20060128

Manías Habituales

¿Por qué cuando una persona entra en un ascensor y ve que el piso al que va ya se encuentra marcado, de todas formas pulsa el botón correspondiente otra vez? ¿Acaso cree que así el ascensor irá más rápido? En fin... esta es una de tantas manías estúpidas que tiene la gente por lo general. Algunas de ellas me molestan, pero la verdad es que, si a ver vamos, yo también tengo mi propia colección de manías idiotas. ¡Todo el mundo las tiene! Y por ello, a algún ocioso por allí se le ocurrió crear una cadena al respecto.

Yo no soy muy amigo de las cadenas (y en Venezuela tenemos bastantes), pero esta me pareció interesante y, como además me la transmitió una persona a la que respeto mucho y que me cae muy bien (Ceci), voy a colocarle un eslabón más. Para no reinventar la rueda, aquí plagio la explicación de las reglas que la mismísima Cecilia colocó en su propio blog: "El primer jugador (fijo que fue algún bicho raro que se sentía sólo en su mundo de maniático y necesitaba confirmar si había más ociosos como él) de este juego inicia su mensaje con el título "5 extraños hábitos tuyos". Las personas que son invitadas (el resto de los maniáticos que deambulan por la red) a escribir un mensaje en su respectivo blog a propósito de sus extraños hábitos, deben también indicar claramente este reglamento (por si alguien es lento y le cuesta entender de qué se trata la cosa). Al final, tienes que escoger a 5 nuevas personas (eso para hacer amigos o para joderse a un enemigo), listándolos con los respectivos links a sus blogs. No olvides dejar un comentario en los blogs de tus víctimas, diciendo algo así como: "Has sido elegido" y los invitas a leer el tuyo."

No estoy seguro de que este sea un hábito demasiado extraño, pero no puedo hablar de mis manías sin hacer referencia a mi tick de mover repetidamente alguna de mis piernas, cualquiera de ellas. Lo hago inconscientemente y no sé la verdad por qué. Yo creo que en cierto modo me relaja, sobretodo cuando tengo que esperar mucho tiempo en algún lugar. Típico que comenzaba con la tembladera en mis piernas mientras aguardaba por que se diera inicio a algún exámen, y nunca faltaba alguien que al verme así me preguntara si era que yo estaba muy nervioso. No era por nervios que lo hacía (y lo sigo haciendo), sino más bien por aburrimiento.

Mi segunda manía es que me encanta oler el dorso de mis manos. No sé cómo ni cuándo comencé a hacerlo, pero lo que sí es cierto es que me relaja y me ayuda a pensar cuando necesito concentrarme en algo. Debido a este hábito, es requisito que mis manos huelan bien siempre, por lo que odio tener que tocar algo que huela mal (como la grasa mecánica o el cloro, por ejemplo, cuyos olores además cuestan bastante para que se quiten...yo sería un pésimo mecánico) y por lo que tiendo a lavármelas frecuentemente.

Otra manía extraña es que me cuesta dormirme cuando hay absoluto silencio. Necesito algo de ruido. El sonido de un ventilador para mí es perfecto, pero puede servir también el de un aire acondicionado. La música puede que funcione, pero no es tan efectiva como las otras opciones.

Un cuarto hábito que tengo -aunque no es en lo absoluto algo malo-, es que no puedo, por más que quiera o lo intente, botar basura en la calle. Desde que era niño, si me comía un caramelo y no había una papelera cerca, podía pasar horas con el papel en la mano o en mis bolsillos pero jamás lo echaba al suelo.

Como comprar CDs originales ya lo había dicho antes, voy a finalizar entonces con tres manías tontas (como si las anteriores no lo fueron): quitarme los zapatos apenas llego a mi casa (nada más cómodo que estar descalzo o en calcetines), no puedo bañarme sin agua caliente y, por último, no puedo comer sin algo de beber para pasar la comida.

Ahora debo pasarle esta cadena a cinco personas más y además pasarme por sus blogs avisándoles. Como soy muy perezoso para hacer esto y también me cuesta decidirme por sólo cinco personas, dejo al libre albeldrío de cada persona que lea esto y posea un blog, continuar con la cadena o no.


Canción para acompañar:

* Incubus - "Megalomaniac"

Película recomendada de la semana:

* "Matchstick Men" (Los Tramposos) (2003) [10/10]. Director: Ridley Scott. Cast: Nicholas Cage, Sam Rockwell, Alison Lohman (Ya fue recomendada peor vale la pena hacerlo de nuevo porque ninguna otra encaja mejor con el tema de las manías).

-¡Qué disfruten sobrevivir una semana más!

-H.G.

20060121

El fin no justifica los medios

Como a la mayoría de las personas, tener sueños es lo que me impulsa día a día. Algunos son más importantes que otros, claro está, pero todos hacen su parte en la tarea de motivarme. Hasta ahora, yo creía que lo único que importaba era hacer todo lo posible por cumplirlos a como de lugar. Sin embargo, hoy sé que tan importante como llevarlos a cabo, es la forma cómo los realizas. El fin no justifica los medios...

Forzar las cosas para lograr algo que anhelas en lugar de dejar que fluyan naturalmente, sólo te permite alcanzar un logro ficticio, algo de mentira. Del mismo modo, conquistar un sueño prematuramente podría terminar no siendo más que un fracaso. Lo que sucede es que en las veces que quieres mucho algo, con los sueños que realmente te importan, la paciencia no es precisamente algo que te sobre, y se va haciendo todavía más escasa a medida que te acercas más a aquello que tanto quieres.

Y aquí es donde pensar en uno mismo se convierte en un error garrafal. Pensar egoistamente en lo que tú quieres sin considerar lo que puede estar pasando por la mente de los demás (especialmente en aquellos sueños que involucran a otras personas), es realmente lo peor que puedes hacer. Lo sé, porque yo lo he hecho.

No siempre lo haces conscientemente. Más bien es como si fueras víctima de alguna clase de hechizo egoista que además de no permitirte pensar en otra cosa que en obtener lo que quieres, también te hace supremamente impaciente e increíblemente intenso. Por fortuna, no sé si muy tarde o si todavía a tiempo, después de llevar varios golpes al fin pude romper con ese encantamiento.

Lo importante ahora es aprender de lo que está mal. Reconocer que te equivocaste y y no permitir que nada haya sido en vano. Si aún estoy a tiempo de alcanzar ese sueño, pues ahora me voy a enfocar en disfrutar también del recorrido en lugar de sólo pensar en llegar a la meta. Quizá esto es lo que he debido hacer cada vez que mi familia salía de vacaciones y cada cinco minutos yo solía preguntar como todo niño impaciente: "¿Cuánto falta?".

Mientras más ansioso uno está por llegar, más largo y tedioso se hace el recorrido.


Canción para acompañar:

* Our Lady Peace - "Angels / Losing / Sleep"

Película recomendada de la semana:

* "Punch-Drunk Love" (2002) [6/10] Director: Paul Thomas Anderson. Cast: Adam Sandler, Emily Watson, Phillip Seymour Hoffman.

-¡Qué disfruten sobrevivir una semana más!

-H.G.

20060114

El Soundtrack de mi Vida

Cuando tenía 11 ó 12 años, lo que más quería para Navidad ó mi cumpleaños era un Flower. No porque tuviese instintos asesinos y ganas de cazar animales, sino porque me parecía divertido practicar tiro al blanco con objetos inanimados. Después de todo, tenía buena puntería.

El día de mi cumpleaños (4 de Dic), mi mamá me vendó los ojos y me llevó hacia su habitación ya que allí me aguardaba mi regalo. Lo que percibí al tocarlo con mis manos distaba mucho de asemejarse a lo que yo quería, pero aún así conservé mis esperanzas. Sin embargo, estas se desvanecieron totalmente cuando me quitaron la venda y vi que mi regalo era un reproductor de CDs, los cuales para aquel entonces, acababan de salir al mercado. Mi cara de decepción debió ser notable, ya que un Cd Player ni siquiera figuraba en mi lista de deseos. ¿Para qué quería yo un reproductor de discos compactos si ni siquiera tenía discos compactos?

Al día siguiente fuimos a comprar mi primer CD: Michael Jackson - "Dangerous". ¡Lo admito! De niño era fanático de "Jacko" (¡gracias a Dios que vivía bien lejos de Neverland!), y la canción de "Free Willy" me gustaba bastante. El disco sólo tenía tres canciones que me gustaban, por lo que me aburrí rápido de él y pronto el reproductor de CDs pasó a ser simplemente un adorno más en mi cuarto, sobretodo luego de que en Navidad recibiera el Flower que tanto anhelaba.

Pasaron uno o dos años cuando en una de las tantas noches en las que me costaba trabajo dormirme, se me ocurrió colocar alguna estación de radio con mi equipo. En aquella época, yo no escuchaba ningún género musical en especial, sólo sabía que -por alguna razón- no me gustaban los ritmos latinos, por lo que me dediqué a buscar alguna emisora que no colocase nunca una canción de este género. Aquí en Venezuela, esas emisoras escasean, pero después de buscar un buen rato, encontré una que hoy en día no existe llamada "Satélite 105.3 FM". Desde esa vez, cada noche yo me dormía escuchando esa estación de radio. Jamás ponían una salsa o un merengue, sino mucho rock suave en inglés y de vez en cuando en español. No sé por qué concreta razón, me empezó a gustar cada vez más este género.

Al cabo de unos meses, ya conocía quién cantaba o cómo se llamaba prácticamente cada canción que colocaban en 105.3 FM. Fue entonces cuando le pedí a mi mamá que me comprara el disco que traía una canción que sonaba frecuentemente en la radio y que tanto a ella como a mí nos gustaba: "Lemon Tree" de Fool's Garden, aquella cuyo coro dice: "I wonder how, I wonder why, yesterday you told me about the blue blue sky, and all that I can see is just a yellow lemon tree...". Este fue el primer disco que tuve desde que me empezó a importar realmente la música, así que fue con "Dish of the Day" -de esta forma se llamaba- que se inició mi colección de CDs.

Comprar discos originales se convirtió en mi pasión, mi vicio. Con lo que me sobraba del dinero que me daban para el colegio, reunía para comprarme más CDs. "Tragic Kingdom" de No Doubt fue el primer disco que tuve donde casi todas las canciones me gustaban (hasta entonces, sólo me gustaban dos o tres por disco), y Gwen Stefani se convirtió en mi primer amor platónico. Nunca he dejado de adquirir discos originales, ni siquiera cuando se duplicó el precio del dólar, ni cuando se popularizaron los discos piratas ni los mp3s, ya que para mí (es cuestión de cada quién), hay una satisfacción especial cuando tienes un disco original (con su caja y su cancionero) en tus manos. Como me gustan tantos los CDs, por eso a las personas que aprecio me place obsequiarles discos del género musical que les gusta. Sin embargo, muchos de ellos (mi padre, por ejemplo), no valoran suficiente esta clase de regalos. A mí, por otro lado, me encanta que me sorprendan con un disco que me guste, pero esto no me ha pasado muy a menudo.

