20061205

Patria sin fronteras

Siempre le he tenido aversión al fanatismo radical. Esa obsesión que obliga a la gente a hacer cualquier cosa en nombre de algo que ni siquiera es realmente importante. ¿Es que acaso será trascendental en tu vida que tu equipo favorito gane o pierda un campeonato? ¿Vale la pena asesinar personas por cuestiones de fé? En el mundo occidental, para cualquier persona racional la respuesta a estas preguntas asumo que sería un: ¡No! Nadie, en su sano juicio -esto descarta a los hooligans-, asesinaría a alguien por fé o por un deporte. Mas, no obstante, existe otra cosa en mi opinión no más relevante que los ejemplos anteriores y por la que no sólo se considera que vale la pena llegar a cualquier extremo, sino que además está bien visto hacerlo. ¿O es que no es un héroe quien mate por defender el orgullo de su patria?

Aquí estoy cometiendo una herejía. ¿Cómo me atrevo a decir que la patria no es algo trascendental cuando inclusive una de las consignas de los seguidores del Presidente de mi país en su campaña por la reelección gritaba: "¡Patria o muerte!"? ¿Cuantos honorables guerreros, desde Alejandro Magno hasta Simón Bolívar, no han arriesgado sus vidas en nombre de su nación para que yo venga a menospreciar la relevancia de la misma? Sin duda, más de uno dirá que estoy loco, y quizá sea así; pero en mi modo de ver las cosas, el concepto de patria está muy sobreestimado.

¿Por que razón debes dar tu vida por ella? ¿Qué es exactamente eso que estarías defendiendo? ¿Qué es la patria? Según el diccionario, es la tierra natal o adoptiva ordenada como nación, a la que se siente ligado el ser humano por vínculos jurídicos, históricos y afectivos. El vínculo jurídico podemos excluirlo de la discusión porque se refiere simplemente a la nacionalidad que legalmente posees -¡allá aquellos que sienten que deben luchar simplemente por esto!-. El vínculo histórico, entiendo que se refiere al hecho de haber nacido y/o al menos vivido mucho tiempo en un determinado país, formándose así un lazo entre tú y la región a la que te has acostumbrado a vivir. Yo no niego que este vínculo exista, pero sólo con el pequeño espacio territorial en el que me desenvolvía día a día, no con algo tan extenso - y tan arbitrariamente delineado- como todo un país. Y aún así, este lazo se forma sencillamente por la costumbre de vivir en esa localidad, por lo que pudiera volver a formarse con una nueva región a la que te mudases. ¿Vale la pena matar o morir por esto?

El vínculo afectivo, en cambio, es el más importante y amerita por ello un párrafo aparte. Además de con tu familia, uno crea un nexo con los vecinos, con los compañeros, y con todas aquellas personas que hablan tu mismo lenguaje, se expresan de forma similar, y que tienen tradiciones en común. Se trata del capital humano, el recurso más importante de una nación. Sin embargo, por muchas cosas que tengas en común con este grupo de gente, no son muchas las personas que son realmente como tú en el modo de pensar. ¿Tú te sientes identificado con absolutamente todo en tu país? ¿Te parece que perteneces allí? Y no me refiero al caso particular de la gente en Venezuela, sino a nivel mundial. ¿Existe un país cuya gente como un todo piense igual que tú?

En la antigüedad, era muy poco lo que los habitantes de un lugar sabían sobre los ciudadanos de otra región. En sus mentes, ellos eran los buenos y los otros los malos. Creían que no tenían nada en común y que los del otro pueblo eran desalmados y crueles. A la hora de una guerra, luchaban orgullosos por el bien y contra el mal. Sin embargo, en esta era de la globalización, espero que estemos más conscientes de que los habitantes de otro país son más o menos igual que nosotros. Algunas costumbres serán distintas, pero otras iguales. Quizá no te sentirás identificado con muchos de sus integrantes, pero siempre habrá algunos con los que sí. ¿Quién no ha visto una película o leído un libro -y hasta un blog- extranjero y no se ha encontrado con algún personaje que actúa, piensa y dice cosas que nosotros en más de una ocasión hemos hecho, dicho o pensado? Entonces, ¿por qué razón somos mejores que ellos o viceversa? ¿Por qué debemos pelear si sabemos perfectamente que ya no se tratá de una lucha del bien contra el mal?

