20050527

Un cuento con una historia

[Un Cuento de Terror para Niños]

"Todos estaban jugando, pero Santiago no. No podía apartar sus ojos del oscuro depósito de herramientas situado al otro extremo del patio del colegio. Algo atraía su mirada, pero no sabía qué, porque desde donde estaba, la ausencia de luz le impedía ver lo que había adentro de aquel cuarto. De pronto notó una sensación extraña, una sensación de como si alguien lo estuviese mirando desde ese tenebroso lugar, y esto lo intranquilizó aún más.
No podía dejar de pensar, o tal vez de imaginar, qué o quién lo miraba. Por un momento le pareció haber visto a un ratón gigante con los dientes de metal que esperaba a que entrase un niño al depósito para devorarlo. Santiago podía ver los ojos negros del sucio animal fijos en él, y notó que el enorme ratón en vez de cola tenía una serpiente de colmillos blancos, quien lo miraba también.
No había pasado mucho tiempo cuando sonó el timbre del colegio. Santiago tembló de miedo, porque sabía que inevitablemente tendría que pasar frente al depósito con el ratón gigante de dientes de metal y cola de serpiente para poder llegar a su salón de clase. Lentamente se levantó y muy despacio empezó a caminar. Con cada paso que daba sentía acelerarse su corazón más y más y sentía con mayor intensidad el helado viento que chocaba contra su rostro.
A medida que se iba acercando al sitio al cual no quería acercarse, el niño veía al ratón aún más grande. Pensaba que tal vez el inmenso roedor tendría garras de león muy afiladas que le ayudarían a devorar a sus víctimas. Santiago temblaba de miedo.
Cuando ya faltaba poco para llegar al depósito, el niño se estremeció de pavor. ¿Qué tal si el ratón gigante de dientes de metal, cola de serpiente y garras de león también arrojaba fuego por la boca para quemar a los padres que no le dejaran comerse a sus hijos? El niño no quería continuar, pero tenía que hacerlo.
Era inevitable. El momento que Santiago no quería que llegara al fin llegó, y cuando ya estaba pasando cerca de aquel oscuro depósito, el niño se detuvo junto a la entrada de aquel lugar, lentamente giró su cabeza en dirección al cuarto de herramientas y se sorprendió al no ver nada más que escobas, viejos pupitres y algunos escombros. Entonces se acercó al umbral de la puerta e introdujo su mano para tantear en la pared en busca del interruptor de la luz, pero no lo encontró. Armándose de valor, introdujo esta vez su cabeza, vio dónde estaba el interruptor y rápidamente lo activó. Al iluminarse la habitación, Santiago apenas alcanzó a ver cómo velozmente un punto negro en el suelo se escondía entre los escombros. Entonces el niño apagó la luz, sonrió, y siguió su camino hasta el salón de clases. Santiago sonreía. Sonreía porque el ratón gigante de dientes de metal, cola de serpiente, garras de león y que también arrojaba fuego por la boca no existía. Lo que le miraba desde el oscuro depósito no era más que un pequeño ratón, asqueroso e indefenso. Todo se lo había imaginado… o al menos eso pensó él."

Hace diez años, Bill Clinton decidía el destino de su nación -o el de una de sus pasantes- desde el Salón Oval de la Casa Blanca. Al mismo tiempo, Mel Gibson buscaba el lugar más óptimo de su mansión para lucir las estatuillas doradas que había ganado por dirigir Braveheart. Simultáneamente, en algunas estaciones de radio comenzaban a escucharse las canciones de un disco llamado Jagged Little Pill de una tal Alanis Morissette, mientras que Britney Spears todavía no se había percatado de que las probabilidades de hacer realidad sus sueños de fama eran inversamente proporcionales a la cantidad de ropa que llevase puesta. Un niño neoyorquino (no es con k) , observaba el paisaje a través de la ventana de su departamento preguntándose cuántos pisos tendrían las “Torres Gemelas”, a la vez que a miles de kilómetros más al sur, el actual Presidente de Venezuela contaba las manchas que adornaban al techo de su celda en prisión. En 1995, Venecia era diez centímetros más alta, "El Niño" no era más que la forma como alguien se refería a cualquier infante del sexo masculino, y yo... yo apenas cursaba octavo grado en el colegio. También hacía otras cosas, como participar en campamentos y demás actividades al aire libre como miembro de los Scouts, pero en general mi vida era bastante tranquila y apacible, donde mi mayor problema era tal vez cómo resolver las trampas de LeChuck en el juego de Monkey Island 2. No todo era perfecto pero hasta cierto punto, podía decirse que yo era feliz. Al menos lo fui hasta que a finales de año mis padres llegaron con una terrible noticia: mi mamá estaba embarazada.

Por supuesto que la noticia no me causó gracia. Un nuevo miembro en la familia no sólo perturbaría mi tranquilidad, sino que además traería cambios; y como en toda situación donde te agrada todo como está, yo no estaba muy abierto a dichos cambios. Para empezar, democráticamente mis progenitores decidieron que yo le daría mi habitación –la cual me gustaba bastante- a mi hermano del medio y que construirían una nueva y mejor para mí. Yo no quería mudarme de cuarto, pero esto poco importó. Aunado a esto, la experiencia que tuve con mi otro hermano –al que le llevo 5 años- no fue precisamente la mejor: por ser muy diferentes discutíamos todo el tiempo, me dañaba todas mi cosas por no tener cuidado, se antojaba de todo lo que yo tenía, etc, etc, etc. Por si todo esto fuera poco, me preocupaba que yo contaría con catorce años para cuando el nuevo bebé naciera, ¿no era esta mucha diferencia? Definitivamente, mis días felices estaban contados, y la cuenta daba nueve meses.

A estas alturas, ya se deben estar preguntando qué demonios tiene que ver todo esto con el cuento del principio, mas aunque no lo parezca, sí hay algo de coherencia en este post. “Un cuento de terror para niños”, fue la primera cosa que escribí porque quise y no porque me lo pidieron en el colegio o en la universidad. Lo hice hace aproximadamente tres años cuando terminé de leer un libro de mi escritor favorito, John Irving (prometo un post sobre él en el futuro cercano), llamado “Una Mujer Difícil” (traducción “literal” de “A widow for a year”), en donde uno de los personajes era escritor de cuentos de terror infantiles. Me gustaron tanto estos cuentos que decidí probar cómo resultaría uno escrito por mí y el resultado terminó agradándome lo suficiente como para animarme a seguir escribiendo algo de vez en cuando. El hecho es que cuando lo hice, no me percaté de que en el fondo trataba sobre un defecto que siempre he tenido: imaginarme los problemas peores de lo que en realidad son, como cuando me ponían una tarea determinada en alguna clase y yo en seguida me preocupaba por todos los posibles obstáculos que se me podrían presentar al realizarlo, pero que siempre al final muy pocos de ellos se presentaban. O también, como muchos deben estar previendo ya, cuando creí que al tener un nuevo hermano todo cambiaría para peor.

No podía estar más equivocado.

Es increíble el efecto que puede traerle a una casa, un niño. Si bien es cierto que a veces provocaba regalarlo a los señores del aseo urbano, eran mucho más frecuentes las ocasiones en las que nos hacía reír primero con sus gestos, luego con sus balbuceos, y posteriormente con sus preguntas que demostraban más madurez de la que debía tener, y también con las que demostraban más inmadurez de la que debía poseer, con sus ocurrencias inocentes y hasta con su misma sonrisa. Ahora la casa no es la misma si Juan Pablo (como le pusieron por nombre) no está, porque hace falta escucharlo jugar, reír, o decir cualquier cosa como si fuese algo muy serio. Por la diferencia de edad, mi actitud con él siempre fue más paternalista que de hermano, y a pesar de que había dicho que no iba a ayudar en nada a cuidarlo, fueron bastantes los teteros que le preparé y los pañales que le cambié. Ya mañana cumplirá nueve años, y me inquieta un poco que está acercándose al final de su infancia. Cada vez es más y más difícil hacerle el truco que siempre le hice con la moneda y por el cual él creía que yo era un gran mago. Pronto cambiará el muñeco de spiderman por un celular para hablar con sus amigas (si a la edad que tiene y a pesar de que aún no se interesa por las niñas ya ha recibido cartas de amor, no me quiero ni imaginar cómo será cuando se interese), y comenzará a ser todo un adolescente. Todo cambiará nuevamente, pero no vale la pena preocuparse, porque, al final, todo resultará mejor de lo que se esperaba.

Hace diez años quizás mi vida era tranquila y apacible, pero también mucho más aburrida. Le faltaba algo que trajo mucha alegría consigo.

¡Qué cumpla infinitos años más!





Canción recomendada de la semana:

* Better than Ezra - "Closer".

Película recomendada de la semana:

* "Igby Goes Down" (2002) [8/10] Director: Burr Steers Cast: Kieran Culkin (hermano de Macaulay), Susan Sarandon, Ryan Phillippe, Claire Danes, Jeff Goldblum, Amanda Peet, Bill Pullman.

-¡Qué disfruten sobrevivir una semana más!

-H.G.