Hoy en día mi colección supera los 100 discos y sólamente uno de ellos se me ha perdido (forma gentil de decir que alguien se lo quedó). Como la música que escuchas dice mucho de tu forma de ser, como necesitaba tener algún control de los discos que tengo para saber cuándo mi hermano los ha prestado a sus amigos, y como mi ociosidad no tiene límites, he decidido realizar una lista que contiene cada CD que está en mi colección. La lista, que muestro a continuación, está ordenada por orden alfabético (de verdad no tiene límites mi ociosidad) y los discos de un mismo artista están ordenados cronológicamente. Además, incluyo las que para mí son las mejores canciones de cada álbum y la calificación que le otorgo al mismo. Sólo me arrepiento de uno de ellos, el cual compré por error y no me gustó para nada, pero esa es otra historia (lo descubrirán en la lista). Todos los demás, me gustaron y/o me siguen gustando en alguna época de mi vida, por lo que cuando los escucho, se vienen muchos recuerdos a mi memoria. Por ello, Esta colección podría decirse que es el soundtrack de mi vida:


1.- Alanis Morissette, Jagged Little Pill (10/10). Highlights: Ironic, Head over feet.
2.- Alanis Morissette, Under Rug Swept (8/10). Highlights: Hands Clean, Precious Illusions.
3.- American Hi-FI, American Hi-Fi (8.5/10). Highlights: Flavor of the Weak, Another Perfect Day, I’m a Fool, Wall of Sound.
4.- Ataris, The, So Long, Astoria (8/10). Highlights: The Boys of Summer, In This Diary, Summer’79.
5.- Avril Lavigne, Let Go (7/10). Highlights: Anything but Ordinary, I’m with you, Naked.
6.- Avril Lavigne, Under My Skin (8/10). Highlights: Freak Out, Slipped Away.
7.- Beatles, The, Help (9/10) Highlights: Yesterday, Help!, You’re gonna lose that girl.
8.- Beatles, The, 1 (10/10) Highlights: Eleanor Rigby y el resto del disco.
9.- Better Than Ezra, Friction, Baby! (7.5/10). Highlights: “Scared, Are You?”, WWOZ, Speeding Up to Slow Down, Desperately Wanting.
10.- Better Than Ezra, Before The Robots (9/10). Highlights: Breathless, A Lifetime, Burned, Our Last Night.
11.- Blink 182, Enema of the State (9/10) Highlights: Adam’s Song, All The Small Thing, What’s my age again?.
12.- Blink 182, The Mark, Tom & Travis Show (9/10) Highlights: Man Overboard.
13.- Blink 182, Take Off Your Pants & Jacket (10/10), Highlights: The Rock Show, Anthem Pt 2, Please Take Me Home, What Went Wrong?
14.- Blink 182, Blink 182 (9.5/10) Highlights: Stockholm syndrome, I Miss You, Always.
15.- Bowling for Soup, Let’s Do It For Johnny (6.5/10) Highlights: The Bitch Song.
16.- Bowling for Soup, Drunk Enough to Dance (10/10) Highlights: Girl All The Bad Guys Want, Life After Lisa, On and On (About You), Cold Shower Tuesdays, She’s got a Boyfriend.
17.- Box Car Racer, Box Car Racer (9/10) Highlights: And I, There Is, Letters to God.
18.- Bryan Adams, Best of Me (9/10) Highlights: Have you ever really loved a woman?, The Best of Me, “Everything I do, I do it for you”.
19.- Bush, The Science of Things (7/10) Highlights: The Chemicals Between Us, Letting the cables sleep.
20.- Calling, The, Camino Palmero (7/10) Highlights: Wherever you will go.
21.- Chumbawamba, Tubthumper (5/10) Highlights: Tubthumping.
22.- Coldplay, Parachutes (9/10) Highlights: Trouble, Shiver, Everything’s not Lost.
23.- Coldplay, Rush of Blood to the Head (10/10), Highlights: Clocks, The Scientist, Amsterdam, Warning Sign.
24.- Collective Soul, Hints, Allegations, And Things Left Unsaid (7/10) Highlights: Wasting Time, Shine, Reach.
25.- Collective Soul, Collective Soul (10) Highlights: December, The World I Know, Gel.
26.- Collective Soul, Disciplined Breakdown (8/10) Highlights: Precious Declaration, Listen.
27.- Collective Soul, Dosage (10/10) Highlights: Needs, Run, Heavy, Compliment, She Said.
28.- Collective Soul, Blender (8/10) Highlights: Skin, Turn Around, After All, Why Pt 2.
29.- Collective Soul, 7even Year Itch: Greatest Hits 1994-2001 (10/10) Highlights: Energy.
30.- Collective Soul, Youth (9/10) Highlights: Under Heaven’s Skies, How do you love?, Satellite, Counting the Days.
31.- Collective Soul, From The Ground UP EP(10/10) Highlights: Todo.
32.- Corrs, The, Talk On Corners (8/10) Highlights: Runaway, I Never Loved You Anyway, Paddy McCarthy.
33.- Corrs, The, Unplugged (10/10) Highlights: Everybody Hurts, Radio, At Your Side.
34.- Counting Crows, August And Everything After (9/10) Highlights: Mr. Jones, Rain King, Raining in Baltimore, Anna Begins.
35.- Cranberries, The, To The Faithful Departed (9/10) Highlights: When You’re Gone, Free to Decide, War Child, Salvation.
36.- Cranberries, The, Bury The Hatchet (7/10) Highlights: Promises.
37.- Cranberries, The, Stars: The Best of 1992-2002 (9/10) Highlights: Zombie, Daffodil Lament, Stars.
38.- Creed, Human Clay (9/10) Highlights: Higher, With Arms Wide Open, Faceless Man.
39.- Creed, Weathered (10/10) Highlights: My Sacrifice, One Last Breath, Hide, Don’t Stop Dancing, Lullaby.
40.- Dawson’s Creek, Soundtrack Vol. I (9/10) Highlights: Sixpence none the richer – Kiss Me, Shooter – Life’s a Bitch, Heather Nova – London Rain.
41.- Dawson’s Creek, Soundtrack Vol. II (9/10) Highlights: Evan and Jaron – Crazy for this Girl, Nine Days – If I Am, Five for Fighting – Superman.
42.- Dover, Late at Nigh (8/10) Highlights: Far, Cherry Lee.
43.- Evanescence, Fallen (8/10) Highlights: Hello, My Immortal, Bring me to life, Whisper.
44.- Eve 6, Eve 6 (9/10) Highlights: Open Road Song, Inside Out, Tongue Tied.
45.- Eve 6, Horrorscope (10/10) Highlights: Promise, Bang, On the roof again, Sunset Strip Bitch.
46.- Eve 6, It’s All in your Head (8/10) Highlights: Arch Drive Goodbye, At Least We’re Dreaming, Friend of Mine, Good Lives.
47.- Everclear, Songs From An American Movie Vol. 1: Learning How to Smile (7.5/10) Highlights: Wonderful, Unemployed Boyfriend, AM Radio.
48.- Evita, Soundtrack (6/10) Highlights: You Must Love Me, Don’t Cry for me Argentina.
49.- Fastballs, The, All The Pain Money Can Buy (7.5/10) Highlights: Fire Escape, The Way, Sooner or Later.
50.- Feeder, Comfort in Sound (9.5/10) Highlights: Comfort in Sound, Come Back Around, Find the Colour, Love Pollution, Just the way I’m Feeling.
51.- Foo Fighters, One By One (7/10) Highlights: All My Life, Times Like These.
52.- Fool’s Garden, Dish of the Day (6.5/10) Highlights: Lemon Tree, Wild Days.
53.- Friends, Again (7/10) Highlights: Lisa Loeb- Summer, 8stops7 – Question Everything.
54.- Garbage, Garbage (9/10) Highlights: Stupid Girl, Only Happy When It Rains, Queer.
55.- Garbage, Version 2.0 (10/10) Highlights: Special, Push It, When I Grow Up, I Think I’m Paranoid.
56.- Garden State, Soundtrack (9/10) Highlights: Frou Frou – Let Go.
57.- Goo Goo Dolls, Dizzy Up The Girl (10/10) Highlights: Iris, Slide, Broadway, Black Balloon, Acoustic # 3.
58.- Goo Goo Dolls, What I Learned About Ego, Opinion, Art & Commerce (9/10) Highlights: Acoustic # 3, Lucky Star, Naked, Girl Right Next to Me.
59.- Goo Goo Dolls, Gutterflower (9/10) Highlights: Here is Gone, Sympathy, Big Machine.
60.- Good Charlotte, Young and The Hopeless (9/10) Highlights: Riot Girl, The Anthem, Say Anything, Movin’ On.
61.- Green Day, International Superhits! (10/10) Highlights: Basket Case, Tiem of Your Life, Church on Sunday, Waiting, Nice Guys Finish Last, When I Come Around, Walking Contradiction.
62.- Hoobastank, Hoobastank (9/10) Highlights: Running Away, Crawling in the Dark, Ready for You.
63.- Hoobastank, The Reason (8/10) Highlights: The Reason, Disappear.
64.- Lifehouse, No Name Face (10/10) Highlights: Hanging by a moment, Quasimodo, Everything, Someboyde Else’s Song.
65.- Lifehouse, Stanley Climbfall (8/10) Highlights: Spin, Take me Away, Out of Breath, Stanley Climbfall.
66.- Lifehouse, Lifehouse (10/10) Highlights: You and Me, Come Back Down, Undone, Blind, We’ll Never Know.
67.- Lit, Place in the Sun (10/10) Highlights: Four, Miserable, My Own Worst Enemy.
68.- Lit, Atomic (9/10) Highlights: Addicted, Happy in the Meantime, Over my Head.
69.- Lostprophets, Startsomething (10/10) Highlights: Last Train Home, Last Summer, Hello Again, We Still Kill The Old Way, Burn Burn.
70.- Marvelous 3, Ready, Sex, Go! (10/10) Highlights: Get Over, I Could Change, Radio Tokyo, Grant Park.
71.- Meredith Brooks, Blurring the Edges (6.5/10) Highlights: Bitch, What would happen.
72.- Mest, Wasting Time (8/10) Highlights: Wasting Time, Hotel Room, Forget You.
73.- Mest, Destination Unknown (9/10) Highlights: Cadillac, Fuct Up Kid, Chelsea.
74.- Michael Jackson, Dangerous (7/10) Highlights: Black & White, Heal The World, Will You Be There?
75.- Moffats, The, Chapter One: A New Beginning (5/10) Highlights: Crazy, Miss you like crazy, I’ll Be There for You.
76.- MxPx, Ever Passing Moment (9.5/10) Highlights: Responsibility, My Life Story, Foolish, Unsaid, Is The Answer in the Question?, Misplaced Memories.
77.- Neve, Neve (10/10) Highlights: It’s Over Now, Same Old Story, Absent, Skyfall.
78.- Nine Days, Madding Crowd (8/10) Highlights: Absolutely (Story of a Girl), If I Am, 257 Weeks.
79.- No Doubt, Tragic Kingdom (10/10) Highlights: Don’t Speak, Sunday Morning, I’m Just a Girl, Spiderwebs.
80.- No Doubt, Return from Saturn (10/10) Highlights: New, Simple Kind of Life, Ex-Girlfriend, Artificial Sweetener, Six Feet Under.
81.- No Doubt, Rock Steady (6/10) Highlights: Platinum Blonde Life, Don’t Let Me Down, Running.
82.- No Mercy, Where do you go (7/10) [Perdido] Highlights: When I Die, Please don’t Go, Where do you go?
83.- Oasis, Be Here Now (10/10) Highlights: Stand By Me, D’You Know What I Mean?, Don’t Go Away, All Around The World.
84.- Offspring, The, Conspiracy of One (8/10) Highlights: I Want You Bad, Million Miles Away, One Fine Day.
85.- Oleander, Unwind (7.5/10) Highlights: Champion, Halo, Are you there?, She’s Up She’s Down.
86.- Our Lady Peace, Clumsy (7/10) Highlights: Superman’s Dead, Clumsy.
87.- Our Lady Peace, Spiritual Machines (9/10) Highlights: Life, Middle of Yesterday, Made to Heal, In Repair, Right Behind You.
88.- Our Lady Peace, Gravity (10/10) Highlights: Innocent, Somewhere Out There, Do You Like It?, Sorry, A Story About A Girl.
89.- Our Lady Peace, Live (10/10) Highlights: Is Anybody Home?, Innocent, Somewhere Out There, Superman’s Dead, Clumsy.
90.- Our Lady Peace, Healthy in Paranoid Times (10/10) Highlights: Love And Trust, Angels Losing Sleep, Boy, Where Are You, Picture, Don’t Stop.
91.- Prime Sth, Underneath The Surface (8/10) Highlights: I’m Stupid, In my Head, Believe.
92.- R.E.M, Up (6.5/10) Highlights: At My Most Beautiful, Daysleeper.
93.- Radford, Radford (10/10) Highlights: Fly, Closer to Myself, Don’t Stop, How Does It Feel?
94.- Radford, Sleepwalker (10/10) Highlights: Anything, Out of the Dark, Dead Heart, Therapy (I Don’t Need you).
95.- Savage Garden, Savage Garden (10/10) Highlights: “Truly, Madly, Deeply”, I Want You, To The Moon & Back, Santa Monica, Break Me Shake Me.
96.- Savage Garden, Affirmation (10/10) Highlights: Crash and Burn, Affirmation, I Knew I Loved You, Two Beds And a Coffee Machine, The Animal Song, I Don’t Know You Anymore.
97.- Save Ferris, It Means Everything (7/10) Highlights: Come On Eileen, The World is New.
98.- Save Ferris, Modified (9/10) Highlights: Mistaken, I’m not crying for you, One More Try (Instrumental), Let Me In.
99.- Shania Twain, Come On Over (9/10) Highlights: You’re Still The One, From This Moment On, You’ve Got a Way, Man! I Feel Like a Woman.
100.- Simple Plan, No Pads No Helmets… Just Balls (10/10) Highlights: I’d Do Anything, The Worst Day Ever, I’m Just a Kid, Meet You There, Perfect.
101.- Sixpence None The Richer, Collage: A Portrait Of Their Best (1/10) Highlights:
102.- Sixpence None The Richer, Sixpence None The Richer (8/10) Highlights: Kiss Me, There She Goes, Easy to Ignore.
103.- Something Corporate, Audioboxer (10/10) Highlights: Walking By, Hurricane, Punk Rock Princess, Bad Days.
104.- Something Corporate, Leaving Through The Window (10/10) Highlights: Cavanaugh Park, Good News, I Want to Save You, Globes & Maps.
105.- SR-71, Now You See Inside (9/10) Highlights: Right Now, Politically Incorrect, Empty Spaces, Last Man on the Moon, Alive.
106.- Staind, Break The Cycle (8/10) Highlights: It’s Been A While, Outside, For You, Epiphany.
107.- Sugarcult, Start Static (9/10) Highlights: Stuck in America, How Does it Feel?, Bouncing Off The Walls.
108.- Sugarcult, Palm Trees and Power Lines (10/10) Highlights: Memory, Worst December, Over, Back to California, Crying.
109.- Sum 41, Half Hour of Power (5/10) Highlights: Makes no Difference.
110.- Sum 41, All Killer no Filler (9/10) Highlights: Rhythms, Motivation, In Too Deep, Handle This, Heart Attack.
111.- Third Eye Blind, Third Eye Blind (10/10) Highlights: Semicharmed Life, Motorcycle Drive By, God of Wine, Jumper, Losing a whole year, I Want You, Narcolepsy, How It’s Gonna Be?
112.- Third Eye Blind, Blue (10/10) Highlights: 10 Days Late, Slow Motion, Anything, Wounded, Never Let You Go.
113.- Third Eye Blind, Never Let You Go Single Highlights: Anything, New Girl.
114.- Third Eye Blind, Out of the Vein (10/10) Highlights: Faster, Blinded, Misfits, Crystal Baller, Danger, My Hit And Run, Palm Reader.
115.- Three Doors Down, The Better Life (8/10) Highlights: Kryptonite, Be Like That, Loser.
116.- Three Doors Down, Away From The Sun (10/10) Highlights: Here Without You, Away From The Sun, Going Down in Flames.
117.- Three Doors Down, Another 700 Miles(8/10) Highlights: Here Without You, Kryptonite, Duck and Run.
118.- Train, Drops of Jupiter (8/10) Highlights: Drops of Jupiter, Hopeless.
119.- Vertical Horizon, Everything You Want (10/10) Highlights: You’re A God, Everything You Want, We Are, Best I Ever Had.
120.- Waking Ashland, Composure (10/10) Highlights: OverJoyed, Same Problem, Long Shot, Hands on Deck, October Skies.
121.- Wheatus, Wheatus (7/10) Highlights: Leroy, A Little Respect, Teenage Respect.