Si al líder de mi país se le ocurre invadir a otro, ¿por qué debo yo apoyarlo? La mayoría de las guerras en la historia han sido impulsadas por dirigentes que ansían más dominios bajo su poder, o conquistar más riquezas, y que sus súbditos han apoyado sencillamente porque tienen el "deber" de defender a su patria. Claro, si tu pueblo ha sido invadido y los adversarios están dispuestos a matar a tu familia y seres queridos, por supuesto que debes tratar de defenderlos y luchar por ellos. Pero no me refiero a estos casos cuando hablo de luchar por tu patria en este post, sino a los casos cuando hay una guerra deliberada y la gente siente que debe participar para apoyar a sus compatriotas -la Guerra de Secesión, por ejemplo-. ¿Vale la pena?

Sin embargo, el sacrificio por tu patria no sólo se refiere a morir por ella en una guerra, sino también a que debes estar en tú nación en las buenas y en las malas, inclusive si la mayoría de las personas opina y toma decisiones que no compartes en lo más mínimo. ¿Por qué sacrificar tu bienestar permaneciendo con una gente que en tu percepción es "instrumento ciego de su propia destrucción" (Simón Bolívar)? Nadie elige el lugar en donde nace, sino que es una cuestión completamente aleatoria. Por esto, te toca vivir con gente que te simpatiza y gente que no te agrada. Tiene que ser así ya que si las ciudades estuvieran conformadas únicamente por gente con personalidades y modos de pensar similares (aunque te sentirías total y completamente identificado con tus vecinos), el mundo sería un caos absoluto porque no habría equilibrio. Mas, no obstante, esto no quiere decir que tienes que resignarte a vivir en el lugar donde estás y no buscar otro donde te sientas más a gusto. Lo esencial, es sentirte bien donde estás.

Por eso, el concepto de nación está anticuado para mí. Uno debería ser ciudadano del mundo y ya. Vivir donde uno quiera, siempre y cuando haya espacio y se respeten las normas de convivencia. Sin países tratando de imponerse sobre otros, sino el planeta entero luchando por su progreso y futuro, gobernado no por un presidente, sino por varios, elegidos por voluntad popular y representando cada uno a distintos sectores de la sociedad, obligados a tomar decisiones en conjunto que nos beneficien a todos. Quizá se llamaría polidemocracia, o algo así, y por más utópico e ilusorio que suene todo esto -y lo es-, espero que no sea imposible que algún día se haga realidad. Ser ciudadano de una patria sin fronteras.


Canción para acompañar:

* The Corrs - "No Frontiers"

Película recomendada:

* "Joyeux Noël" (Feliz Navidad). En está excelente película, se puede apreciar claramente lo inútiles, estúpidas y carentes de sentido que son las guerras.


-¡Qué disfruten sobrevivir una semana más!

-H.G.

8 comentarios:

Eduardo dijo...

¿Que te puedo decir?, Sabemos exactamente el porque de lo que dices.

¿Soy capaz de morir por mi país? No.
Pero si capaz de defenderlo, y aunque suena extraño, una cosa no tienen nada que ver con la otra.

Unas veces he pensado que soy un cobarde o un antipatriotico, porque no quiero morir por mi país, ni derramar mi sangre ni nada de eso, mucho menos matar (Esto es algo más personal, el asesinato para mi es algo sumamente complejo así que bla bla bla)...

No creas que Bolívar fue un santo, un heroe único y magnífico. Esa visión la crea la historia y sus ganadores. Bolívar no fue un hombre "bueno" en su todo. Hizo cosas que actualmente, muchos dirían que hace un tírano.