20050521

Mi vida en índigo

Cada vez que voy a la casa de mi abuela, lo normal es que siempre esté al menos una de mis cuatro tías (contando a mi madre son cinco hermanas) y algunos de mis inquietos primos haciendo cualquier cosa con no mucho silencio. Es habitual que, al entrar, seas recibido con saludos de mi abuela, el grito que alguna de sus hijas le da a alguien, con el llanto de uno de sus nietos por haber sido regañado, las risas de sus nietas jugando a quién sabe qué cosa y hasta con los graznidos de sus loros. Sin embargo, lo que nunca esperé fue ser recibido en una ocasión por una de mis tías diciéndome: "¡Tú eres un niño índigo!". "¿Un niño qué?", por supuesto que le pregunté algo desconcertado: hasta donde yo sabía hacía tiempo que había dejado de ser niño y la última vez que revisé no habían tonalidades azuladas en mi piel. "Un niño índigo", recalcó ella, y acto seguido procedió a explicarme lo que era eso.

En una charla a la que ella había asistido ese día, le habían enseñado que "niños índigo" era el nombre que le pusieron los de la Nueva Era (New Age) a un grupo de personas -en su mayoría nacidas luego de 1980 (de allí que se refieran a ellos como “niños”)- que reúnen ciertas características -más adelante las enumero-y que supuestamente fueron enviadas del Cielo por el “Padre-Madre-Creador” (¿alguien tiene idea de qué es esto?), nada más y nada menos que para salvar al mundo aboliendo a la infelicidad de la Tierra. Lo increíble no es que alguien haya inventado todo este cuento de que vienen del Cielo a salvar al mundo, sino que hay gente que de verdad se lo cree. “¡Si quieren que los salve complázcanme en todo lo que les pida!”, dije bromeando. “¿De verdad te creíste todo eso?”, le pregunté luego a mi tía quien a pesar de que no es precisamente la fuente de la sensatez, no la creía tan loca como para realmente tragarse el cuento. “¡Claro que esa parte no! ¿Pero me vas a decir que no encajas en la descripción? ¡A medida que el que daba la charla los iba describiendo a mi me venías a la mente tú!”, me contestó ella. Lo que pasa es que a mí siempre me han tenido como un fenómeno desde que aprendí a leer sin ayuda de nadie a los 3 años y medio (no existía Cartoon Network entonces), por lo que era natural que ella haya pensado en mí cuando le mencionaron de la existencia de estos seres anormales. Sin embargo, la verdad era que muchas de esas características –por no decir todas-, se aplicaban perfectamente en mí. A continuación les muestro un compendio de algunas de las cualidades distintivas de estos “emisarios del cielo” (las que tienen un [+] son las que yo poseo, un [-] las que definitivamente no tengo, y con [*] las que no estoy seguro):

- Tienen la sensación de merecer estar donde están, y se sorprenden cuando los demás no la comparten. [+]
- No tienen problemas de valoración personal, a menudo le dicen a sus padres quiénes son. [+]
- Les cuesta aceptar la autoridad que no ofrece explicación ni alternativa. [++++++++++]
- Les resulta tedioso esperar en fila, carecen de paciencia.[+]
- Se sienten frustrados con los sistemas ritualistas que no requieren un pensamiento creativo. [+++++++]
- A menudo encuentran formas mejores de hacer las cosas, tanto en la casa como en la escuela.[++++++++++++++++++++; Siempre]
- Parecen ser antisociales, a menos que se encuentren con personas como ellos. [+++++++]
- Generalmente son inconformistas. [+]
- Se aburren fácilmente con tareas asignadas. [+]
- Son bastante creativos. [+++++]
- Es fácil distraerlos, pueden pensar en muchas cosas a la vez. [++++]
- Presentan fuerte intuición. [+]
- Tienen gran empatía por otros o NADA de empatía. [*]; Algunas veces mucha y otras veces nada]
- Desarrollan el pensamiento abstracto desde pequeños. [++++]
- Son dotados y/o talentosos, muy inteligentes. [+; no estoy seguro pero eso es lo que dicen].
- Son soñadores y visionarios. [+]
- A menudo expresan cólera hacia fuera más que hacia adentro, y pueden tener problemas con la ira. [-; me enojo muy poco]
- Están aquí para cambiar el mundo, para ayudarnos a vivir en más armonía y paz entre nosotros y para elevar la vibración del planeta [----; ¡sí, claro!].
- No les gustan las injusticias. [+++++++++++++++++++]
- Aprende sólo lo básico de lo que no es primordial para él y aprende todo, sin esfuerzo alguno, si es algo que le interesa.[+++++++++++++]
- Les molesta la voz alta, la música estridente. [+]
- No soportan las costuras y las etiquetas de la ropa. [+]
- Generalmente son vegetarianos. [*; Yo lo era de niño, pero eventualmente mis padres lograron que comiera carne]
- Pueden durar hasta varias horas absortos y quietos cuando hacen algo de su interés [+++++]
- Pueden leer el pensamiento de otras personas, saber lo que los demás sienten y piensan. [+; Puede parecer sensacionalista, pero me ha pasado].
- Tienden a persistir para hacer las cosas por sí mismos. [++++++++++]
- Tienden a no perdonar sus errores, se bloquean y pueden llegar a no hablar, escribir y a dibujar por temor a equivocarse. [++++; No me gusta pero soy así]
- Generalmente comienzan a leer a los tres años. [+]
- Son muy preguntones, sobre todo en temas filosóficos y profundos de la vida.[+; Bingo!]
- Sienten predilección por juegos que requieren creatividad, y retan su inteligencia. Por ejemplo les llama la atención juegos como el ajedrez, los rompecabezas y otros que requieren agilidad y destreza mental. [+++++++]
- Aprenden más de forma exploratoria y comprensiva, que mediante la memorización. [++++++; Así como aprendí a leer a los 3 años y medio, no me aprendí el orden del abcdario sino hasta los 7].
- Defienden, persisten y son muy consecuentes con sus ideas pudiendo llegar a la soberbia y dogmatismo. [+; en otras palabras, soy terco]
- Consideran a sus compañeros como retrazados o inmaduros. [+, no siempre pero a veces lo hago… lo admito].
- Por lo general son zurdos o ambidiestros. [+]
- Su aparente rebeldía se debe a que son muy honestos consigo mismos [+, supongo].
- A menudo evitan multitudes o sitios con muchedumbre. [++++++++]

Se dice que si tienes al menos 15 de estas características eres muy probablemente un niño índigo. Estoy seguro de que muchos de ustedes –al igual que yo en aquella oportunidad-, se sorprendieron al leer estos atributos y notar que varios de ellos se ajustaban perfectamente a sus personalidades. ¿Cómo es posible que estos locos de la Nueva Era hayan logrado describirlos tan bien en aspectos que ni ustedes mismos se habían detenido a pensar? Es comprensible entonces que el tema me haya causado gran interés y comenzara a buscar información al respecto.

En Internet se consiguen páginas sobre los niños índigo en cantidades industriales, pero buscar el lado científico del tema es como buscar una aguja en un pajar. En todos lados te dicen la misma historia de que estos seres vienen a salvar al mundo y que lo de índigo viene de que supuestamente ese es el color de las auras de esta clase de niños (eso dicen los que alegan que las pueden ver), pero nunca te dan información digamos que científica. Hay páginas que por otro lado se encargan también de refutar esta teoría, aduciendo que se trata simplemente del Síndrome del Déficit de Atención, y que todo esto es simplemente una excusa para hacer sentir mejor a los padres haciéndoles creer que sus hijos son excepcionales en lugar de que en realidad padecen un problema. No obstante, tampoco estoy de acuerdo con esta teoría porque los atributos de los índigo me describen perfectamente y sin embargo yo nunca tuve problemas de aprendizaje (al contrario, siempre fui un excelente estudiante), ni me detectaron ningún problema de atención. Así que yo creo que algo de cierto tiene que haber, por supuesto que no en la parte que le atribuye cualidades divinas a los niños “azules”, sino en el hecho de que existe un grupo considerable de personas que poseen estas características en común y que no sufren de autismo –como algunos aducen también- ni de ninguna otra anomalía psicológica.

En otras palabras, es como descubrir que no estás sólo en el mundo. Que no eres anormal porque no te apasiona lo mismo que a la mayoría ni te comportas igual, simplemente eres poco común. ¿Nunca les ha pasado que llegan a un lugar repleto de gente y sin embargo se sienten completamente solos? O por el contrario, que están con una sola persona pero sienten como si tuvieran toda la compañía que necesitan? ¿Qué tiene que ver esto con que no prestemos atención?

Al final de todo, no me interesa si la gente termina aceptando la versión mística de esta historia, o si se concluye que se trata de un problema psicológico o no. No me importa la etiqueta que le pongan ni la manera como lo llamen. Lo único relevante para mí es que aunque no sea tan sencillo encontrar a gente con una manera de ser similar a la tuya, sí las hay y son más comunes de lo que pensaba, tanto así que les dimos motivos a los de la Nueva Era para que estos activaran su imaginación. Al menos nuestro mundo interior sí será salvado.

Y tú… ¿ya sabes de qué color es tu aura?


Canción recomendada de la semana:

* Our Lady Peace - "Is Anybody Home?".

Película recomendada de la semana:

* "Ghost World" (2000) [9/10] Director: Terry Zwigoff Cast: Thora Birch, Scarlett Johansson, Steve Buscemi.

-¡Qué disfruten sobrevivir una semana más!

-H.G.