Wishlist:
- Bowling For Soup - A Hangover You Don't Deserve
- Jimmy Eat World - Futures
- Something Corporate - North
- Our Lady Peace - Happines is not a Fish you can Catch
- Three Doors Down - Seventeen Days
- Better Than Ezra - Closer
- Simple Plan - Still not getting Any
- Coldplay - X&Y
- All American Rejects - Move Along
- Yellowcard - Ocean Avenue
- Mest - Mest
- Feeder - Pushing the Senses
- Jack's Mannequin - Everything in Transit


-¡Qué disfruten sobrevivir una semana más!

-H.G.


20060107

Carta abierta para un destinatario indeterminado

A este castillo de naipes al que solemos llamar vida, el más leve soplo de infortunio podría derribarlo en cualquier momento. De la noche a la mañana, todo lo que alguna vez nos pudo parecer perfecto, podría de pronto resultar ser tan frágil como una torre hecha de cristal. Lo peor es que el instante en el que todo se derrumba, es también el instante en el que menos te lo esperas. ¿Es que cómo vas a estar preparado para algo que nunca pensaste que pudiera suceder? Al menos no a ti, para quien todo era incólume e inmaculado. A los demás, podía ser que sí; mas a ti... ¡Jamás! Ahora ves, un poco tarde quizá, que a ti también.

Nunca es fácil cuando un día descubres que no eres ajeno a esta clase de problemas de última página. La clase que según las estadísticas ocurre frecuentemente, pero siempre a otra gente. Jamás imaginaste que lo que considerabas mito urbano llegaría a formar parte un día de tu propia realidad, mas ya no te queda más remedio que asimilarlo. Pasa la página y ocúpate ahora de encontrar una salida para este abismo en el que te hayas de pronto. No te voy a decir que todo estará bien al final, ni que las cosas volverán a ser como antes cuando todo acabe, porque si somos realistas, en este momento es imposible saberlo; pero sí te diré que para bien o para mal, todo acabará.

Tal vez no sea tu culpa que te encuentres en esta situación que, en cierto modo, te afecta es indirectamente, pero las decisiones que tomes ahora pueden influir mucho en que todo termine de buena manera. No te preocupes demasiado porque todo se ha derrumbado, preocúpate, más bien, por encontrar la manera de ayudar a construir, piedra por piedra, un castillo que sea más resistente a todo aquello que nunca esperaste.


-Sinceramente, H.G.

20051231

Las Uvas del Tiempo

De todos los escritores venezolanos que han existido, mi favorito, por mucho, es Andrés Eloy Blanco, quien nació en Cumaná en 1896 y falleció en Ciudad de México en 1955 en un accidente automovilístico. Fue abogado, poeta, cuentista, dramaturgo, biógrafo, ensayista y mil cosas más. Ganó numerosos premios internaciones por sus obras, y en la ciudad de Apartaderos, estado Mérida, hasta existe una atracción turística en homenaje a la protagonista de un poema suyo llamado "La Loca Luz Caraballo", en donde los niños de la zona te recitan de memoria este poema a cambio de algo de dinero. Otro poema suyo, "Las Uvas del Tiempo", es tradición en algunos lugares de Venezuela escucharlo todos los 31 de Diciembre mientras agoniza el año viejo.

La casa de mi abuela, lugar donde mi familia frecuenta recibir el año nuevo, es uno de estos lugares, a pesar de que cada año hago lo posible por romper con esa tonta tradición. La llamo tonta, porque ese excelente poema (su calidad es indiscutible), fue escrito por Andrés Eloy mientras se encontraba exiliado cuando Venezuela estaba bajo la dictadura de Juan Vicente Gómez, por lo que está cargado de mucha nostalgia por su tierra y, sobretodo, por su madre. Por ende, es un poema algo triste para la ocasión en la que se utiliza. A mí, por lo menos, me deprime un poco.

Esta noche, cuando seguramente lo escucharé de nuevo, intentaré recordar todas las cosas buenas que me dejó el 2005 (que no fueron pocas), e imaginar todo lo bueno que espero me traiga el 2006. De esta manera, quizás logre contrarrestar el efecto nostálgico de "Las Uvas del Tiempo". ¡Espero que así sea!

Las Uvas del Tiempo

"Madre: esta noche se nos muere un año.
En esta ciudad grande, todos están de fiesta;
zambombas, serenatas, gritos, ¡ Ah cómo gritan !
claro como que todos tienen su madre cerca...
Yo estoy tan solo, madre,
¡ tan solo ! pero miento, que ojalá lo estuviera;
estoy con tu recuerdo y el recuerdo es un año
pasado que se queda.
Si vieras, si escucharas este alboroto: hay hombres
vestidos de locura, con cacerolas viejas,
tambores de sartenes,
cencerros y cornetas,
el hálito canalla
de las mujeres ebrias,
el Diablo con diez latas prendidas en el rabo
anda por esas calles inventando piruetas
y por esta balumba en que da brincos
la gran ciudad histérica,
mi soledad y tu recuerdo, madre,
marchan como dos penas.

Esta es la noche en que todos se ponen
en los ojos la venda
para olvidar que hay alguien que está cerrando un libro,
para no ver periódica liquidación de cuentas,
donde van las partidas al Haber de la Muerte,
por lo que viene y por lo que se queda,
por lo que sufrimos se ha perdido
y lo gozado ayer es una pérdida.

Aquí es de tradición que en esta noche,
cuando el reloj anuncia que el Año Nuevo llega,
todos los hombres coman, al compás de las horas,
las doce uvas de la noche vieja.
Pero aquí no se abrazan ni gritan: "Feliz Año"
como en los pueblos de mi tierra;
en este gozo hay menos caridad; la alegría
de cada cual va sola y la tristeza
del que está al margen del tumulto acusa
lo inevitable de la casa ajena.

¡ Oh, nuestras plazas, donde van las gentes,
sin conocerse, con la nueva buena !
las manos que se buscan con la efusión unánime
de ser hormigas de la misma cueva;
y al hombre que está solo, bajo un árbol,
le dicen de honda fortaleza:
Venir, compadre, que las horas pasan,
¡ pero aprendamos a pasar con ellas !
Y el cañonazo en la Planicie
y el Himno Nacional desde la Iglesia,
y el amigo que viene a saludarlos:
Feliz Año, señores, y los criados que llegan,
a recibir en nuestros brazos
el amor de la casa buena.

Y el beso familiar a media noche:
la bendición, mi madre.
Que el señor te proteja...
y después, en el claro comedor, la familia
congregada para la cena,
con dos amigos íntimos y tú, madre, a mi lado
y mi padre algo triste presidiendo la mesa.
¡ Madre, cómo son ácidas
las uvas de la ausencia !

¡ Mi casona oriental ! aquella casa
con claustros coloniales portón y enredaderas,
el molino de viento y los granados,
los grandes libros de la biblioteca
mis libros preferidos: tres tomos con imágenes
que hablaban de los Reinos de la Naturaleza
Al lado, el gran corral donde parece
que hay dinero enterrado desde la Independencia,
el corral con guayabos y almendros,
el corral con peonías y cerezas
y el gran parral que daba todo el año
uvas más dulces que la miel de las abejas !

Bajo el parral hay un estanque,
un baño en ese estanque sabe a Grecia;
del verde artesonado, las uvas en racimos,
tan bajas, que del agua se podría cogerlas,
y mientras en los labios se desangra la uva,
los pies hacen saltar el agua fresca.

Cuando llegaba la sazón tenía
cada racimo un capuchón de tela,
para salvarlo de la gula
de las avispas negras,
y tenían entonces
una gracia invernal las uvas nuestras,
arrebujadas en sus telas blancas,
sorda a la canción de las abejas...