País, Patria, Nación... lo que sea, me duele igual.

H.G. dijo...

Hola Eduardo, quiero aclarar que Bolívar no es santo de mi devoción y que nunca lo he alabado en mi blog. Una de las cosas que hizo que más aborrezco es ordenar que asesinaran a Manuel Piar, un excelente estratega, simplemente porque este se negó a obedecerlo ciegamente.

Yo también defendería a mi país, pero hasta cierto punto. Si se trata de arriesgar mi vida, lo haría por mis seres queridos y mi familia, pero no por una patria.

Saludos.

Zalucita dijo...

"A la hora de una guerra, luchaban orgullosos por el bien y contra el mal". Es curioso, por que cada uno define su bien y su mal... ¿Y quién ah dicho lo que es el bien y lo que es el mal?

Sinceramente, nunca eh sido muy asidua a cantar mi himno nacional y todas esas cosas, simplemente no puedo hacerlo por que no me nace.
Pienso que no hay ninguna, pero ni una sola razón para matar. Nadie tiene derecho a quitarle la vida a otro, nadie.
Y con tantos robos en las calles, tantos asesinatos... yo me pregunto, ¿Por qué en una guerra no se los llevan todos a la cárcel?
En la guerra casi siempre (o más bien siempre) se pelea por la "patria", osea por dinero, petróleo... y los ladrones también matan muchas veces por dinero o venganza.

Por eso dicen que el objeto de estudio más difícil para el hombre, es él mismo.

Lindo post!! Abrazos fuertes.

Anónimo dijo...

Comparto totalmente lo que dices. Sobre todo lamento que este sea un mundo de pocos líderes y de millones y millones de seguidores, que siguen causas que ni siqueira comaparten, entienden o les importa, solo siguen por seguir y que arrastran a los demás en cruzadas sin sentido. Es la historia de los pueblos, creo.

Lamento no haber pasado desde hace tiempo. Estaba en una jornada de descanso intelectual de todo tipo, del que todavía no me repongo :(
Un abrazo

H.G. dijo...

zalucita: precisamente, el bueno y el malo depende de quien lo vea. Por eso son tan inútiles las guerras!!
Y sí, qué difícil es ese objeto de estudio!
Saludos!!

Diana: Welcome back. Espero que te repongas pronto. Me alegra que opines de igual manera que yo. Saludos!

Magma dijo...

Por madre patria: el padre universo.
Por nación, tu propio cuerpo.
corazón por capital
y al alma, la vida, la libertad, el amor y el respeto.
Nadie elige dónde, ni cuándo nace. Pero sí cómo vive, y si pemanece o nó al margen de lo que vé y que no le gusta. Cada cual decide hasta dónde mojarse. Hasta dónde sólo lamentarse...

Saucisse dijo...

Que bueno lo que dices "magma", estoy de acuerdo contigo. No hay que lamentarse, mas bien actuar.
Cuando salí de mi pais, todo cambió para mi, la percepción de mi pais y la de mi mismo, solo puedo decir que ahora me siento ciudadano del mundo, aunque los vinculos afectivos con "mi pais" sean cada vez mas intensos.
No sé si lo defendería con la muerte, pero mas con las palabras y los hechos.

Tusso dijo...

Patria es aquello que nos hacen creer que es nuestro y que debemos defender a muerte.

Si estudiamos un poco la historia, podemos saber que las fronteras son hechas por el hombre, en beneficio de unos pocos, en la lucha por los recursos se hallan las guerras.

Pienso que las banderas nos cierran los ojos y nos inculcan el racismo inconscientemente.

Mi utopía ideológica es que algún día, seamos lo suficientemente evolucionados, como para no mirarnos por encima del hombro, y la Tierra sea una única bandera...

Es difícil encontrar gente con tu pensamiento, divulgalo!