P.D: A medida que publico un nuevo post, veo como poco a poco se van archivando y desvaneciéndose en el olvido los viejos escritos y esto me produce algo de nostalgia. Yo soy así, cuando era niño y me comía un caramelo en la calle, conservaba el envoltorio hasta llegar a mi casa porque me daba lástima con el pobre papel si lo botaba en cualquier basurero de la calle. En fin... por esta razón y considerando algunas de las sugerencias que he recibido, he agregado en el lado derecho una sección llamada "se resisten a desvanecerse", y que no es más que los 7 posts que más se merezcan ser rescatados. Una especie de top 7, en otras palabras. He agregado uno sólo, el cual hasta ahora es mi favorito por ninguna razón en especial. La idea es que los que han soportado leerme consistentemente cada semana, me den sugerencias de cuáles posts crean ustedes que deban estar en la mencionada lista y juntos completar las siete casillas. Por otro lado, si les parece terrible la idea, también digánmelo para remover entonces dicha sección. Muchas gracias por la ayuda.

Ya está lista la nueva animación en flash. Espero que realmente les guste, porque no fue algo sencillo...

20050513

Delirios de un día de frío

Camino de prisa y no sé por qué.
Tal vez sea por costumbre,
la costumbre de que en esta ciudad todo se hace de prisa.
¿Se detiene la gente a contemplar el azul del cielo?
No importa... ¡hoy no importa!
Hoy el cielo está nublado;
y como el firmamento, también está nublada mi alma,
empañada por anhelos desgastados y gotas de nostalgia.
Una brisa helada golpea mi rostro,
y susurros líquidos ahora rozan mi piel.
"Ya tengo un motivo para apurar el paso", pienso.
Y también frío, tengo mucho mucho frío.

Un oso montado en un triciclo pasa a mi lado,
mas no es un oso, es mi mente,
que juega a que la vida es un circo,
llena de payasos melancólicos y trapecistas de ilusiones.
"Yo soy un trapecista de ilusiones", me digo,
porque me aferro a ellas como quien se aferra a la vida:
de una ilusión a otra hasta que en ocasiones se rompen,
y entonces caigo... muchas veces caigo.
La esperanza es la malla que me sostiene y me levanta.
Y yo me levanto aunque sea para caer de nuevo,
porque hay ilusiones por las que arriesgarse vale la pena.
El obeso de la motocicleta hace rato que se ha marchado,
ahora el circo se ha quedado sin su oso.
En su lugar, la lluvia se hace presente.
¿Por qué siempre llueve cuando no quiero que llueva?
Resignado sigo caminando a la vez que me voy empapando.
Y mientras tanto tiemblo,
tiemblo de frío y también... de miedo.
Miedo de tener la oportunidad que buscaba y no darme cuenta.
O peor aún, darme cuenta y no aprovecharla,
porque hay 23 razones para decir adiós
cuando solo busco una para decir lo que siento,
el eco obstinante de lo que aún no te he dicho.
¿Es mejor no sentir para no sufrir o sufrir luego de haber sentido?
Y vivido... momentos mágicos con los que siempre sueño.
¿Por qué no pueden ser para siempre?
Me niego a rendirme sin haber batallado.
Me niego a enterrar el cadáver de un sueño que aún respira.

Un barco de papel navega por ríos de lluvia,
y de algún modo me ha hecho recordar a tu sonrisa.
Últimamente, cualquier cosa me recuerda tu sonrisa,
y tus ojos, y a tu voz..
y esa forma tuya de contar un cuento,
ó cinco, ó diez;
podría escucharlos siempre y nunca aburrirme,
igual que podría mirarte hasta que el mundo deje de ser mundo.
Indicios de tí arriban a través del aire,
y soy feliz por un instante...
ó por dos, ó por cinco.
¿Cuánto tiempo es mucho tiempo?
Para mí es todo el tiempo que no estoy contigo,
o el tiempo que siento llevo conociéndote,
porque en ocasiones un día se disfraza de cien años,
y otras veces cien años se hacen pasar por un día.
Si el presente es una dulce interrupción del pasado,
¿cuándo nos interrumpirá entonces el futuro?

Las notas tristes de un piano se escuchan a lo lejos,
y mientras tanto, llueve... en mi mente siempre llueve.
Una lágrima diáfana se atora en mis ojos,
¿Por qué nunca lloro cuando quiero hacerlo?
Mejor río, la mejor opción siempre es reír,
porque en todo siempre hay algo de ironía,
como el mismo hecho de reír cuando sientes melancolía.
El olor a tierra húmeda impregna el ambiente,
el sonido de las gotas relajan mis sentidos.
Una libélula imaginaria me ayuda a seguir mi camino,
a la vez que espero pronto pase la tormenta.
Hace falta que llueva para ver el arcoiris,
pero yo lo veo siempre que cierro mis ojos
y la luz de tu imagen se refracta en mi memoria.
Delusiones de colores que invaden mi retina.

Disfrazo mis pensamientos para pretender que no te pienso,
pero es en vano... lo sigo haciendo,
¿Cómo no voy a querer hacerlo?
y mientras camino con tu etérea compañía,
yo tiemblo.
Tiemblo de miedo y también... 
De frío.

Canción recomendada de la semana:

* Prime Sth - "In My Head".
* Hombres G - "Temblando".

Película recomendada de la semana:

* "Un long dimanche de fiançailles" Aka: "A Very Long Engagement", Aka: "Amor Eterno", ó como alguien también la tradujo: "Anos Eternos" (2004) [10/10] Director: Jean-Pierre Jeunet Cast: Audrey Tautou, Gaspard Ulliel, Jodie Foster, Marion Cotillard. Excelente película, pero no esperen ver Amélie 2.

-¡Qué disfruten sobrevivir una semana más... con o sin frío!
-H.G.

20050507

Le Moulin de la Galette



El sombrero de uno de los caballeros que baila amenaza con caerse en cualquier momento. Su pareja se ríe mientras él hace lo imposible por evitarlo. Las notas de una canción festiva se encargan de amenizar tanto la tarde como los pies de una de las pocas jóvenes que aún se encuentra sentada en su mesa. Se muere porque la saquen a bailar, pero nadie hasta el momento se ha ofrecido a hacerlo. De pronto, noto la sombra de los árboles sobre la pista de baile, especialmente sobre la pareja del inquieto sombrero. Me doy cuenta entonces de los grandes robles que tengo detrás y poco a poco giro mi cabeza para poder apreciarlos en su magnitud otorgando generosamente un poco de su sombra a las mesas del café. Uno de ellos está repleto de aves de colores, que lo adornan como ningún decorador podrá hacerlo jamás. Bajo él, un pintor visiblemente feliz traza esbozos en su lienzo de lo que sin duda será una gran obra de arte. Su nombre: Pierre Auguste Renoir.

Cosas así son las que pasan por mi mente cada vez que observo "Le Moulin de la Galette", obra maestra de quien es mi pintor favorito y una de las máximas figuras -junto a otro grande: Claude Monet- del movimiento impresionista. Escribo sobre esto no porque sea la semana cultural del blog, ni porque pretenda convertirlo en uno educativo; sino porque básicamente se me antojó hacerlo, mas si desean una razón más formal, puedo utilizar entonces como excusa que entre el pasado 15 de abril y el próximo 15 de mayo se están cumliendo 131 años de la primera exposición impresionista, aunque para ese entonces aun no eran conocidos con ese nombre. Como dato curioso -e inútil-, les puedo decir que en esta exposición Monet presentó una obra titulada "Impresión Sol Naciente", y un periodista crítico de arte de nombre Louis Leroy se valió de esto para denominarlos, despectivamente -ya que eran mal vistos por los académicos de entonces-, como "impresionistas". Leroy terminó haciéndoles un favor porque les gustó tanto este término a los pintores que decidieron llamar así a su movimiento.

¡Sí! Me gusta la pintura, especialmente el Impresionismo. ¡No!, no soy homosexual ni aprendiz de pintor (lo hago muy mal de hecho, gracias a mi diestra mano izquierda), simplemente me gusta y ya, así que aquellos que sean amantes de los estereotipos permítanme decirles entonces que están en el blog equivocado. No sé nada sobre la técnica que utiliza determinado artista en sus obras, ni sobre la perfecta geometría utilizada para la puesta en escena de tal cuadro, sencillamente me gusta la pintura para admirarla y para imaginarme cosas como las que describí antes, no para analizarla al detalle. Es por esto que me gusta tanto el Impresionismo.

En este género, se sacrifica la forma para darle protagonismo a la luz, por esto las imágenes se forman es en la retina del espectador ya que las obras son simplemente trazos de colores puestos unos con otros. Esto los diferencia de los que sólo se dedicaban a plasmar lo que veían con sus ojos en el lienzo como si fuese una fotografía (sin ánimos de restarle méritos a estos). Sin embargo, lo mejor de este movimiento es su temática alegre, por algo son llamados también "positivistas". De hecho, el único cuadro trágico de esta tendencia pictórica que recuerdo ni siquiera es una obra impresionista como tal -ya que fue pintado 80 años antes de que naciera el movimiento-, pero si es considerada una de las precursoras: "El 3 de mayo de 1808 en Madrid" de Francisco de Goya.