Y ahora, madre, que tan solo tengo
las doce uvas de la Noche Vieja,
hoy que exprimo la uva de los meses
sobre el recuerdo de la viña seca,
siento que toda la acidez del mundo
se está metiendo en ella,
porque tienen el ácido de lo que fue dulzura
las uvas de la ausencia.

Y ahora me pregunto:
¿ Por qué razón estoy yo aquí ? ¿qué fuerza
pudo más que tu amor, que me llevaba
a la dulce anonimia de tu puerta ?
¡ oh, miserable vara que nos mides !
el Renombre, la Gloria... ¡ pobre cosa pequeña !
cuando dejé mi casa para buscar la Gloria,
¡ Cómo olvidé la gloria que me dejaba en ella !.

Y ésta es la lucha ante los hombres malos
y ante las almas buenas;
yo soy un hombre a solas en busca de un camino;
¿Donde hallaré la rapidez camino mejor que la vereda
que a ti me lleva, madre, la vereda que corta
por los campos frutales, pintada de hojas secas
siempre recién llovida,
con pájaros del trópico, muchachas de la aldea,
hombres que dicen - Buenos días, niño -
y el queso que me guardas siempre para merienda ?
esa es la gloria, madre, para un hombre
que se llamó Fray Luis y era poeta.

Oh, mi casa sin críticos, mi casa donde puede
mi poesía andar como una Reina !
¿ Qué sabes tú de formas y doctrinas,
de metros y de escuelas ?
tú eres mi madre, que me dices siempre
que son hermosos todos mis poemas;
para ti yo soy grande cuando dices mis versos,
yo no sé si los dices o los rezas...
Y mientras exprimimos en las uvas del tiempo
toda una vida absurda, la promesa
de vernos otra vez se va alargando
y el momento de irnos está cerca
y no pensamos que se pierde todo!
Por eso en esta noche mientras pasa la fiesta
y en la última uva libro la última gota
del año que se aleja,
pienso en que tienes todavía, madre,
retazos de carbón en la cabeza
y ojos tan bellos que por mí regaron
su clara pleamar y en sus ojeras
y manos pulcras y esbeltez de talle,
donde hay la gracia de la espiga nueva,
que eres hermosa, madre todavía
y yo estoy loco por estar de vuelta
porque tú eres la gloria de mis años
¡ y no quiero volver cuando estés vieja !...

Uvas del tiempo que mi ser escancia
en el recuerdo de la viña seca
¡ Cómo me pierdo medre en los caminos,
hacia la devoción de tu vereda !
Y en esta algarabía de la ciudad borracha
donde va mi emoción sin compañera,
mientras los hombres comen las uvas de los meses
yo me acojo al recuerdo como niño en una puerta.
Mi labio está bebiendo de tu seno,
que es el racimo de la parra buena,
el buen racimo que exprimí en el día
sin hora y sin reloj de mi inconsciencia.

Madre, esta noche se nos muere un año;
todos estos señores tienen su madre cerca
y al lado mío mi tristeza muda
tiene el dolor de una muchacha muerta...
Y vino toda la acidez del mundo
al destilar sus doce gotas trémulas
cuando cayeron sobre mi silencio
las doce uvas de la noche vieja."


-¡Qué disfruten sobrevivir un año más!

-H.G.

20051225

Un paso a la vez

"La vida es aquello que pasa mientras uno está demasiado ocupado haciendo planes", dijo una vez Sean Penn, y yo no podría estar más de acuerdo. ¿Cómo podría ser diferente si ya desde pequeños nos hacen invertir gran parte de nuestra infancia en el colegio para así prepararnos para la universidad? ¡Todo sea en pro del futuro! Aún cuando eso implique olvidarnos de que, como dice el slogan de la conocida tarjeta de crédito, la vida es ahora.

Sin embargo, considero que ir a la escuela y/o a la universidad es un mal necesario. Siempre lo he pensado así, a pesar de que mi señora madre juraba que a mí me encantaba el colegio simplemente por el hecho de que obtenía buenas calificaciones. Tiene sus cosas buenas, por supuesto, pero hay una inmensa lista de actividades que preferiría realizar antes que estudiar para un examen de, por ejemplo, Geografía Económica. El hecho es que, casi inevitablemente, invertimos mucho de nuestro tiempo en lograr una carrera que nos abra las puertas de la felicidad y la prosperidad.

Por lo menos nos queda el consuelo de que una vez que nos encontremos en el umbral de "la felicidad y la prosperidad", ya podremos dedicarnos a disfrutar de nuestros logros, ¿no es así? El que opine que sí, que por favor lo piense de nuevo. Como cualquier círculo vicioso, resulta que todo destino es el punto de partida de un nuevo camino. Siempre hay otra meta detrás de la primera, y, al parecer, no hay tiempo para descansar entre una y otra. Digo todo esto porque yo no había terminado de cruzar el primer umbral cuando ya se me ofrecían cinco más.

"¿De qué vas a hacer el postgrado?", "¿Cuándo y dónde vas a hacer la especialización?", "¡Ve pensando en comprarte una casa o un carro!", son algunas de las cosas que me decían y me dicen los más adultos aún desde antes de graduarme. "¿Cuándo nos vamos?", "¿Ya sabes para cuál país te vas a ir?", "¿Qué estás haciendo para agilizar el proceso de irte?", "¡No gastes en eso, ahórralo para cuando nos vayamos!", son algunas de las cosas que me dicen mis amigos que estudiaron conmigo y con quienes alguna vez acordé irme del país si ello nos permitía mejorar nuestro nivel de vida. Sí, en algún momento pienso realizar estudios de postgrado (preferiblemente un MBA), y sí, me gustaría la experiencia de vivir y trabajar en un país del primer mundo (especialmente si cierto presidente sociópata continua deseando emular al "paraíso" cubano), pero... ¿Es acaso considerado como terrorismo no tener planificado desde ya lo que voy a hacer cada día durante los próximos 20 años? ¿Me va a caer un yunque en la cabeza cada vez que salga a la calle si no lo hago?¿En qué momento disfruto de mi vida entre tantos planes? Porque luego del postgrado vendrá pensar en el doctorado, o en formar una empresa y sacarla adelante, lo que debe suceder una vez que me haya establecido en mi nuevo país; lo que me recuerda que aún no he decidido de qué color quiero las flores en el jardín de la casa donde voy a vivir.

Acabo de cumplir 24 años y en mayo tendré dos años de Ingeniero, pero a veces siento como si fueran diez y que los he desperdiciado todos por la agitación que tienen los demás. ¿Cuál es la prisa? Mi plan, por llamarlo así, fue conseguir un empleo en mi área que me permitiera ganar experiencia, ya que sin experiencia no tendría valor en el mercado laboral en el exterior. Paralelamente, durante este tiempo analizaría mis opciones y comenzaría los trámites legales para la legalización de mis documentos académicos. También ahorraría, por lo que me parece estúpido pensar en adquirir carros u otra cosa que amerite una gran inversión si antes de pagarlos ya tendría que venderlos y por menos de lo que costó, pero tampoco esto significa que voy a vivir en la austeridad como si se avecinara una guerra. ¡Quiero disfrutar también de este momento! ¿Cuántas veces en la vida se tienen veintitantos años?

El 2006 será un año decisivo para mí. Posiblemente sea el año en el que emigre, y si no, al menos será el año en el que termine de finiquitar todos los asuntos relacionados con ello. Profesionalmente sé que será un buen año, y en lo personal.... bueno, en lo personal nunca se sabe. Lo que sí sé es que quiero dar un paso a la vez, lo que no quiere decir que voy a ir lento, sino que simplemente no me voy a preocupar de lo que no está en mis manos ahorita. Últimamente me he dado cuenta de que los que me conocen piensan que como soy alguien "centrado" (según dicen), ya tengo planificado lo que voy a hacer durante cada segundo de mi vida de aquí a que me muera. No tengo planificado ni siquiera lo que haré esta tarde. Por supuesto que hay cosas -sobretodo las más importantes- que pienso en realizar con antelación, pero siempre, siempre, dejo un gran margen para la improvisación, ya que nada nunca resulta tal cual como nos lo imaginamos.

Voy a dar un paso a la vez y a disfrutar del ahora. Por los momentos... disfrutaré de la Navidad.

¡Feliz Navidad!

Canción para acompañar:

* Simple Plan - "My Christmas List"

Película recomendada de la semana:

* "Along Came Polly" (2004) [6.5/10] Director: John Hamburg. Cast: Ben Stiller, Jennifer Aniston, Phillip Seymour Hoffman.

-¡Qué disfruten sobrevivir una Navidad más!

-H.G.

20051217

La Excusa Perfecta

Toda la familia estaba reunida celebrando con alegría que era Nochebuena, pero Marcos no. Era extraño, porque ese niño era uno de los que más entusiasmo tenía cada diciembre. “¿Qué le pasará a Marcos?”, se preguntaban sus padres y sus tías cada vez que lo veían sentado y apesadumbrado viendo cómo se divertían los demás. No entendían lo que le sucedía al triste niño. Desconocían por completo lo que le había ocurrido a comienzos del mes en curso.

En esos días, el niño no podía ocultar su emoción por la proximidad de la Navidad. Contaba las horas y los segundos que faltaban para que la ansiada Nochebuena llegase. Con ella, sabía que vendría también el “Niño Jesús” a traerle su regalo. Un camión de bomberos era lo que había pedido este año. Para él, el “Niño Jesús” era lo máximo, mucho mejor que ese viejo gordo vestido de rojo que les llevaba los regalos a algunos de sus amigos. Uno de sus compañeros, que había vivido un tiempo en España, vivía porfiándole que los Reyes Magos eran mejores por ser tres, pero Marcos siempre le replicaba que los Reyes no le gustaban porque eran muy lentos viajando en camello y que por eso llegaban tan tarde en enero.

Lo cierto es que Marcos vivía muy orgulloso del divino personaje que cada Navidad lo premiaba con obsequios, pero un día -un aciago martes de la primera semana decembrina- escuchó decir algo que hubiese preferido no escuchar jamás. Habían estado reunidos varios niños en las proximidades del colegio hablando sobre los regalos que esperaban encontrar bajo el árbol este año. “¿Qué te va a traer el “Niño Jesús” ó Santa?”, era la pregunta que sonaba una y otra vez. “¡Una muñeca que habla!”, “¡un helicóptero!”, “¡un tren!”, se le oía responder a los pequeños inocentes; mas, cuando le tocó el turno a Manuel –uno de esos niños que le encanta pretender que no lo es-, lo que dijo fue: “¡No me va a traer nada porque yo sé quiénes son el Niño Jesús ó Santa!”. Luego de una breve pausa, agregó: “¡Son tu papá y tu mamá!”.

Algunos de los niños comenzaron a discutir con Manuel diciéndole que estaba equivocado, pero Marcos se quedó en silencio. Ese momento, para él, fue como despertar de un muy bonito sueño. Todo tenía sentido. Ya comprendía por qué sus padres actuaban un poco extraño por estas fechas, y también comprendía esas desapariciones repentinas de su papá en medio de la celebración de la Nochebuena. ¡Desaparecía para colocar los regalos bajo el árbol! El niño sabía que Manuel tenía razón. El mito de los fantásticos seres que les daban obsequios a todos los niños del mundo era demasiado bueno para ser verdad. ¡Qué tonto era por haberlo creído!

Al principio, Marcos había decidido reclamarles a sus padres por haberlo engañado todo este tiempo, pero luego lo pensó mejor y concluyó que le convenía más no decir nada. Seguiría actuando como si aún creyera en el mito para continuar recibiendo el regalo de su elección cada diciembre. Sabía que así sus padres no tendrían derecho a réplica si no les gustaba el juguete que pedía. Sin embargo, a pesar de que recibiría su obsequio, Marcos se sentía triste. La Navidad había perdido su magia para él.

