara a otro compañero a su casa. Nunca se quejaba y siempre estaba dispuesto a ayudarle. ¿Qué más le podía pedir?

Pasaba buenos ratos viendo películas con él, y también jugando o conversando. Con él podía hablar de todo. Durante un tiempo llegó a pensar inclusive que su padre tenía las respuestas a todas las preguntas que pudieran realizarse. “¿De qué están hechos los sueños?”, le preguntó en una ocasión. “Los sueños están hechos de imaginación”, le respondió su padre después de pensarlo un poco. “¿Y dónde puedo comprar un poco de imaginación?, volvió a preguntar el curioso niño. “Pues en las librerías”, replicó con naturalidad su papá. “¿En las librerías?”, dijo atónito el preguntón. “¡Pues sí! Cuando compras un libro compras también un poco de imaginación”, explicó. Y así, el hábito de la lectura se convirtió también en algo más que tenía que agradecerle a su progenitor.

Pasaron las horas y a su memoria seguían llegando recuerdos felices. El nostálgico hijo no pudo evitar que una tímida lágrima se asomase a través de su ojo derecho. Sin embargo, él ya no estaba triste. En el fondo, más bien estaba contento, porque había descubierto que una parte de su padre permanecería viva en él para siempre. En sus recuerdos, el gran superhéroe seguiría ganando batallas.

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Para Luis.
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Con esto también participo en El Juego


Canción para acompañar:

* Pearl Jam - "Man of the Hour".

Película recomendada de la semana:

* "Big Fish" (2003) [10/10]. Director: Tim Burton. Cast: Ewan McGregor, Albert Finney, Alison Lohman, Jessica Lange, Helena Bonham-Carter.

-H.G.

16 comentarios:

CURRUSA dijo...

Ey! y el "disfruten sobrevivir una semana màs"???

Muy buen post como siempre!

Saludos!!! ;-)

H.G. dijo...

Que detallista eres!

No me pareció apropiado esta semana.

Gracias y un abrazo!

PatriciaFM dijo...

Epale horacio estoy aquí paseandome por tu blog. Porque para Luis? así se llama tu padre?, la pelicula que recomendaste es excelente, espero que estes bien, cuidate

H.G. dijo...

Hola Paty. Luis es uno de mis mejores amigos. Lamentablemente, su padre, quien era un gran hombre, falleció el pasado jueves. Por eso este post es para él.

Mi papá se llama igual que yo y por fortuna está bien de salud.

Gracias y un abrazo!

poemasperdidos dijo...

Pues felicidades a Horacio Padre, porque aunque tus palabras sean para otro, te salen como del alma también!
Mientras viva mi papá, yo seguiré siendo una especie de Peter Pan. No concibo la vida sin él. Tus palabras me encantaron.

Besos,
Gab

Ceci dijo...

Mi Padre es mi ídolo. Lo adoro y sólo pensar que algún día no estará más acá me provoca un nudo en la garganta y me obliga secar lágrimas que escapan en anticipatoria agonía.
GRACIAS!!!!!

Jeanne dijo...

Esto ya lo hablamos en otra ocasión y no tengo más que decir que lo siento mucho,así que vuelvo a repetírtelo.
Qué vacío es todo cuando una persona se va,qué poco queda,y qué poco vale aquello por lo que tanto nos preocupamos alguna vez.
Las situaciones de esta índole son bellísimas,no precisamente por la muerte,sino porque experimentas sensaciones que jamás recobrarán vida en otra circunstancia.Eso también pasa cuando esa persona está cerca tuyo,cuando llega eso por lo que tanto habías luchado.Eso le da un poco de valor a la situación.Aunque cueste reconocerlo.
Sólo espero haber aportado algo,espero que te encuentres mejor.
Un abrazo muy fuerte.

Lo-que-serA dijo...

¡No sabes la sorpresa! Tu post (muy lindo) me hizo recordar a mi madre, que era como este hombre que describes: su alma era como un gran paraguas para todos. Y cada que recuerdo a mi madre ¡me viene a la mente Big Fish! porque era una fabuladora incorregible.
Gracias, H.G.

Isthar dijo...

Siempre he defendido que nadie muere del todo mientras quede quien te recuerde, y sin duda, por suerte, los recuerdos como estos son imborrables e impagables.

Precioso :)

Nocheoscura dijo...

Un placer descubrirte

punkserastu dijo...

Ja, igual pero al revés... Pensé en la peli rusa que vi ayer "El Regreso" y en lo que escribí en mi blog.

Nostak dijo...

Bravo!.
Me gusta. Y que quede ese sentimiento que puede ser con los hijos, con los padres, con los amigos, ...., de que hay algo mayor que nosotros mismos que damos desinteresadamente, amor.

Un abrazo

Mariu dijo...

Buenas,

Que lindo detalle. Me encantó porque mi papá es lo MÁXIMO, es como un amigo, puedo hablar muchísimo con él y con toda tranquilidad. Yo creo que él también es mi héroe (además de mi mamá por supuesto).

Saludos,

Mariú.

Alea jacta est dijo...

Simplemente precioso, no se me ocurre nada más que decir!!!!

un abrazo!!!

H.G. dijo...

Gab: A ver cuando me invitas a la tierra de Nunca Jamás. Gracias!

Ceci: Me alegra que te haya gustado. Un abrazo!

Jeanne: Siempre aportas algo. Eso no está en duda. Gracias.

lo-que-sera: Mientras la recuerdes, ella seguirá contigo. Gracias a ti.

Isthar: Pues me uno en la defensa de eso mismo. Un abrazo!

H.G. dijo...

nocheoscura: lo mismo digo.

david: No he visto esa película, pero sé a cuál te refieres. Al revés, es decir, el cariño de un padre hacia los hijos, es incluso hasta más fuerte, o al menos debiera serlo.

nostak: Usted lo ha dicho! Un abrazo!

mariú: Gracias. Saludos a ti y tus dos héroes.

josy: Pues a mí no se me ocurre nada más que darte las gracias. Un abrazo!

-Gracias a todos y saludos.