Para admirar y echar a volar tu imaginación, nada mejor que una obra de Renoir. Podría pasarme horas explicando por qué, pero no tendría el mismo efecto que si van ustedes y admiran su obra por ustedes mismos. Mis favoritas de él son: "Almuerzo de Remeros" -que es la que utilizan en la película "Amélie" (¿no es perfecta esta película?)-, y "Le Moulin de la Galette". Si sólo pueden ver una obra de Renoir en sus vidas, pues que sea entonces esta última. Le Moulin de la Galette era un molino abandonado que hacía de café y adonde asistían los bohemios parisinos de finales del siglo XIX. Tal vez ahora no parezca gran cosa, pero en esa época únicamente se pintaban: obras religiosas, retratos, paisajes, hechos históricos y la naturaleza muerta. Un cuadro sobre un evento social de la vida cotidiana era simplemente inconcebible, pero no sólo Pierre Auguste Renoir lo hizo, sino que además logró capturar el ambiente del lugar en la obra perfectamente. En cualquier sitio web sobre arte podrán encontrar una explicación sobre por qué es tan genial esta pintura, pero en muy pocos -por no decir ninguno- destacan un pequeño detalle que es para mí el que separa a este cuadro del resto: el efecto de la luz al pasar a través del follaje de los árboles. Este efecto parece algo trivial, ni siquiera nos percatamos de su existencia, damos por sentado que está allí y la verdad es que esta obra igual sería excelente si Renoir hubiese obviado este detalle. Pero él no lo ignoró por algo, él sabía la importancia que tenía. No sólo le da un toque de realidad a la obra, sino que además te permite tener casi una visión de 360° del lugar, cuando volteas la cabeza en tu imaginación y puedes observar los árboles que tienes detrás. Si creen que este efecto es común en la pintura, les reto a encontrar otras obras que lo tengan. Yo ya me tomé este trabajo en una materia sobre arte que vi en la universidad, y aunque no revisé absolutamente todos los cuadros habidos y por haber, sí revisé muchos de, entre otros: Rembrandt, El Greco, Tiziano, Picasso, Matisse, Degas, Cézanne, Velázquez, Monet, Goya y del mismo Renoir; y sólo conseguí el detalle que buscaba en cinco pinturas. Dos de ellas son de Monet y adivinen de quién son las otras tres. ¿Casualidad que hayan sido de los dos genios del impresionismo? No lo creo. Las otras obras de Renoir donde se aprecia el efecto de la luz al pasar a través de los árboles son: "Desnudo al sol" y "El Columpio".

Para hacer "Le Moulin de la Galette", Renoir hizo muchos sacrificios, como gastar todos sus ahorros en alquilar una mansión situada en frente de este café durante el tiempo que tardó en pintarla, pero valieron la pena. Quedó en la ruina, mas no sería en vano ya que él llegó a ser reconocido como el genio que era estando vivo y recibió muchos premios y condecoraciones. Como legado, nos dejó más de 6.000 obras (necesitas pintar al menos una obra al día durante 17 años para alcanzar esta cifra) y amaba tanto a la pintura, que en sus últimos años hacía que le amarraran pinceles en los brazos (debido a una enfermedad no los podía sostener) para poder seguir pintando. Ante todo esto, sólo nos queda quitarnos el sombrero y decirle: "Gracias".

Cuando tenga mi propia casa, la voy a forrar de obras impresionistas -reproducciones, ya que a menos que pronto descubra que mi verdadero padre se llama Bill Gates y es dueño de Microsoft, veo un poco difícil poder adquirir los originales (Le Moulin de la Galette fue en el momento de su última subasta la obra más costosa del mundo)-. Más que todo tendría obras obviamente de Renoir, pero también de Monet, algunas bailarinas de Degas en las habitaciones, los girasoles de van Gogh tal vez en la cocina, y muchas otras obras más que me permitirán relajarme adentrándome en su mundo.

El sombrero del caballero que bailaba al final terminó de caerse, pero no le importó. Después de todo, estaba pasando un buen rato bailando y divirtiéndose en un lugar que pronto pasaría a la posteridad.

"La obra de arte debe cautivar al observador, envolverle, arrastrarle. En ella comunica el artista su pasión; es la corriente que emite y por la que incluye el observador en ella".

"Yo pongo ante mí el objeto tal y como yo lo quiero. Entonces empiezo y pinto como un niño. Me gustaría que un rojo sonara como el tañido de una campana. Si no lo consigo la primera vez, tomo más rojo y otros colores, hasta que lo tengo. No soy más listo. No tengo más reglas ni métodos. Cualquiera puede probar el material que uso o verme mientras pinto: se dará cuenta de que no tengo secretos".


[Pierre Auguste Renoir]

Canción recomendada de la semana:

* Waking Ashland - "Red Cars"

Película recomendada de la semana:

* "Closer" (2004) [8/10] Cast: Natalie Portman, Clive Owen, Julia Roberts, Jude Law.

-¡Qué disfruten sobrevivir una semana más!
- ¡Feliz día de las madres!

-H.G.

20050423

Novias de Adorno

“¿Quién te gusta?”, me preguntaban siempre mis compañeros de 4to grado de primaria con curiosidad infantil. “¡Nadie!”, solía responderles yo, pero nunca se conformaron con esa respuesta. “¡Alguien tiene que gustarte!”, insistían… y tenían razón: había alguien que me gustaba, que me gustaba desde la primera vez que la vi entrando al colegio de la mano de su madre. No recuerdo bien si la vi entrar en cámara lenta, o si las mariposas estomacales hicieron acto de presencia en esa ocasión, mas lo cierto es que fue desde ese día que lo supe. En todo caso, yo no quería confesarle esto a ellos por razones obvias, pero ya estaba harto de que me hicieran la misma pregunta una y otra vez por lo que no me quedó otra que ceder ante la presión y confesarles: “¡Me gusta Virginia!”, y como era de esperarse, en menos de diez minutos ya todo el colegio sabía quién me gustaba. El detalle estaba en que yo no conocía a ninguna Virginia en toda la escuela, y precisamente por esta razón fue que dije ese nombre. Sin embargo, el hecho de que yo no conociera a ninguna no quiere decir que no hubiese por lo menos una Virginia estudiando en el colegio. Murphy no sólo se hizo presente colocando a una niña con este nombre en el curso de segundo grado, sino que además la hizo hermana de alguien que estudiaba conmigo. Fue divertido aclarar luego el malentendido con su hermano...

Ni loco hubiese confesado que la que me gustaba era Melissa. Si se iba a enterar, que fuese porque yo se lo dije y no por medio de terceros ni nada parecido. De todos modos, ella nunca se llegó a enterar de esto, ni siquiera creo que lo llegó a sospechar. Podría utilizar la timidez, el miedo al rechazo, o cualquier otra cosa como excusa, pero aunque todas ellas podrían tener algo de razón; la causa primordial por la que nunca se lo dije no fue otra que: no estaba seguro de lo que sentía. Tenía miedo de que la primera estrella que vi no fuese en realidad una estrella, como bien lo dice Jimmy Eat World en “For me this is heaven” –y si no digo esto me matan: Andrew McMahon de Something Corporate cita esta frase en la excelente “Konstantine”-, porque a pesar de que yo hablaba con ella, hacíamos trabajos juntos y hasta iba para su casa, yo no la conocía realmente. Tenía miedo de que me gustase quien yo creía que era ella en lugar de quien ella era realmente. Al final descubrí que tenía razón en no estar seguro, porque aunque ella es una buena persona, resultó ser distinta a como yo había supuesto que era. No éramos compatibles después de todo.

Para ser hombre, yo soy bastante extraño. El 98% de los hombres no se detendría –ni a los 10, ni a los 15, ni a los 20, ni a los 40- a pensar en que si la personalidad de la otra persona se adapta a la de ellos o no. Que sea bonita y/o que esté “buena” es todo lo que les interesa -y en algunos casos ni siquiera eso, con que simplemente sea mujer les basta-, pero yo nunca fui así. No voy a decir que la parte física no importa para nada porque estaría mintiendo, pero sí diré que es lo de menos. Con que sencillamente tenga algo que te atraiga es suficiente; en mi caso, por ejemplo, es infalible la mirada (una de esas que son profundas y que por más que la contemplas nunca llegas a descubrirla en su totalidad); pero lo que realmente importa –por lo menos para mí- es la personalidad. Tal vez lo que pasa es que soy tan malo para hacer de hipócrita, que es imposible para mí estar con alguien así sea un monumento a la belleza si no me resulta realmente ameno estar con ella. ¿Para qué querría yo una novia de adorno que me sirva sólo para lucirla ante la gente? Yo no quiero a alguien que haga sentir bien a los demás, sino a alguien que me haga sentir bien a mí. Nunca faltarán los rumores de que le gustas a esta o a aquella muchacha, “¡Aprovecha! ¡Aprovecha!”, te van a decir siempre algunos, porque la sociedad tiende a exaltar y hasta a admirar con devoción a los hombres que cada semana tienen a una pareja diferente, mas yo lo que siento por ellos es algo de lástima, esas personas no saben lo que quieren y probablemente nunca lo sepan. Yo soy un fiel creyente del dicho que dice: “mejor sólo que mal acompañado”, y ¡vaya que para mí es difícil encontrar buena compañía!