Pasaron los fríos días de diciembre y llegó la Nochebuena, la misma que antes el niño esperaba con tanta ansiedad. El menú de la cena navideña no le importaba, todo le daba igual. Allí estaba sentado, sólo en un rincón, apático de participar en los juegos que su familia hacía. “¿Por qué están tan alegres?”, se preguntaba. Entendía que los niños lo estuvieran porque aún creían, mas no comprendía qué podía causarles tanta alegría a los adultos. En su opinión, la dura realidad no ofrecía ningún motivo real para celebrar.
Entre la cena, las charlas y la algarabía, pasaron las horas hasta la medianoche: El momento para abrir los regalos. Marcos vio como sus pequeñas primitas casi se desmayaron de la emoción al ver que había un regalo para ellas junto al árbol de Navidad. La cara de sus primos al destapar los obsequios y ver que debajo de tanto papel estaba el juguete que querían, era todo un poema. Los adultos también reían como niños mientras veían a sus retoños entusiasmados con sus nuevos juguetes. Cuando Marcos cayó en cuenta, él también tenía una sonrisa en su rostro y ni siquiera había abierto su presente. Fue entonces cuando por primera vez supo que la Navidad, más allá del significado religioso que tiene, más allá de los regalos que se den o se reciban, más allá de decorar la casa con motivos propios de la época, y más allá de las cena de Nochebuena; no es más que una excusa. Una excusa para estar alegres. Una razón para ser felices aunque sea por unos pocos días al año. Lo importante no eran los regalos ni quién los trajo, lo importante era estar todos juntos celebrando que al menos por una sola noche, no había razón para estar tristes.

“¡Lo único malo de la Navidad”, diría Marcos mucho después cuando ya era él quién ponía los regalos bajo el arbolito, “es que no dura los 365 días del año!”.



Canción para acompañar:

* Good Charlotte - "Christmas by the phone"

Película recomendada de la semana:

* "Milagro en la Calle 31" (1994) [7.5/10] Director: Les Mayfield. Cast: Sir Richard Attenborough, Elizabeth Perkins, Dylan McDermott, Mara Wilson.

-¡Qué disfruten sobrevivir una semana más!

-H.G.

20051210

Sueño de una noche cualquiera

El canto de las aves la despertó en la mañana. Abrió la ventana y vio a unos cuantos unicornios revoloteando en su jardín. No podía creerlo: ¡Unicornios revoloteando en su jardín! Rápidamente, cambió su ropa de dormir por una más apropiada para una aventura, y -luego de lavarse los dientes y de realizar todas esas cosas que uno siempre debe hacer aunque le fastidien-, salió de su casa para averiguar qué pasaba.

En la calle, ó, mejor dicho, donde antes había una calle, ahora pasaba un manantial color rosa. Las demás casas y los vecinos ya no estaban. En su lugar, ahora había un gran bosque lleno de árboles frondosos y de extrañas criaturas. No todas eran extrañas: junto al manantial, por ejemplo, un gran gato con algunos kilos de más bebía agua de él. Sin embargo, cuando lo vio más de cerca, se dio cuenta de que no era cualquier gato. De hecho, ni siquiera era un gato, sino una gata. ¡Su gata! La misma que la había acompañado durante su infancia y que tiempo atrás, debido a una penosa enfermedad, habían puesto definitivamente a dormir. La otrora niña no daba crédito a lo que veía. ¡Su amiga felina había regresado!

La abrazó muy fuertemente, mas la gatita no dejó en ningún momento de beber del manantial rosa. “¿A qué sabrá el agua color rosa?”, pensó la chica, y, como era de esperarse, no se resistió a la tentación de probarla. Por un momento, supuso que el agua color rosa debía saber a jugo de mora, pero se decepcionó al ver que ésta sabía simplemente a agua. “¡Agua común y corriente!”, exclamó cuando la saboreó. No tenía idea, en ese momento, de que el líquido que había probado no tenía nada de común y mucho menos de corriente. Lo que tenía de especial, además del color, ella estaba a punto de descubrirlo.

Apenas sació su sed, comenzó a sentirse mareada y un intenso dolor de espalda súbitamente se hizo presente. Sentía como si algo le estuviese brotando desde su columna vertebral. En efecto, así era. Algo le estaba brotando, y ese algo eran unas alas de libélula. No le fue fácil aprender a controlarlas, mas al cabo de un rato –un buen rato-, ya podía suspenderse en el aire. Intentó coger a su gata para dar un paseo, pero la minina no quiso, por lo que la niña con alas de libélula tuvo que dar su paseo en solitario.

Voló hasta la copa de los árboles, y desde allí, pudo ver a varios gnomos tratando de esconder sus tesoros de ella. Vio también nuevamente a los unicornios e intentó acercarse hasta ellos. Los fabulosos animales, temerosos de la joven, se alejaron a medida que ella se fue acercando. “¡No tengan miedo!”, les gritaba, “¡No les haré daño!”, pero esto más los asustaba. Se dedicó entonces a seguirlos, intentando en vano alcanzarlos. Inquietos y veloces, los míticos equinos navegaban por los aires como pez en el agua, y, detrás de ellos, la libélula humana torpemente trataba de llevarles el paso.

Casi una hora estuvo la joven persiguiendo a los unicornios, hasta que, de pronto, sin saber por qué, sus alas de libélula se desvanecieron y cayó hasta la superficie. Por suerte, un lago de chocolate amortiguó su caída. Supo de qué era el lago por todo lo que tragó cuando impactó contra el mismo. “¡Debo estar soñando todavía!”, se repetía la joven, pero todo le parecía muy real para ser un sueño.

“¡Deténganla, se roba nuestro chocolate!”, le empezaron a gritar unos duendes que salieron de la nada a la vez que le apuntaban con unas flechas. “¡No, no, no estoy robando nada!”, intentó explicarse la chica, mas al ver que los acusadores le hacían caso omiso a sus palabras, echó a correr hacia el bosque. Es difícil correr empapado de chocolate. Todo se le quedaba pegado a su cuerpo haciéndole perder el equilibrio a cada instante. Estaba a punto de entregarse a los duendes cuando, de repente, un hombre salió de entre los arbustos dispuesto a protegerla. El individuo colocó a la mujer de chocolate sobre él y salió galopando alejándose lo más que podía de esa escena. Fue entonces cuando ella se dio cuenta de que no era un hombre sino un centauro quien la había salvado. ¿Qué iba a pasar con ella ahora?

“¡Te he estado buscando!”, le dijo el centauro cuando se detuvo frente a una fuente de agua esta vez cristalina para que ella se aseara. “¿Quién eres?”, le respondió la rescatada. “¡Soy el guardián de tus sueños, y he venido a buscarte porque muchos de ellos se han escapando!”, le explicó el ser mitológico. “¿Qué está pasando? ¡No entiendo!”, se quejó angustiada la de los sueños fugitivos. “Verás, anoche mientras dormías, sin querer dejaste entreabierta la puerta al mundo de lo etéreo, y por esa rendija se ha filtrado parte de tus sueños hacia el mundo real”, le aclaró el guardián. “¿Quiere decir entonces que todo esto es real? ¿Tú eres real?”, preguntó la joven, a lo que el centauro contestó: “¡Pues sí y no, todo es real y fantástico al mismo tiempo!”.

“¿Para qué has venido a buscarme entonces?”, continuó con el interrogatorio la niña que había crecido. “¡Para que me ayudes a guardar de nuevo a tus sueños en el mundo onírico!”, respondió el guardián. “¿Por qué? ¿Qué tiene de malo todo esto?”, cuestionó ella. “¿Qué tiene de malo? Por un lado, tus pesadillas se han escapado también, después de todo, una pesadilla no es más que un sueño que no te ha gustado. Por otra parte, los sueños son difíciles de controlar. Lo real dejará de existir tal y como lo conoces hasta ahora. Lo que hoy tiene una forma, mañana tendrá otra. Las leyes de la física se tornarán obsoletas, y ya no sabrás qué esperar de nada. ¿Tú quieres vivir con tanta incertidumbre?”, razonó el ser mitad hombre, mitad caballo. “¡Definitivamente, no!”, le aseguró ella, “¿Cómo puedo ayudar a guardar los sueños?”. El centauro, entonces, le explicó: “Sólo tienes que dormir mientras yo los guardo, y cuando acabe, debes cerrar bien la puerta para que no se escapen de nuevo, ¿entendido?”. Dicho esto, el ser mítico llevó a la niña con cuerpo de mujer de nuevo hasta su habitación y partió luego a cumplir su misión.

El canto de las aves la despertó en la mañana. Abrió la ventana y vio a unos cuantos azulejos revoloteando en su jardín. Tenía tiempo que no veía azulejos revoloteando en su jardín. Rápidamente, cambió su ropa de dormir por una más apropiada para salir a la calle, y -luego de lavarse los dientes y de realizar todas esas cosas que uno siempre debe hacer aunque le fastidien-, salió de su casa para averiguar qué le deparaba el nuevo día. El tráfico, el ruido y la gente en la calle le recordaron entonces que ese sería, sencillamente, un día cualquiera.


Canción para acompañar:

* Sister Hazel - "Dreamers"

Película recomendada de la semana:

* "Despertando a la vida" (Waking Life, 2001) [8/10] Director: Richard Linklater.


-¡Qué disfruten sobrevivir una semana más!

-H.G.

20051203

Destinos Improvisados

No todos los cuatro de diciembre me despertaba por cuenta propia, pero cuando lo hacía, era muy agradable abrir los ojos y tener alrededor unos cuantos regalos esperando a ser abiertos por mí. Otras veces, era mi madre quien me despertaba muy temprano para ser la primera en felicitarme y darme su obsequio. De cualquier manera, estaba garantizado que el día comenzaría bastante bien. Lo que no estaba en la garantía, era pasar una buena noche el día anterior.

Me costaba dormir por la ansiedad, por la expectativa de los regalos que iba a recibir y por las alegrías que iba a experimentar con la llegada del amanecer. ¿Qué niño no se emocionaría imaginando lo mucho que se iba a divertir en su fiesta? ¿Qué niño no alucinaría con sólo pensar en tener en sus manos el nuevo juguetemagnificodeseadoportodos5000 que salía en tal comercial de Tv? Pues yo no era la excepción, y es que –definitivamente- era genial cumplir años en la infancia.

Sin embargo, la magia de los cumpleaños se fue perdiendo con el paso del tiempo. Por un lado, porque ser un año mayor es igual a estar un año más cerca de las responsabilidades de los adultos (y eso sin mencionar un año más viejo); y, por el otro, porque junto a nosotros, cambian también los regalos que vamos recibiendo. Los juguetes le ceden el protagonismo a las prendas de vestir y, aunque estas pueden gustarte mucho y satisfacer una necesidad, destapar un obsequio y encontrar una camisa nueva nunca va a ser tan emocionante como hallar un carro a control remoto o un juego de video. Aunado a esto, las fiestas infantiles involucionaron hasta pasar a ser una mera reunión a la cual asistían las personas que te importaban y unas cuantas que no tanto, a quienes debías dedicarles algunas sonrisas fingidas para no pasar por descortés. No obstante, a pesar de que ya no era lo mismo que antes, incluso en la adolescencia se sentía bien ser homenajeado durante un día del año.

Luego de los veinte, cada vez que está por cumplirse un aniversario más de tu nacimiento, otras cosas comienzan a pasar por tu mente. Ya no es tan importante qué obsequios recibirás ni le darás tanta relevancia a la fiesta como cuando tenías seis años, pero, en cambio, ahora te preocupará determinar si has aprovechado el tiempo que tienes de vida. ¿Has hecho todo lo que se supone que deberías haber hecho al cumplir esta edad? ¿Te sientes realizado hasta ahora? Lo que me preocupa es que mi respuesta, para ambas preguntas, es que no.