De niño me preguntaba cómo iba a reconocer a la mujer de mi vida, a mi futura esposa. ¿La veré rodeada de ángeles?, ¿habrá una señal divina que me lo indique?, ¿cómo voy a estar seguro de que es ella cuando la conozca? Pero no hay señales divinas que te lo indiquen, por lo que no vas a estar cien por ciento seguro desde un primer momento. Ese es el chiste del asunto: ¡confiar en tus instintos! Confiar en que alguien es la persona indicada y luego jugar a descubrir si tenías razón o no. Pero para confiar en esa persona de nada me sirve la apariencia –que además con el tiempo se irá marchitando poco a poco hasta que sólo queden los vestigios de lo que una vez fue-, sino su forma de ser. A mí me resulta la analogía con los juegos de video: un juego con excelentes gráficos pero que siempre sea lo mismo aburre rápido, en cambio uno con gráficos normales pero que cada vez que lo juegues sea una experiencia diferente, rara vez te llegará a aburrir. Sin embargo, ¿cómo tiene que ser entonces la forma de ser de la persona que buscas? Daniel, uno de los mejores amigos que se pueda tener, siempre dice que debemos buscar a una versión femenina de nosotros mismos, queriendo decir con esto que tiene que ser alguien que ante todo pueda ser una gran amiga. Alguien que sea lo suficientemente parecida a ti como para tener mucho en común, pero al mismo tiempo lo suficientemente diferente como para que resulte interesante. Alguien que puedas llegar a conocer tan bien que con sólo ver la expresión en su rostro sepas ya lo que piensa de algo. Alguien con la que puedas hablar de cualquier cosa sin llegar a aburrirte. Alguien que quieras con sus defectos y no a pesar de ellos. En fin… alguien que te haga interesar por sus sueños, sus temores, sus costumbres y todos esos detalles que para otros pueden resultar irrelevantes pero que para ti pueden significarlo todo. Toda relación de pareja siempre exige sacrificios y compromisos que resultan en una tortura si no estás realmente enamorado de la otra persona, pero que realizas con gusto si de verdad estás enamorado. Fue Aristóteles el que dijo que amar es “querer el bien para alguien”, así que la mejor manera de reconocer a la persona indicada, es cuando sientes que antes que nada lo que quieres es hacer lo posible para que esa persona sea feliz, por encima de tu felicidad propia.

Parece sencillo, pero conseguir a una persona así –al menos para mí- no es fácil. Si cuesta encontrar verdaderos amigos (aunque vale la pena la espera), encontrar a tu media naranja debe ser toda una hazaña. Un gran obstáculo para esto es la tendencia a idealizar a las personas, a recrearlas en tu mente como quieres que sean y no como en realidad son. A veces quieres tanto encontrar a tu complemento que imaginas que la primera persona que te caiga bien o que tenga una actitud que de lejos te agrade es compatible contigo cuando en realidad no lo es. Pero… ¿qué pasa si tienes la oportunidad de conocer a alguien antes de realmente conocerla, valga la redundancia, de modo que factores externos a la personalidad no intervengan? Si tienes la oportunidad de encontrar a alguien, sea por el medio que sea, muy compatible a ti, no la dejes escapar; no es algo que suceda muy a menudo y nunca sabes si posteriormente tendrás otra oportunidad. Cuando ambas personalidades encajan una con la otra, ya la mitad de la batalla está ganada…


"Love is like a Rubix Cube, there are countless numbers of wrong twists and turns, but when you get it right, it looks perfect no matter what way you look at it".

[Brian Cramer]

“La experiencia nos enseña que amar no significa en absoluto mirarnos el uno al otro, sino mirar juntos en la misma dirección. No existen compañeros si no se hallan unidos en idéntica tarea, si no se encaminan juntos hacia la misma cumbre”

[Antoine de Saint-Exupéry]


Canción recomendada de la semana:

* Jimmy Eat World - "For me this is Heaven"

Película recomendada de la semana:*

"Love Actually" (2003) [10/10] Cast: Hugh Grant, Liam Neeson, Emma Thompson, Colin Firth.

-¡Qué disfruten sobrevivir una semana más!

-H.G.

P.D: Me puse a jugar un poco con Flash e hice la animación esa que sale en el título. Otro día la mejoro pero ya tuve suficiente de Flash por hoy. Ya veré qué se me ocurre. Espero que les guste mientras tanto.

20050415

Desaprender lo Aprendido

Aprender cualquier cosa es bueno. Nunca sabes cuándo podrás necesitar algo que hayas aprendido. Constantemente uno se encuentra en la búsqueda de cosas novedosas que aprender y en compañía de personas que te puedan enseñar algo nuevo. Al menos ese ha sido mi caso la mayoría de las veces. Sin embargo... ¡de vez en cuando quisiera no haber aprendido nunca nada!

¿Por qué? Porque cuando aprendes algo, ya nada que involucre ese algo será igual ante tus ojos. Todo será más complicado. Como cuando aprendes el concepto de las derivadas matemáticas y a partir de entonces todas las fórmulas de la física que conocías dejan de ser meras divisiones y multiplicaciones para pasar a ser derivadas de esto respecto a aquello. ¿Por qué la velocidad no puede ser simplemente la distancia recorrida entre el tiempo? Por supuesto que de este modo la física sería imprecisa y los automóviles sólo existirían en los libros de Julio Verne y los bosquejos de Da Vinci serían todo lo que tendríamos en cuanto a los aviones. Así que no, no es ante la física y las matemáticas mi queja, sino ante la realidad de las cosas... ante la vida misma.

¡Hasta me dan ganas de creer por un momento en la teoría Creacionista para así culpar a Adán -y a Eva- de todos nuestros males! ¿Nunca se han puesto a pensar qué sería de sus vidas si todo ese cuento del fruto prohibido y la serpiente nunca hubiese ocurrido (suponiendo, con el permiso de Darwin, que eso realmente sucedió)? Tal vez yo estaría debajo de un árbol comiendo cualquier cosa sin tener que pensar nunca en trabajar y mucho menos en impuestos. La gente andaría por allí desnuda y ni cuenta se darían y, además, ¡nadie tendría ombligo! Ya que Dios tendría que crearnos a todos porque Adán y Eva serían demasiado inocentes para saber cómo procrearnos.

Si alguna vez llegan a inventar un método para borrar la memoria al estilo "Eternal Sunshine of the Spotless Mind", estas serían algunas cosas que me gustaría desaprender:

*) Las ya mencionadas derivadas matemáticas. Todo es perfecto con sólo divisiones y multiplicaciones.
*)Que Santa Claus, San Nicolás, el Niño Jesús, Los Reyes Magos, el Ratón Pérez, el violador de la esquina, o quien sea que te haya traído los regalos en tu niñez no existe (sería divertido seguir creyendo en ellos aún cuando nunca te traigan nada porque en realidad no existen).
*)Las leyes de Murphy (tal vez si no estuvieras al tanto de ellas, estas serían menos infalibles).
*) Que hay que pagar impuestos (asumiendo que no te genera problemas judiciales olvidarte de esto).
*) Que en Disneyworld o Disneyland no viven realmente Mickey Mouse y sus amigos sino que son personas que trabajan allí disfrazadas de estos personajes.
*) La existencia de gérmenes, bacterias y demás microorganismos perjudiciales (Howard Hughes hubiese sido más feliz desaprendiendo esto).
*) Cuando escribí el post sobre los globos de helio, alguien me dijo que estos cuando se nos escapaban iban a parar al océano y que eran causantes de la muerte de muchas ballenas y delfines. Pues bien, esto es algo que no quiero saber.
*) Que para hacer cualquier cosa necesitas realiar diez mil trámites burocráticos.
*) Que comer muchos dulces puede dar caries (en un mundo perfecto la caries no existe).
*) Ya que esta es una lista de cosas para el olvido, quisiera incluir también: las canciones de Britney Spears y de Eminem, el Reggaeton (dichosos aquellos que todavía no conocen este "género" musical), The Son of the Mask, 13 Ghosts, Lawnmower Man, Crossroads, Torque, Anaconda, Freddy Krueger y otras cosas a las que ya me dediqué a olvidar.
*) Los políticos.

Estas son todas las cosas que me vienen a la mente en este momento. ¿No sería ideal poder olvidarse de todo esto sin que hubiese consecuencia alguna? ¿Qué otra cosa, además de este blog, agregarías a esta lista?

- "La ignorancia es la almohada más suave sobre la cual un hombre puede descansar su cabeza".
[Michel de Montaigne]

Canción recomendada de la semana:

* Third Eye Blind - "Forget Myself"

Película recomendada de la semana:

* "The Manchurian Candidate" (2004) [7.5/10] Cast: Denzel Washington, Meryl Streep, Liev Schreiber.

-¡Qué disfruten sobrevivir una semana más!

- H.G.

20050409

La Niña de la Sonrisa Escondida

El color de sus uñas combina con su estado de ánimo. Su habitación también. Un peluche desgastado arrinconado en algún lugar de su closet es todo lo que queda de la niña feliz que alguna vez habitó allí. La suite del "Cascanueces" de Tchaikovsky se escucha una y otra vez en su reproductor, mientras ella intenta en vano evocar tiempos mejores. Los momentos de alegría en su vida poco a poco se han ido escapando de sus recuerdos. Ella misma los dejó escapar.

Por un momento refugia su mirada en la ventana, y ella entonces se traslada por unos instantes a cualquier otro lugar. Así ella consigue efímeramente escapar de su casa, de su vida... de ella misma; pero continúa siendo infeliz. "¡Mi vida apesta!", se repite ella constantemente como si fuese un mantra, lo que la lleva a preguntarse si existe algo que no apeste para ella. "¡Me encantan las fresas con crema!", se responde rápidamente a sí misma y comienza entonces a desear tener una copa con crema y fresas en ese momento. Como esto no era posible, continuó repitiéndose nuevamente que su vida apestaba.

En realidad su vida no apestaba, mas cuando se es la reina del drama, todo te resulta trágico. Para ella, nada era completamente bueno y todos confabulaban para hacerle la vida insoportable, pero la única que contribuía a hacer su vida insoportable era ella misma. Las cosas buenas de la vida están ahí en todo momento, sólo que se debe estar dispuesto a verlas para poder percatarse de su presencia. Ella estaba muy ocupada quejándose por todo para poder apreciarlas.

De repente sintió la necesidad de conversar con un amigo, pero ella carecía de ellos. Siempre se sintió diferente. Siempre sintió que no encajaba en ningún grupo, que nadie compartía su visión del mundo. Se acostumbró a tal extremo a esto que se volvió aficionada a buscar expresiones de arte algo retorcidas para sentirse especial al darles una interpretación que nadie más encontrara. Lo que no sabía es que ella encajaba en un grupo: el grupo de los que no encajan en ningún otro, y este grupo es más grande de lo que muchos imaginan. Ella tenía potenciales amigos en todas partes, sólo que no se había dedicado a buscarlos.

En medio de su actitud depresiva, ella se había vuelto feliz siendo infeliz. No se encontraba a gusto hasta no encontrar algo de qué quejarse, hasta no encontrarle el lado negativo a todo. Espero que algún día ella comience a experimentar lo contrario, comience a estar predispuesta a que las cosas le van a agradar, porque... ¿cómo podrías ser feliz sin ni siquiera intentarlo?

El "Vals de las Flores" sonaba cuando se quedó dormida. El viaje imaginario la había dejado agotada. Mientras dormía, soñó con una niña que tenía una sonrisa escondida y que podía sentarse en las nubes y observar al mundo desde allí. La niña brincaba y se acostaba sobre las suaves nubes de algodón que tanto la alegraban. Una sonrisa comenzó a dibujarse levemente sobre su rostro dormido. Cuando despertó, supo que no todos los momentos de alegría en su vida se habían escapado de sus recuerdos. La niña feliz que soñaba con sentarse en las nubes y que alguna vez había morado en esa habitación seguía allí. Quedaba de parte de ella no dejarla escapar...

Canción recomendada de la semana:

* Third Eye Blind - "Misfits" (Mi grupo favorito, aunque esta no es su mejor canción).

Película recomendada de la semana:

* Life as a House (2001) [8.5/10] Cast: Kevin Kline, Hayden Christensen (Anakin Skywalker), Jena Malone, Kristin Scott Thomas.

-¡Qué disfruten sobrevivir una semana más!

-H.G.

20050401

Un Rayo de Luz en la Oscuridad

La primera vez que supe que quería ser médico, tenía aproximadamente 4 años y mi dentadura de leche todavía intacta. "¡Me gustaría que cuando crezcas estudies medicina!", me dijo entonces mi madre mientras me ayudaba a vestirme; y prácticamente a partir de ese momento, mi respuesta a esa pregunta que una y otra vez le realizan a todos los niños en cualquier parte del mundo -¿Qué quieres ser cuando seas grande?- fue: Neurocirujano.

La primera vez que supe que no quería ser médico, tenía aproximadamente 15 años y mis inseguridades todavía intactas. Acababa de ver un reportaje sobre unos médicos que se desvivían por sus pacientes y que me hizo pensar sobre si yo podría hacer lo mismo. Lo cierto es que, aunque quisiera, yo no me levantaría a las 2:00 A.M. para ir a atender a un paciente, ni sería capaz de sacrificar momentos importantes con mi familia por realizar operaciones de emergencia. Además, mi profesor de Biología de 3er año me había provocado cierta repulsión hacia las cosas que podría encontrarme en los hospitales gracias a sus numerosas clases sobre anomalías genéticas; así que... ¿a quién iba a engañar? Yo no quería ser médico. La palabra Neurocirujano fue prontamente sustituida por un No Sé.

Desde entonces nunca estuve 100% seguro de qué estudiar. Dicen que si eres buen estudiante, tienes todos los caminos abiertos para estudiar cualquier cosa que se te antoje. Sin embargo, yo diría que es todo lo contrario: sólo puedes escoger entre aquellas carreras de cierto prestigio que, supuestamente, te permitirán adquirir cierto nivel socio-económico una vez que te gradues, porque de lo contrario, estarías "desperdiciando todo tu potencial". Tanto es así que, en los momentos en que tienes que tomar una decisión, ni siquiera consideras seriamente aquellas carreras típicamente asociadas con morirse de hambre. Llegas a internalizar que estas no son una opción. Aunado a esto, de elegir una carrera de poco "prestigio", todos te mirarían raro y dejarías de contar con el apoyo de tus padres -si es que sobreviven al infarto ocasionado-, por lo que el camino sería mucho más duro. Tal vez de haber tenido realmente libertad para elegir (y mucha menos presión), la decisión de cuál carrera estudiar hubiese sido mucho más fácil.

Decidí estudiar Ingeniería Electrónica por todas las razones equivocadas, pero en mi caso, no fue que estudié algo queriendo estudiar otra cosa. Yo no tenía idea de qué quería e Ingeniería era lo más cercano entre mis reducidas opciones. Seguí esta carrera porque tenía que ver con números, lo cual me gustaba; era muy difícil, lo cual en cierto modo me motivaba; y porque de esta manera podría aprender cómo se hacían y diseñaban los aparatos electrónicos, los cuales siempre habían atraído mi atención. No era lo que mi mamá quería que estudiara, pero de todas formas lo aceptó. Lamentablemente, cómo se hacen y se diseñan los aparatos electrónicos no me gustó mucho que digamos, de la misma forma que no me gustó cerca de la mitad de la carrera. Por suerte, la Ingeniería Electrónica abarca muchas más cosas y algunas de ellas en realidad me agradaron. Tuve la fortuna de, ahora que me gradúe, encontrar empleo en una de las pocas áreas de mi carrera que me agradaron.

En estos últimos años, pude analizar ya sin presión cuál hubiese sido mi profesión ideal, y llegué a la conclusión de que me hubiese encantado ser director de cine y hacer películas. Sin embargo, creo que de haberlo sabido en aquel momento igual hubiese estudiado ingeniería, ya que en este país no sólo carece de prestigio estudiar cine, sino que también carece de futuro. ¡Seguro!, hay organismos que te enseñan algunas cosas y hasta te patrocinan proyectos si tienes mucha suerte (y contactos); pero a mi me hubiese gustado estudiarlo como es debido, de la mejor manera posible y con múltiples oportunidades para explorar mis ideas cinematográficas luego; cosa que sólo hubiese sido factible en otro país (léase USA) y ya eso estaba fuera de mi alcance.

Sin embargo, hay una cosa que después de dirigir películas, es lo que más me hubiese gustado hacer: escribir. Desde luego, también me hubiese fascinado ser Rock Star, goleador de un mundial de fútbol, o ganar el Cy Young de la liga americana de la MLB; pero al menos para escribir descubrí que no soy tan malo. Todo sucede por una razón, y a lo mejor lo indicado para mí fue no estudiar Letras ni nada relacionado con el tema, ya que así no se me fue inculcado ningún paradigma literario como por ejemplo: "Por razones de estilo, evita en lo posible utlizar gerundios". ¿A quién se le ocurrió que es de poco estilo utilizar gerundios si son parte de nuestro lenguaje cotidiano? Seguramente esta regla su motivo tendrá, pero por razones como esta es que pienso que como ingeniero, tengo algo a mi favor a la hora de escribir: puedo hacerlo libremente, sin seguir patrones ni reglas más allá de la simple gramática y ortografía -que no siempre sigo tan bien como quisiera-; por lo que puedo escribir gerundios cuando se me antoje si considero que así hago más ameno lo que esté "escribiendo".

Posiblemente nunca llegue a vivir de escribir, mas eso no es lo importante. Lo importante es que descubrí que me divierto haciéndolo y que, afortunadamente, a algunas personas hasta les llega a gustar lo que escribo. Si ya has desechado la esperanza de encontrar algo que realmente te agrade o te motive en tu vida, pues no lo hagas: nunca es tarde para encontrar un rayo de luz en la oscuridad.

Canción recomendada de la semana:

* Forty Foot Echo - "Brand New Day"

Película recomendada de la semana:

* Secondhand Lions


- ¡Qué disfruten sobrevivir una semana más!

-H.G.

20050323

Santa Semana

Contar los 4.268 listones de madera que había en el machihembrado nunca fue excitante, pero los primeros tres intentos de hacerlo lograban al menos distraerme. El reloj en el fondo se movía tan lento que siempre creí que las agujas giraban en sentido antihorario. Dos puestos más adelante, un anciano buscaba todo el tiempo la forma de disimular quedarse dormido, mientras una madre en el banco a mi izquierda luchaba por hacer que su pequeño hijo se levantara del suelo.

Un soplo de aire -que bastante falta hacía- llegaba de vez en cuando desde una de las puertas laterales que daba hacia la calle, trayendo consigo los sonidos de los niños que jugaban a lo lejos en una plaza. Los envidiaba por ser libres en ese momento mientras yo tenía que soportar lo tedioso de la ocasión. Además, la pésima calidad del sistema de sonido junto a las reverberaciones que se producían por doquier hacían casi imposible entender lo que el Padre intentaba decir desde su púlpito. Algunas personas tenían cara de que lograban descifrar claramente las palabras que llegaban a sus oídos y hasta parecía que les interesaba lo que escuchaban, pero yo nunca supe cuál era el método secreto para hacerlo. Me hubiese gustado conocerlo... tal vez así me habría aburrido un poco menos.

Esto se repetía en cada misa dominical que no lograba evadir. Sin embargo, muchas veces no era necesario entender el sermón para saber más o menos de qué se trataba. En Semana Santa, por ejemplo, cada sermón seguramente era uno de esos que comenzaba con la frase: "Semana Santa es una época para la reflexión... ", y que luego se extendía sobre este tema. Cada discurso realizado en ó para esta particular semana comienza de esa manera. Lo interesante de esa frase es que no está reservada únicamente para el clero, sino que también la utilizan editoriales de periódicos, miles de artículos de opinión y hasta gobernantes en sus mensajes para llamar a la precaución de los viajeros. Lo curioso de la frase, es que el 10% de los que la predican realmente reflexionan en Semana Santa, y mucho menor es el porcentaje de los que la escuchan y la practican. Lo cierto es que no debería ser Semana Santa la época para reflexionar, sino cada día del año; aunque entiendo que a lo que se refieren es a meditar sobre Jesucristo y todo lo que se conmemora en la Semana Mayor.