Es una sensación extraña, porque se supone que sí debería de estar satisfecho con lo que he logrado hasta ahora. Por supuesto que todavía me quedan muchas metas por cumplir, pero creo que voy por buen camino. Estoy lejos de ser un fracasado, mas entonces... ¿Por qué siento que no he aprovechado bien mi tiempo? Tal vez sea porque es cierto, no lo he aprovechado. Hay muchas experiencias que me faltan por vivir. Estuve tan centrado en mis objetivos que dejé de lado ciertas vivencias que si bien en aquel momento eran menos importantes, ya va siendo hora de que las experimente para poder quemar esa etapa. Me refiero a realizar cosas que no me sean de utilidad a largo plazo sino ahora, y que además me permitan relajarme. Algo que en cierto modo se asemeje a una aventura. En otras palabras, creo que debo realizar un buen y largo viaje. Pero no uno como los que hacía con mi familia en los que todo estaba planificado y donde yo poco tenía que ver con la organización, sino uno donde cada día determine su propio itinerario. Me refiero a un viaje donde pueda hacer lo que se me antoje. ¿El destino? Eso es lo de menos. Es tiempo de improvisar un poco.

¿Alguien se une?

P.D: En caso de que se lo estén preguntando, la respuesta es 24.


Canción para acompañar:

"Follow me there,
a beautiful somewhere,
a place that I can share with you"

* Yellowcard - "One year, six months".


Película recomendada de la semana:

* "Garden State" (2004) [10/10] Director: Zach Braff. Cast: Zach Braff, Natalie Portman. ¿Pueden creer que no la había recomendado hasta ahora?


-¡Qué disfruten sobrevivir un año más!

-H.G.

20051125

Viajando al futuro

Cuando tenía como 7 años de edad, mi papá ofreció llevarme cierto día al cine. “¿Cuál prefieres ver”, me preguntó mientras veía la cartelera cinematográfica en el periódico: “Las Tortugas Ninja ó Back to the Future II?”. “¿Ahh?”, le constesté desconcertado. “¡Volver al Futuro II!”, me aclaró. En ese entonces, de las tortugas ninja no tenía ni idea, pero aún de haberla tenido, jamás las hubiese escogido por encima de Volver al Futuro. La primera parte de la trilogía fue una de las primeras películas que vi en mi vida (El Retorno del Jedi la vi primero), y a pesar de que cuando lo hice estaba muy pequeño como para recordar bien la historia, al menos podía recordar cuánto me había gustado.

Mi elección no me defraudó. Salí fascinado con esa película del cine. Si en el momento me hubiesen preguntado qué fue lo que más me gustó de ella, no habría podido decidirme entre los efectos especiales, la historia, los personajes, el DeLorean, el aeropatín (uno de mis sueños es tener uno de estos) o el hecho de que cuando terminó pusieron los cortos de la tercera parte. Sin embargo, hoy en día, mi respuesta sería algo que hace diecisiete años ni siquiera hubiese considerado como elemento de esa lista.

Lo que más me gusta de esta película es, sencillamente, el hecho de que te hace querer vivir en el futuro. Es una de las pocas películas (y cuidado si no la única si no tomamos en cuenta a Los Supersónicos), que no nos da una imagen tétrica y desoladora de los años por venir -como la saga de Terminator o la novela “Un mundo feliz” de Aldous Huxley, por ejemplo-, con las máquinas dominando a los humanos, o con humanos comportándose como máquinas; sino que, por el contrario, nos pinta un futuro fantástico, colorido, con autos y patinetas que vuelan, y muchas cosas más que nos hacen desear estar allí. ¿Qué importancia tiene esto? Para un joven o un adulto, puede que ninguna; pero para un niño cuya mente todavía está moldeable, puede que mucha.

Cuando pienso en el futuro, me imagino a “Hill Valley” del año 2015. El hecho de haber visto esa película tan niño -y antes de ver las más pesimitas-, influyó bastante en mi modo de ver la vida. Creo que mi tendencia optimista a creer siempre en que en el futuro todo será mejor, se debe en gran medida a las aventuras de Marty McFly y del Doctor Brown. Y no me importa si en realidad todo mejorará con el paso del tiempo ó no, pero tener esa esperanza ingenua de que todo será así es como tener una fuente inagotable de ganas de estar vivo. Y esto no es poca cosa, especialmente en esos días depresivos en los que uno se aferra prácticamente a lo que sea para poder dar un paso más al frente.

Por supuesto que también ayuda creer firmemente en que estás aquí por algo. Creer que tienes mucho por hacer y una gran cantidad de metas que alcanzar y que está en ti lograrlo ó no; porque esto nos motiva a querer levantarnos de nuevo cuando hemos caído. Combinado con la certeza de que el futuro será bueno, esto es el mejor remedio que puedo encontrar para la depresión. Al menos, es lo que siempre ha funcionado conmigo.

Durante un tiempo, yo daba por sentado que todas las personas tenían la misma confianza que yo en el mañana, pero luego me di cuenta de que estaba equivocado. Y es triste, muy triste, cuando a personas muy valiosas a tu alrededor les da igual vivir o morir porque sienten que no se estarían perdiendo de nada. ¡Hay tantas cosas que desde mi punto de vista se estarían perdiendo! Desde los pequeños detalles que hacen que cada uno de nuestros días sea más llevadero, hasta los grandes logros que aún tenemos que construir; todos, para mí, son motivos más que suficientes para seguir adelante.

La mayor pérdida, sin embargo, es la que sufriría el resto del mundo al quedarse sin ellos, porque ya no tendría la oportunidad de ver cómo un gran número de sueños se hacen realidad. ¿Y no han sido los sueños convirtiéndose en realidad los que nos han traído hasta aquí?

Cuando quiero razones para vivir, yo nada más tengo que viajar al futuro.


Canción para acompañar:

* Jimmy Eat World - "Futures".

Película recomendada de la semana:

* "Back to the Future II" (1989) [10/10] Director: Robert Zemeckis. Cast: Michael J. Fox, Christopher Lloyd.

-¡Qué disfruten sobrevivir una semana más!

-H.G.

20051119

Un día como ningún otro

No creo que alguien haya estado atento ese día a las explicaciones de la Srita. Scott, la vieja inglesa que nos enseñaba Historia Universal en el colegio. Durante sus clases, las agujas del reloj parecían ir siempre en retroceso. ¿Por qué será que cuando estás aburrido el tiempo pareciera detenerse? En fin... los que no dormían, se entretenían dibujando caricaturas de la profesora en sus respectivos cuadernos ó anotando estupideces. Yo hacía esto último cuando de pronto uno de los alumnos interrumpió la emocionante charla sobre la Independencia de los Estados Unidos:

"Profesora Scott, lamento molestarla", comenzó diciendo Víctor, el siempre irreverente Víctor, "pero sucede que en estos momentos padezco de una repentina e insoportable comezón en los testículos y necesito ir al baño a calmarla. ¿Me permite ir?".

"¡Sí, claro, vaya!", para sorpresa de todos le respondió la sexagenaria docente, pero luego agregó: "¡Y de regreso, Señor León, me hace el favor y se queda en la dirección por soez!". Y mientras el reprendido muchacho recogía sus cosas con una fingida decepción por haber sido castigado, pude divisar una sonrisa en su rostro como si todo hubiera resultado como lo había planeado.

¿Qué se traía Víctor entre manos? Sin duda, tenía que ser más interesante que escuchar las aventuras de los padres de Norteamérica desde el punto de vista de una inglesa nazi. "¡Profesora!", la interrumpí esta vez yo, ¨¿es cierto lo que dicen de que George Washington tenía todos sus dientes de madera?". A lo que ella me respondió: ¨Eso dicen, pero la verdad es que nunca lo ví en persona como para conocer esos detalles irrelevantes sobre él". Fue entonces cuando vi mi oportunidad ideal para ganarme también un boleto sin retorno hacia la dirección, que en comparación con el ambiente del salón de clases era un paraíso. Lo que le dije fue: "¿Y por qué nunca lo vió? ¡Si yo hubiese estado vivo en esa época habría hecho hasta lo imposible por ver en persona a George Washington!".

Lo que siguió ya se lo pueden imaginar. La simpática Gertrude se sintió indignada y me pidió salir del salón. Yo fingí por un rato estar apenado por haberle faltado el respeto pero no lo suficiente como para hacer que se arrepintiera de su decisión, y, en pocos minutos, ya me encontraba adentro de la oficina de la directora del colegio. Se sentía un gran alivio cada vez que uno ponía los pies fuera del tedioso imperio de la segunda Dama de Hierro que había parido Inglaterra.

Una vez explicado el incidente en la dirección, y luego del respectivo sermón sobre cómo debía ser el comportamiento de todo alumno en tan prestigioso colegio, me remitieron a la sala de los castigados, es decir, la biblioteca. "¿Y tú que hiciste para que te castigaran?", me preguntó Víctor León en lo que me vio entrar. Yo, con una sonrisa en el rostro, le respondí: "Pues nada, que le dije "vieja" a la vieja", y los dos nos echamos a reír.

"¿Y cómo siguen tus testículos?", le dije lo más seriamente posible. "Ya sabes que eso lo inventé para que me mandaran para acá, de lo contrario no estarías aquí, ¿cierto?", me confesó él. "¡Pues no sé, uno nunca sabe con qué clase de cosas han estado en contacto tus partes íntimas!", le repliqué en broma. Víctor, haciendo caso omiso de mi comentario, me dijo: "Supongo que ahora querrás saber cuáles son mis planes para hoy, ¿no es así?". "Supones bien", le asentí, y él acercó entonces su morral para mostrarme algo.

"¿Qué hacen, niños?", nos preguntó una voz femenina de repente. Yo reconocí la voz, pero no quise levantar la vista para confirmarlo. Víctor, en cambio, sí la miró y le dijo: "Lo mimo que hacemos todos los días: ¡tratar de conquistar al mundo!". La verdad es que a Carla Alberti no le quedaba mal el papel de Pinky, pero hay que reconocer que no era tan tonta. Insufrible sí, y mucho, aunque solamente cuando quería serlo. "¿Y lo piensan conquistar sin mí?", nos inquirió la susodicha. "¡Sí!", le contesté en seguida. "¡Yo sí te caigo bien!, ¿verdad?", expresó sarcásticamente ella. A lo que yo le respondí: "¡Me encantas! ¡Lloro cuando no estás!", para seguirle el juego.

"¡Bueno, cuéntenme qué vamos a hacer entonces!", nos interrogó al cabo de un rato la recien llegada. "Vamos es mucha gente, ¡no se vista que no va!", le aclaré. Ella, indignada, replicó: "¿Y qué piensas hacer para evitar que yo no le vaya con el chisme a la directora apenas hagan algo ustedes?". "Hmm, ¡me pregunto como se verá el chicle que estoy masticando en tu pelo!", fue mi respuesta. "¡Atrévete!", me gritó la arpía. "¡No me tientes!", le aseveré yo.

"¡Ok, después continuan con sus declaraciones de amor, ahora déjenme explicarles lo que tengo en mente!", nos reclamó Víctor. Acto seguido nos mostró el folleto de una feria que se estaba realizando cerca de la costa. Ya yo había oído hablar de ese evento, pero nunca pensé que mi amigo tuviera pensado asistir. La zona donde se celebraba no era muy buena y cada año siempre ocurría al menos una pelea. "¿Y nosotros vamos a ir?", le cuestioné. "¡Claro!", asintió el de la idea: "Este es el plan: por donde estan los libros de biología, hay una puerta en el suelo que lleva hasta un sótano. Lo descubrí una de las tantas veces que he estado castigado aquí, y sé que por allí podemos salir a la calle sin que nos vean. Cuando estemos afuera, vamos al centro comercial donde tengo estacionado el carro de mi hermano (me lo prestó hoy y como no me permiten entrar manejando al colegio lo estaciono en los alrededores) y luego nos vamos a la feria".

"¿De verdad te piensas escapar? ¿Qué pasará cuando vengan a buscarnos y descubran que no estamos? ¡No quiero ni pensar en lo que me dirán en mi casa!", comenté yo". "¡Mira, no te voy a mentir diciendo que no va a pasar nada!", explicó Víctor, "Aquí y en tu casa se van a molestar bastante, pero esta es una rara oportunidad de hacer algo diferente e inesperado. ¡A veces nos hace falta hacer cosas sin pensarlas muy bien! ¿Quién se viene conmigo?". "¡Yo voy!", afirmó Carla rápidamente, y yo, para no parecer menos arriesgado que ella, decidí ir también. Después de todo, era un viernes.

La ruta de escape fue más sencilla de lo que esperaba. En menos de cinco minutos ya habíamos atravesado el sótano y estabámos casi en la calle. A los diez, ya nos montábamos en el carro del hermano de Víctor. "Yo traje ropa para cambiarme el uniforme del colegio aquí en el carro, ¿cómo harán ustedes?", nos preguntó el que iba a conducir. "Bueno... veo difícil que pueda ir a mi casa a cambiarme, así que me conformaré con quitarme la camisa del colegio y quedarme con la franela que llevo debajo", dije yo. "Yo tengo una muda de ropa en mi bolso, pero ni piensen que me voy a cambiar en el carro", aclaró nuestra acompañante, así que lo primero que hicimos cuando arrancamos fue buscar un baño decente donde Carla pudiera quitarse el uniforme.

"¿Qué hiciste tú para merecer que te castigaran?", le inquirí a Carla cuando ya nos dirigíamos a la feria. "Nada, simplemente me pareció sospechosa la actitud de los dos y le pedí a la profe que me enviara a la dirección para averiguar lo que estaban tramando ustedes y así irle con el chisme luego". "¡Ajá, y yo nací anoche!", le comenté. Entonces ella agregó: "Simplemente le escribí a una prima que por favor me repicara al celular y luego atendí su llamada en plena clase. Fue bastante fácil ganarme el premio, lo malo fue que la vieja me quitó el teléfono y ahora que me escapé no será sino el lunes cuando lo recupere". Luego de un rato, me dijo sonriendo: "¡Por cierto, Jorge, me dio mucha risa como te burlaste de ella!".

Me van a tener que disculpar mis malas costumbres. En especial, el hecho de que a estas alturas todavía no les haya hablado sobre quién soy, mi familia, qué me gusta hacer y todas esas tonterías. Como se acaban de dar cuenta, mi nombre es Jorge y vengo de una familia de narcotraficantes y contrabandistas. No realmente. Mi familia es bastante normal -demasiado diría yo- y no hay nada interesante que destacar. Tampoco es relevante para lo que quiero contar, así que mejor los dejo al margen del relato, no vaya a ser que se enteren de que ando revelando sus intimidades por aquí y luego me obliguen a disculparme.

Volviendo a nuestra escapada, el día en la feria no pudo haber sido mejor. Pasamos el resto de la mañana y toda la tarde entre el parque de atracciones y un circo al que asistimos en contra de mi voluntad. Por suerte, los tres cargábamos dinero suficiente para disfrutar de las instalaciones. Todo transcurrió normalmente salvo dos o tres veces en los que Carla tuvo que vomitar luego de alguna montaña rusa o del barco. En el circo, me burlé bastante de ella diciéndole que se parecía mucho a las jirafas. Debo admitir que no estuvo tan insoportable como yo pensé que iba a estar. De hecho, hasta se puede decir que estuvo simpática.

Nuestro almuerzo y nuestra cena fue comida chatarra, y en el ínterin, la merienda fue bastante algodón de azúcar, chocolates y demás exquisiteses que tanto bien le hacen a nuestro organismo. La cara de Carla al pensar en cuántas calorías consumía con cada bocado era todo un poema. Pocas veces me había divertido tanto como ese día, por lo que cuando la noche comenzaba a hacerse presente, ya yo estaba lo suficientemente satisfecho como para pensar en ir a casa. "¡Ahora es que viene lo bueno!", me dijo Víctor cuando le sugerí irnos, "Ahora viene una fiesta electrónica con varios DJs y lo mejor de todo, gratis". "¿Fiesta electrónica?", le pregunté yo, "¿Un rave? ¿Qué vamos a hacer nosotros en un rave?". "Pues divertirnos, ¿qué más?", me contestó rápidamente Carla. Entonces, sin mucha emoción, agregué: "Si tú lo dices... ¡Divirtámonos entonces!".

Para ser honestos, la fiesta electrónica no fue tan mala después de todo. No la pasé de lo mejor, pero definitivamente tampoco estuvo mal. La música era aceptable y si tú no te metías con nadie, nadie se metía contigo. No nos preguntaban la edad al comprar las bebidas, por lo que no teníamos inconveniente alguno en beber cerveza. Había de todo entre los asistentes al rave: gente loca, gente normal, raros, fritos, góticos, punketos, viejos y hasta menores de edad como nosotros. Víctor y yo nos habíamos colocado en un extremo para conversar con unas amigas que él se había encontrado, y Carla se fue por su cuenta a explorar el lugar al ver que ya no era el centro de nuestra atención.

Pasamos un buen tiempo conversando con las amigas de Víctor, las cuales no tengo idea de cómo se llamaban. Tampoco recuerdo de qué hablábamos, porque a decir verdad, no me emocionaban mucho sus temas de conversación. Tal vez mi amigo sí recuerde de qué iba la charla, porque él se mostraba más interesado que yo en la misma. Mucho más interesado que yo.

De pronto, sin saber por qué, comenzó a preocuparme Carla. Habían pasado cerca de dos horas desde la última vez que salió a dar una vuelta ella sola, por lo que me excusé con Víctor y sus fascinantes amigas para ir a buscarla. Es difícil encontrar a alguien en una fiesta llena de gente, de noche y al aire libre, por lo que me costó mucho conseguirla. Estaba con unos hombres, de veinte años o más, que al parecer tenían intenciones de aprovecharse de ella. Parecía estar ebria, porque le costaba mucho mantenerse de pie. Prácticamente la sostenían sus acompañantes, quienes aprovechaban para manosearla. Yo sabía que tenía que sacarla de allí si no quería que le sucediera nada que lamentar.

Ni en mis sueños iba a salir ganando yo si le buscaba pelea a ellos. Aún con la ayuda de Víctor, no íbamos a poder con tantos, y eso sin tomar en cuenta que eran más grandes. Al fin y al cabo, eran universitarios. Entonces cogí una botella de vidrio del piso y sacrificando un poco de fuerza en el tiro con tal de ser preciso, se la lancé a la cabeza del que parecía ser el líder de los abusadores. Por supuesto, el golpe lo enfureció, y como nadie me había visto con las manos en la masa, comenzó a buscarle pleito al primero que vio, por aquello de ser macho y no quedarse con esa. Se formó una tángana de todos contra todos, y mientras tanto, yo aproveché para acercarme hasta donde estaba Carla y llevármela de allí. Ella no podía ni con su alma, por lo que tuve que cargarla sobre mi hombro derecho para hacerlo. Por suerte, ella no era muy pesada.

Corriendo, llegué hasta donde estaba Víctor y lo obligué a irnos de inmediato. No podíamos dejar que los queridos amigos de Carla nos vieran con ella. Ya en su auto, le expliqué lo que había pasado. Nos paramos un momento en una estación de servicio a comprar mucha agua potable para ella, y luego decidimos ir volando hasta su casa para que la llevasen a un médico. Ella ya estaba inconsciente, pero no hacía falta verle las pupilas para saber que no estaba ebria, sino drogada. No sabíamos que clase de droga le habían dado y no podíamos esperar a que pasara el tiempo para averiguar cómo reaccionaría su organismo.

"¿Qué le vamos a decir a sus padres cuando lleguemos?", le interrogué a Víctor mientras íbamos en camino, quien a pesar de lo que había bebido, se encontraba en condiciones de conducir. "¡Hola, Señora Alberti. Aquí le traemos a su hija toda drogada, pero no vaya a creer que fuimos nosotros los que la drogamos. ¡Fueron otros!", agregué. "¡Seguro nos creen! ¡Cómo no!". "¡No lo sé, Jorge! Lo importante ahora es que Carla llegue sana y salva", me dijo sabiamente él. En esta disyuntiva nos encontrábamos cuando faltando una o dos cuadras para llegar a la casa vimos a varias patrullas de policía frente a la misma. "¡Detente, Víctor!", le ordené. "¿Qué pasa?", me preguntó mientras desaceleraba. "Que nos crean sus padres es difícil, pero que nos crea la policía es imposible. Mínimo cinco años de cárcel nos meten. Si sus padres llamaron a la policía es porque piensan que Carla se fugó o que la secuestraron. ¿Qué crees que dirán cuando la vean llegar con nosotros y en semejante estado?", le expliqué. "¡Tienes razón, mejor vámonos de aquí y dejémosla en la sala de emergencias de alguna clínica!", me dijo. "¡Buena idea!", exclamé.

Era buena la idea, o así parecía en el momento, pero cuando nos disponíamos a seguir de largo uno de los policías nos hizo señas para que nos detuviéramos. No porque supieran quiénes éramos, sino porque seguramente querían revisar nuestros papeles. Claro que detenernos no era una opción. Menores de edad conduciendo un auto a altas horas de la noche, con algo de alcohol etílico en la sangre, y con una chica también menor de edad a bordo totalmente drogada y que además era la persona a la que buscaban. ¿Qué iban a pensar? Definitivamente, detenernos no era una opción.

No hace falta decir que seguimos de largo, y tampoco que comenzaron a seguirnos al ver que le hicimos caso omiso a sus indicaciones. Es increíble cómo en pocos segundos nos encontrábamos en toda una persecución policíaca como en las películas. De verdad que Víctor era muy hábil al volante y hacía todo lo que podía para evadirlos, a pesar de que experiencia escapando de agentes del estado era algo que no tenía. No sé cómo lo logramos pero en poco tiempo nos encontrábamos a toda velocidad por la carretera de la costa. No sabíamos adónde nos dirigíamos, sólo nos interesaba escapar de los oficiales. Sin embargo, tuvimos que detenernos de repente cuando vimos a varias patrullas esperándonos en el medio del camino. Estábamos rodeados y no teníamos escapatoria.

"Si nos entregamos, ahora menos que menos nos creerán. ¡Ni en diez años saldremos de la cárcel!", me dijo Víctor luego de cinco minutos en silencio viendo a las patrullas a nuestro alrededor. "¡No lo sé, pero pase lo que pase, tuve un día como ningún otro y no me arrepiento!", comenté, "Si pudiera echar el tiempo hacia atrás, lo único que habría hecho diferente sería dejar a Carla sola en esa fiesta". "¡Fue un buen día, sí!", me afirmó él. Luego, mirando hacia el borde de la carretera, el que daba hacia el acantilado, me preguntó: "¿Vamos a por el todo?".

¿Qué mejor día para morir que uno totalmente diferente al resto de tus días? Después de unos segundos en los que casi toda mi vida pasó frente a mis ojos, le respondí a mi irreverente amigo: "¡Al carajo con todo!", y dándole la mano le dije: "¡Fue un placer acompañarlo en este paseo!". Víctor giró entonces el volante, bajo el vidrio de su ventana, y haciéndole la señal de costumbre a la gente que nos rodeaba, puso en marcha a toda velocidad el vehículo con rumbo hacia el vacío. "¡Gerónimo!", gritó lleno de euforia a medida que caíamos. Lo único que puedo decir sobre ese último momento, es que fue como ir en una montaña rusa, pero sin esa sensación de seguridad que te da el hecho de saber que al final del trayecto, todo estará bien.