Lo que me causa gracia es que hasta se deja de trabajar en esta época para que la gente pueda realizar sus prácticas religiosas libremente, pero las únicas prácticas que en verdad realizan son las recreativas (y no los culpo, yo sé lo aburrido que puede llegar a ser esa otra opción). Son especialmente graciosos los mensajes que ya mencioné de los gobernantes para que los que van a viajar lo hagan con la prudencia debida. En estos días leí uno que comenzaba de la forma que ya expliqué para al final dar las recomendaciones típicas de no correr, no beber mientras conduces, etc. ¿Por qué mejor no se ahorran la nada original oración inicial y van directo al grano? Dudo mucho que los viajeron vayan a sus respectivos destinos con la intención de reflexionar sobre la Semana Santa. ¿Acaso es coherente que un turista en medio de la playa, con una piña colada en la mano y una mujer en bikini en frente diga: "¡Vamos a meditar sobre la pasión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo!"? De los que de verdad van a reflexionar en esta semana, muy pocos van a viajar; y aquellos que viajarán y desean meditar sobre motivos religiosos, pues dudo mucho que busquen palabras de aliento en trípticos gubernamentales.

Son cosas como estas las que me recuerdan lo ilógico que puede llegar a ser a veces la lógica de muchas personas. ¿O soy yo el incoherente?

En cuanto a las tediosas misas dominacales, poco a poco fui dejando de ir cada semana, a pesar de la insistencia de mis padres. No tengo nada en contra de las personas que se apasionan por la "celebración de la Eucarastía", pero esto no es algo para todo el mundo. Yo creo en Dios, mas pienso que cada quien debería demostrar su fé a su propia manera. ¡Ojala algún día la humanidad pueda llegar a esta conclusión y deje de matarse por causas religiosas! Por ahora, veo lejano ese día.

Canción recomendada: Lifehouse - "Hanging by a moment".

Película recomendada: "The Passion of the Christ". Muy cruda, pero con una muy buena dirección poco común en este tipo de películas. Aclaro que no soy fanático de las películas religiosas.

- ¡Qué disfruten sobrevivir una Semana Santa más!

-H.G.

20050319

Viajando en el tiempo

Era un domingo por la mañana y no había nadie en casa. La expectativa de saber qué me deparaban los años por venir aun estaba lejos de asomarse por mi cabeza, que en esa época sólo era perturbada por la nada, la misma nada que poco a poco cubría la fantasía de la aventura que el jóven héroe vivía. Este héroe, junto a su perro volador -que en realidad era un dragón pero que a mí se me parecía a un perro-, recorría los más increíbles lugares en búsqueda de una cura para su querida princesa. La historia sin fin en realidad tenía uno, pero esa mañana yo no quería que llegara.

Hace unos días, después de varios años, volví a acompañarlo en su aventura; y mientras veía a Atreyu montar sobre Falcor rumbo a lo desconocido, me veía a mi mismo con ocho años en la cama de mis padres e inmerso en la historia. Estaba viviendo dos momentos distintos al mismo tiempo: el actual y el que ya viví una vez aquel domingo por la mañana. Una especie de déjà vu en reverso, y al igual que en aquella primera vez que ví la película, no quería que el final llegara.

Los atuendos ochentosos eran difíciles de obviar, al igual que los efectos especiales ahora obsoletos, pero volví a disfrutar de la historia por el simple hecho de poder, por un momento, trasladarme en el tiempo. Recordé de pronto que estaba lloviendo aquel día, y que sentí miedo al igual que Sebastián cuando se encerró en el sótano de su colegio a leer el libro. Todo fue como tener ocho años de nuevo.

Es la misma experiencia de escuchar después de mucho tiempo una canción que marcó un determinado momento en tu vida, una época en particular; y que, al oírla de nuevo, puedes vivir nuevamente las mismas sensaciones que tuviste en aquella oportunidad. Es lo que me sucede cuando escucho "Ordinary World" -la versión de Duran Duran con Pavarotti-, que sonaba en la radio cuando mi papá me despertó muy temprano una mañana para que me alistase para el primer día de clases en un colegio nuevo. Cada vez que la escucho, puedo sentir los mismos nervios de aquella vez, los nervios que sientes cuando te enfrentas a algo por ti desconocido.

Lo que hace interesante todo esto no es que desees volver al pasado, sino la nostalgia al experimentar las mismas sensaciones que ya viviste. Es precisamente poder vivir dos momentos diferentes al mismo tiempo. Es como recorrer un camino que ya tiene tus propias huellas, pero ahora sabiendo de antemano lo que te espera al final. Supongo yo que esto es exactamente lo que sientes si te vas por muchos años de tu casa y regresas un día, sólo que es mucho más fácil de experimentar a través de la magía del cine y de las grabaciones musicales que mediante viajes que duran años enteros. En todo caso, es algo que vale la pena.

Al final de la historia que no debería tener final, Atreyu, Falcor y Sebastián logran su misión de erradicar a la nada de Fantasía. "¡Qué buena película!", recuerdo haber dicho para mí la primera vez que la vi, pero hay algo que no logro recordar o, más bien, de precisar: así como hace unos días me trasladé al pasado, ¿no me habré trasladado al futuro la primera vez que la ví?, ¿no habré experimentado a mis ochos años lo que vivo actualmente?

Canción recomendada de la semana:

* Erasure - Neverending Story.
+ New Found Glory - Neverending Story (para los que prefieren algo más actual)
* Duran Duran featuring Pavarotti - Ordinary World.
+ Fenix TX - Ordinary World. (para los que prefieren algo más actual)

Película recomendada de la semana:

- "Neverending Story", o cualquier película que te haga recordar viejos tiempos.

- ¡Qué disfruten sobrevivir una semana más!

-H.G.

20050313

Cosas que odio de cuando tengo Miedo

Muchas veces uno quisiera tener todo el tiempo del mundo para hacer todo lo que quieres, pero es imposible. Tal vez algún día existirá un fantástico aparato capaz de literalmente detener el tiempo en tus manos para lograr que un instante se extienda todo el tiempo que desees. Por ahora, está lejano ese día... así que no me queda otra que hacer lo que me alcance con el poco tiempo que tengo.

Este fin de semana no me alcanzó el tiempo para escribir algo nuevo, ni siquiera para pensar en ese algo nuevo qué escribir, por lo que me tocó comenzar a reciclar material viejo. Lo que viene a continuación es algo que escribí hace mucho tiempo, ni siquiera recuerdo bien qué me motivó a hacerlo, pero podría aplicarse a cualquier cosa. De repente, al leerlo más de uno sentirá que ha pasado por lo mismo: ¿Quién no ha sentido miedo alguna vez?

"Tengo miedo y no se de qué. Lo único que sé es que se trata de la peor clase de miedo que se pueda sentir, aquella que no sabes si podrás vencer. No es el tipo de temor que sueles sentir cuando eres un niño hacia los monstruos imaginarios que habitan debajo de tu cama, o por los terroríficos vestidos que cobran vida en el armario de tus padres. No es miedo a algún peligro real, ni siquiera es miedo a hacerte daño -al menos no del físico-. Es el temor que sientes cuando sabes que debes hacer algo pero que por alguna razón no te atreves a realizarlo. Podrías pensar que el miedo se debe a las posibles consecuencias que ese acto te pueda traer, pero luego de meditar sobre ellas te das cuenta de que en realidad, ninguna te importa realmente. No, no es miedo a las consecuencias de aquello que no te atreves a realizar, sino más bien un miedo a lo que nunca podrán ser las consecuencias de ello, pero que pudieron haberlo sido. Porque mientras no realices ese acto, todavía tendrás esperanzas para eso que tanto anhelas. No es a que no suceda eso que tanto quiero a lo que le tengo miedo, es a tener la certeza de que nunca va a suceder. Es como un miedo a saber que ya no vale la pena soñar por eso.

Lo que odio de tener miedo es esto mismo. Es que de no tenerlo, realizar ese algo que sé que tengo que hacer no sería nada complicado, sino más bien algo sencillo. Pero no lo es, y ese es el problema. Odio tener miedo porque me hace pensar una y otra vez sobre si debo hacer o no lo que ya sé que tengo que hacer. Odio tener miedo porque me hace saber de antemano lo que sentiría si lo peor que pudiese pasar realmente sucediera. Odio tener miedo porque sencillamente no me gusta lo que siento al tenerlo. Odio tener miedo porque no sé si lo pueda vencer o porque tal vez nunca dejaré de tenerlo.

Tal vez mañana logre superar mis temores, y cuando lo haga, puede que me de cuenta de que no tenía razones para tener miedo. Tal vez mañana suceda todo lo que soñé que iba a pasar... o quizás no: tal vez mañana deba acostumbrarme a vivir sin soñar, porque me habré quedado sin esperanzas."

Canción recomendada de la semana: Better than Ezra - Scared, Are You?

Película recomendada de la semana: "Simon Birch".

- ¡Qué disfruten sobrevivir una semana más!

-H.G.

20050305

Ocho Tartaletas de Fresa y una Perenne Sonrisa

En sus bolsillos probablemente no había más que unos cuantos billetes de no muy alta denominación. En sus manos, una cesta llena con pequeñas tartaletas de fresa, mora y piña que su esposa había hecho el día anterior. El sólo hecho de tener que pasar todo el día llevando sol en la poco gratificante tarea de vender dulces caseros ya sería suficiente para pasar todo el día amargado y de mal humor. Por lo menos ese sería mi caso, pero no para él. En su rostro sólo había lugar para una perenne sonrisa...

Con: "¡Buenos días!", "¡Buenas tardes!" ó "¡Buenas Noches!", siempre saludaba educadamente según fuera la ocasión y sin importar lo duro que haya sido ese día. "¿Qué vendedor de dulces han visto ustedes que haiga venido a ofrecerles una ñapa?", solía ser siempre como comenzaba su recurrente discurso ante cada posible comprador. "¡Ninguno! ¿verdad? ¡La ñapa ya no existe! ¡Eso se acabó!", se respondía a si mismo, para luego agregar con orgullo esperando sorprender a todos -como si nadie se lo esperase ya-: "Pues... ¡yo sí les voy a dar la ñapa! ¡Sí señor! Lleve su paquete de siete tartaletas de fresa, mora y piña y además se lleva la octava: ¡de ñapa!". Ya para entonces uno creía haber retrocedido a los años 40 y que en cualquier momento en lugar de cobrar centenas o miles de bolívares, comenzaría a pedir lochas, reales o medios.

"Señor, yo no tengo para comprarle nada en este momento, pero ¿podría regalarme una tartaletica?", le dijo apenada una señora mayor que pasaba cerca. El vendedor con la sonrisa en el rostro la mira y le dice: "¿Qué si le puedo regalar una tartaletica? ". Lo lógico era esperar que, cortésmente, le negase la petición porque después de todo, esos dulces de harina son los que le permiten ganarse la vida y la de su familia, y no es que precisamente le permitían ganarse una muy buena como para estar regalándolas por ahí. Sin embargo, para sorpresa de los presentes, le responde a la señora: "Mi nombre es José Gregorio Hernández, como El Venerable. ¡Claro que sí le puedo regalar una tartaletica!". Desconozco si el tartalatero poseía las virtudes de santo que muchos atribuyen al médico que llevaba su mismo nombre, pero sin duda que el gesto que tuvo con la señora fue sencillamente venerable. ¿Cuántas personas no hay que lo tienen todo y no obstante son incapaces de obsequiar nada? En cambio, este señor que sólo tiene tartaletas para vender es capaz de regalar una de ellas sin esperar nada a cambio, simplemente para seguir lo que dictamina su conciencia y no su bolsillo. Es posible que el José Gregorio Hernández vendedor de dulces caseros carezca de una educación apropiada, y es posible también que él y su familia lleven una vida sin ninguna clase de lujos; pero podría apostar con los ojos cerrados que es más feliz que la gran mayoría de las personas que conozco, yo mismo incluído.

El mismo hecho de carecer de muchas cosas le ha permitido darse cuenta que son los pequeñas cosas en la vida las que constuyen los grandes momentos que vives. Le ha permitido apreciar que la éxpresión de alegría de la señora mayor al recibir la tartaleta gratis, al final terminará siendo más valiosa que todo el dinero que pudo ganar ese día, cuando ya entrada la noche y sobre su cama pueda cerrar los ojos con la satisfacción de saber que hoy pudo hacer feliz a alguien. Nuestra naturaleza de por sí es ser inconformes: mientras más tenemos más queremos, mientrás más ostentosa es nuestra vida, más lujos deseamos tener. Y en medio de tanto lujo y tanto deseo de poseer más: ¿En qué momento nos damos cuenta de todo lo felices que nos puede hacer un gesto como regalar una tartaleta de fresa? No tiene nada de malo aspirar a cosas mejores, todo lo contrario... pero con eso sólo lograremos tener una vida más cómoda, que no necesariamente significa una más feliz. ¿Alguna vez se han detenido a pensar en que es posible ser felices con mucho menos de lo que ya tienen?

La humildad es un raro don que nada tiene que ver con tu cuenta bancaria. Es un don que muchos deberíamos tener pero que muy pocos tienen la fortuna de poseer. No hace falta vivir en la austeridad para percatarte del valor real de cada cosa, para tomar conciencia de que no es necesario ganar lo máximo posible, sino ganar suficiente... todo lo demás forma parte de la ñapa.

El vendedor de tartaletas está cansado, pero sigue su camino en busca de nuevos posibles clientes. A mí no me queda otra que continuar con el mío, ahora endulzado por ocho tartaletas de fresa y una sonrisa, esta vez, la mía propia.


"La vida es una larga lección de humildad". James Matthew Barrie.


Canción recomendada de la semana: 3 Doors Down - Be Like That

Película recomendada de la semana: Amélie.


- ¡Qué disfruten sobrevivir una semana más... y de la ñapa!
- H.G.

20050227

Mi versión de los Oscars

Hoy en la noche entregan los premios Oscars y por primera vez en varios años no me interesa saber lo que ocurra en ese evento. Las nominaciones me decepcionaron, no hubo ninguna sorpresa con respecto a lo que predijeron los expertos (excepto por Catalina Sandino Moreno, la colombiana nominada a Mejor Actriz). El problema está en que estas predicciones a veces parecen basarse más en el nombre de los realizadores y en la fama que en la calidad real de las películas. En resumen, muchas omisiones y también muchos nominados que en mi opinión no merecían estar allí. Tal vez lo que pasa es que mi opinión es muy diferente a la de todos los miembros de la Academia: ¿Qué será lo que le ven a "El Aviador"? DiCaprio actúa muy bien allí pero la película en general es fastidiosa y larga. En fin, como se trata de opiniones, más adelante voy a poner lo que en el mundo adentro de mi cabeza serían unos Oscars justos. Antes, dos reglas que he descubierto que siguen los que votan para estos premios:

- Toda película dirigida por Clin Eastwood sin importar su género va a ser nominada a Mejor Película y Mejor Dirección, e inclusive podría ganar ambas categorías.
- Toda película dirigida por Martin Scorsese va a ser nominada a Mejor Película y Mejor Dirección, pero difícilmente ganará Mejor Dirección (hasta ahora).

Mi versión de los Oscars:

Mejor Actor de Reparto:
-Peter Sarsgaard (Garden State)
- Jamie Foxx (Collateral) *Nominado en la Realidad
- Thomas Haden Church (Sideways) *Nominado en la Realidad
- Freddie Highmore (Finding Neverland)
- Morgan Freeman (Million Dollar Baby) *Nominado en la Realidad

Mejor Actriz de Reparto:
- Natalie Portman (Closer) *Nominado en la Realidad
- Meryl Streep (The Manchurian Candidate)
- Cate Blanchett (The Aviator) *Nominado en la Realidad
- Sophie Okonedo (Hotel Rwanda) *Nominado en la Realidad
- Kate Winslet (Finding Neverland) *Nominado en la Realidad pero como Mejor Actriz

Mejor Actor:
- Jim Carrey (Eternal Sunshine of the Spotless Mind)
- Zach Braff (Garden State)
- Leonardo DiCaprio (The Aviator) *Nominado en la Realidad
- Jamie Foxx (Ray) *Nominado en la Realidad
- Jeff Bridges (The Door in the Floor)
Mención Especial: Johnny Depp (Finding Neverland) *Nominado en la Realidad


Mejor Actriz:
- Kate Winslet (Eternal Sunshine of the Spotless Mind) *Nominado en la Realidad
- Natalie Portman (Garden State)
- Hillary Swank (Million Dollar Baby) *Nominado en la Realidad
- Julie Delpy (Before Sunset)
- Annette Bening (Being Julia) *Nominado en la Realidad

Mejor Dirección:
- Michel Gondry (Eternal Sunshine of the Spotless Mind)
- Alexander Payne (Sideways) *Nominado en la Realidad
- Zach Braff (Garden State)
- Mel Gibson (The Passion of the Christ)
- Richard Linklater (Before Sunset)
Mencion Especial: Clint Eastwood (Million Dollar Baby) *Nominado en la Realidad

Mejor Guión Original:
- Zach Braff (Garden State)
- Charlie Kauffman (Eternal Sunshine of the Spotless Mind) *Nominado en la Realidad
- 3 nominados más de relleno

Mejor Guión adaptado:
- Richard Linklater (Before Sunset) *Nominado en la Realidad
- David Magee (Finding Neverland) *Nominado en la Realidad
- Alexander Payne (Sideways) *Nominado en la Realidad
- Todd Williams (The Door in the Floor)
- Una de Relleno. Million Dollar Baby quizás

Mejor Película Extranjera (No en Inglés):
- The Passion of the Christ
- Mar Adentro *Nominado en la Realidad
- Un long dimanche de fiançailles ("A Very Long Engagement" del director de Amélie)
- Yesterday
- Der Untergang (Downfall)

Mejor Película:
- Garden State
- Eternal Sunshine of the Spotless Mind
- Finding Neverland *Nominado en la Realidad
- Million Dollar Baby *Nominado en la Realidad
- Sideways *Nominado en la Realidad

En negritas quien en mi opinión debe ser el ganador

Canción recomendada de la semana: Sister Hazel - World Inside My Head
Película recomendada de la semana: Eternal Sunshine of the Spotless Mind

- ¡Qué disfruten sobrevivir una semana más!
- H.G.

P.D: Ya no hace falta registrarse para dejar un comentario. Pueden dejar sus propias versiones de los Oscars.