Seguramente, ahora se estarán preguntando cómo es que estoy contando todo esto si sucedió lo que acabo de narrar. No hay manera de sobrevivir a semejante caída. Sin embargo, la explicación ya la dí hace bastante rato. En las clases de Doña Gertrude Scott, algunos se divierten haciendo caricaturas de ella en sus cuadernos, y otros -como yo-, simplemente escribiendo tonterías.


Canción para acompañar:

* Fastball- "Fire Escape" (Vieja pero buena).

Película recomendada de la semana:

* "Belleza Americana" (1999) [7.5/10]. Director: Sam Mendes. Cast: Kevin Spacey, Annette Bening, Thora Birch, Mena Suvari.

-¡Qué disfruten sobrevivir una semana más!

-H.G.

20051113

Bifurcaciones...

"¡Adelante, siempre adelante!". Esta frase siempre la repetía una de las figuras principales de la novela "Marianela", escrita por el español Benito Pérez Galdós a principios del siglo pasado si mal no recuerdo. Confieso que la obra no me gustó mucho cuando la leí en el colegio, pero la frase citada de alguna manera quedó guardada en el baúl de cosas inútiles que se encuentra alojado en mi memoria.

Debe ser porque estoy de acuerdo con lo que dice que nunca la olvidé. Soy un firme creyente de que siempre hay que seguir adelante a pesar de lo adversas que sean las circunstancias. Sin embargo, es mucho más fácil decirlo que realizarlo. A veces estamos tan mareados por las vueltas que hemos dado, que perdemos la brújula y olvidamos hacia dónde estamos adelantando y hacia dónde retrocediendo. Otras veces, nuestro camino se bifurca en varias ramificaciones y, aunque todas lleven hacia delante, debemos decidirnos por la mejor opción, lo que casi nunca resulta sencillo. No porque tengamos problemas para diferenciar al camino correcto del incorrecto, sino porque tenemos cierta predilección por decidirnos siempre por la vía más fácil.

En "Perfume de Mujer" (Scent of a Woman) -una de mis películas favoritas-, el personaje interpretado por Al Pacino dice, casi al final de la misma, algo así como: "En mi vida yo siempre supe distinguir cuál era el camino correcto. Siempre lo supe, ¡sin excepción! Sin embargo, nunca lo tomé porque era demasiado difícil!". No soy de los que se aprende textualmente los diálogos de las películas, por lo que esto es meramente una paráfrasis de lo que en realidad dijo Frank Slade; no obstante, la idea es, para los efectos, la misma. El camino fácil es demasiado tentador por su propia sencillez y porque generalmente se esconde detrás de algo que nos gusta, mientras que el difícil se ve tan complicado que preferimos no tomarlo.

Lo que sucede es que lo que nos conviene y lo que queremos rara vez son la misma cosa. A ratos deseamos algo tan arduamente que, aún sabiendo que otras cosas nos benefician más, nos empeñamos tercamente en obtener eso por sobretodas las cosas. Más o menos como el niño malcriado que no está conforme hasta recibir lo quiere, del mismo modo a uno le cuesta desprenderse de lo que tal vez sólo por capricho desea. Y uno se inventa excusas, se sugestiona mentalmente para creer ciegamente en que eso que queremos es en realidad lo que más nos conviene, aún cuando en el fondo, allí detrás de los pensamientos furtivos y de las ilusiones marchitas, algo nos dice que no es así.

Y no es así. Tarde o temprano, siempre termina prevaleciendo lo que antes la intuición nos decía pero que nosotros no queríamos escuchar. Y no nos queda otra que retroceder hasta la encrucijada y tomar desanimados el camino previamente ignorado como si desembocase en el fin del mundo. Pero todo sucede por una razón, y aunque tal vez en el momento no lo parezca, siempre me ha gustado pensar que lo que nos acontece es siempre lo mejor que nos podría haber pasado. Quizá todos los obstáculos iniciales y las amarguras tempranas, son simplemente una fachada para espantar a los cobardes de tomar el camino que en realidad vale la pena. Quizá lo que hoy nos desalienta, mañana nos motive. Y por esto, cuando la penumbra nos abrume y pensemos que ya todo está acabado, lo que debemos hacer es seguir adelante, siempre adelante.

En palabras de Scarlett O'Hara, la protagonista de Lo que el viento se llevó: "Después de todo, mañana será otro día".

Canción para acompañar:

* Forty Foot Echo - "Brand New Day" (Ya fue recomendada antes, pero vale la pena hacerlo de nuevo).

Película recomendada de la semana:

* "Perfume de Mujer" (1992) [10/10]. Director: Martin Brest. Cast: Al Pacino, Chris O'Donnell, Phillip Seymour Hoffman.

¡Qué disfruten sobrevivir una semana más!

-H.G.

20051105

Retazos..

Sin título

Si yo me marchase lejos, muy lejos.
¿De verdad importaría ó no?
¿Dejaría de sentir lo que siento,
ó acaso sería mucho peor?

Lo peor es estar y no estar,
reír y llorar,
estar tan vivo y estar muriendo,
estar tan cerca y estar tan lejos,
que no sabes si esperarlo todo,
ó si es mejor no esperar nada.

Tal vez mi intuición perdió la razón,
o quizás mi razón perdió su instinto.
Lo cierto es que no sé qué es real ni qué incierto.
Todo es confuso, todo es etéreo.
¿Es que acaso estoy soñando despierto?

No quiero irme deseando quedarme,
no quiero quedarme deseando marcharme.
¿Hay un futuro donde no ha hay presente?
¿Hay esperanza donde hay vacío?
¿Hasta cuándo resistiré sin desvanecerme?

[Abril, 1996]
La vida es cíclica, aunque los motivos sean diferentes.

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Una noche de Octubre

Octavo inning, parte baja, 2 outs. Séptimo juego de la Serie Mundial. 20 de Octubre en la noche. Batean los Bravos de Atlanta, quienes van perdiendo 3 a 2 frente a los Marineros de Seattle, los grandes favoritos. Todos en la habitación miran atentamente lo que acontece en el juego. Yo también. A diferencia de los demás, estoy viendo el juego sencillamente porque me aburre un poco menos que mirar fijamente a la pared. En realidad, me da igual cuál equipo gane, aunque durante el partido de hoy me he sentido un poco inclinado hacia los Bravos, tal vez por su condición de no favoritos, tal vez por mi necesidad de ir en contra de la mayoría.

El primer lanzamiento ante el tercer bateador del inning es una bola. Por más que intento permanecer atento al juego, mi mente comienza a divagar tal y como lo ha hecho una y otra vez durante todo el encuentro. Me cuesta no pensar por un momento en Andreína, me cuesta no imaginar que es factible lo improbable. He querido desde hace un tiempo decirle lo que siento a pesar de que sé que lo único que ganaré con esto será el poder estar en paz conmigo mismo, mas no el ser correspondido. No. Esa clase de milagros no suele ocurrir. ¿Para qué me preocupo pensando en lo que sucederá si se lo digo si sé que nunca voy a poder expresarle mis sentimientos hacia ella? No importa cuán determinado esté en decírselo, no podré resistirme a su mirada. Las pocas veces que me ha mirado a los ojos he sentido que me derrito por dentro, que pierdo toda clase de fuerzas, que pierdo el control de lo que digo y de lo que pienso. ¡Si al menos encontrara la forma de hacerlo todo más fácil!

<>, dijo uno de los comentaristas de la TV antes de anunciar que regresaban con la siguiente entrada después de unos “compromisos comerciales”, como si no fuera suficiente llenar la transmisión del juego con cuñas malas como las de Bremosil. Mientras estuve distraído, el bateador de turno conectó un elevado al jardín central que acabó siendo el tercer out. A los Bravos sólo les queda una oportunidad para ganar el juego y el título, lo que parece muy difícil.

Tocan a la puerta. Es Carlos, quien viene acompañado de Andreína, su hermana. <>, dijo el recién llegado. Andrés, en cuya casa estábamos reunidos, los recibió a los dos y en seguida llamó a su hermana para que le hiciera compañía a Andreína. Si antes se me había hecho difícil concentrarme en el partido, ahora esa dificultad se me multiplicaba n veces. ¿Cómo hago ahora para no mirarla? ¿Cómo hago para que no sea muy evidente que me muero por ella? Aunque pensándolo bien, ¿para qué ocultárselo? Mejor es que se entere de una buena vez. No, mejor no. Es preferible la seguridad de no hacer nada que la vulnerabilidad después de hacerlo todo.

<<¡Y allí esta el tercer strike!>>, dijo el narrador de la TV luego de que se ponchará el bateador que entregaba el tercer out de la parte alta de la novena entrada. Los Bravos habían retirado por la vía rápida a los Marineros y ahora iban por su última oportunidad de ganar el encuentro. <<¡Ojalá que Atlanta haga algo ahora, tienen que ganar este partido!>> dije yo tratando de ganar la simpatía de Andreína. <<¡Sí, ellos merecen ser los campeones!>> me respondió ella asintiendo con la cabeza. Por cinco segundos me sentí realizado. Para variar, ella estaba bellísima con esa blusa azul marino. Pero ella no era bella como esas mujeres despampanantes que apenas entran a un sitio se ganan las miradas de todos los allí presentes. Su belleza era de un tipo que a primera vista pasaba desapercibida, pero una vez que te percatabas de ella, sabías que estabas perdido para siempre. Era bella de un modo más intenso.

El primer bateador de los Bravos batea un rodado a la tercera base que se convierte en un out, pero el siguiente en el orden al bate conecta de hit. Andreína se emociona un poco, yo me emociono con ella. El problema con decírselo todo es que si las cosas no ocurren como yo quiero, que es lo más probable, entonces... ¿con qué voy a soñar después? ¿Qué ilusiones me quedarán?

Bobby Smith toca la bola pero hacen out al corredor en segunda. Ahora hay dos outs con Smith corriendo en primera base. José Mendoza, quien vino a batear en sustitución del pitcher conecta un batazo largo, muy largo, que incluso me hace levantar del asiento llevado por la emoción que sabía que compartía con Andreína. Pero la bola rebota y se interna en las gradas, doble por regla. Dos outs, corredores en segunda y en tercera. Viene a batear John Thompson, quien tuvo el segundo promedio de bateo más alto durante la temporada regular. Luego del primer strike, el jugador saca la bola del parque de foul, pero a pesar de los dos strikes sin bolas, la esperanza sigue viva.Al siguiente lanzamiento, Thomson extiende totalmente sus brazos y batea la bola con tal fuerza que desde un principio sabíamos que sería un jonrón. Andreína y yo brincábamos de la emoción a medida que el héroe del partido recorría las bases. Los Bravos eran los campeones. En medio de la algarabía, Andreína y yo nos besamos como si toda la vida hubiésemos estado esperando por ese beso. Algunos milagros sí ocurren. Ella me dice que lleva mucho tiempo enamorada de mí, yo le digo que llevo toda mi vida enamorado de ella. Por un momento nos olvidamos de que todos nos rodeaban y de que los Bravos celebraban su título. Por un momento, éramos sólo ella y yo unidos por un beso. Por un momento, todo esto ocurrió…en mi imaginación.

En realidad, mientras soñaba con imposibles perfectos, Thomson vió pasar el tercer strike terminando así con la esperanza de ver a los Bravos coronarse campeones y la mía de celebrarlo con Andreína. Ella notoriamente decepcionada, se levanta de su sillón, me besa en las mejillas, y lentamente se dirige hacia la puerta volviéndose una última vez justo antes de salir para decirme: <<¡Siempre hay una siguiente oportunidad!>>. Todavía hay esperanzas.

[Agosto, 2003]
100 % Ficticio

Canción para acompañar:

* Krezip - "Brighter Days".

Película recomendada de la semana:

* "For Love of the Game" (1999) [10/10]. Director: Sam Raimi. Cast: Kevin Costner, Kelly Preston, Jenna Malone. Fue la inspiración para el cuento.

-¡Qué disfruten sobrevivir una semana más!

-H.G.