20060203

De atracción, paradojas y paradigmas

Es difícil encontrar un empleo si no tienes experiencia, pero... ¿cómo puedes reunir experiencia si nadie te contrata debido a tu inexperiencia? Además de redundante, lo anterior es también algo paradójico, y es que no son pocas las paradojas con las que nos topamos día a día. De hecho, podría decirse que vivimos rodeados de contradicciones o de elementos que van en contra de toda lógica. Ejemplos sobran, y uno de ellos podría ser la diferencia entre lo que quieren las mujeres en un hombre, y lo que de verdad las atrae.

"¡Yo quiero a alguien que sea sensible, sincero, inteligente, que me entienda y que me haga sentir especial!", es el lugar común que sale de la boca de prácticamente cualquier mujer a la que se le pregunte sobre su pareja ideal. Sin embargo, resulta que cuando una mujer tiene frente a sí a un hombre sensible, sincero, inteligente, que la entiende y que la hace sentir especial; sencillamente no se siente atraída por él, por más consciente que esté de que es la persona ideal para compartir el resto de su vida o al menos gran parte de ella. Algunos podrían pensar que esto se debe a que las mujeres están locas y no saben que es lo que quieren, y aunque hay algo de cierto en esta afirmación, la verdad es que si queremos encontrar la causa de esta incongruencia, no debemos buscarla en el llamado "sexo débil", sino más bien en los supuestos pretendientes perfectos. Son ellos los del problema.

Para entender mejor esto, hay que ponerse en los zapatos de una mujer a la que le guste ser femenina. Imagina que nunca estas en un sitio sin tu colección personal de aduladores que creen que por contarte todo el tiempo lo extraordinarios que son y por satisfacer todos tus caprichos te van a tener a sus pies. Sabes que tus "amigos" están contigo más por cómo te ves que por ser la persona que eres, y que si fueras la versión femenina de Chewbacca, ni siquiera te saludarían. En un principio, pudo ser que incluso te divirtieras con ellos porque, después de todo, ¿qué tan desagradable puede ser tener unos esclavos que hacen lo que tu quieras? Pero luego, llegó un momento en el que comenzaron a aburrirte, querías algo más, alguien diferente a la norma, alguien a quien no pudieras controlar tan fácilmente, alguien que significase un reto. Entonces se te da la oportunidad de conocer a una persona que sí es distinta a los demás, alguien que sabes que tiene más de tres dedos de frente y que tiene el potencial para ser lo que buscas. Consideras darle la oportunidad a él. Pero... ¿qué sucede con ese prospecto de príncipe azul a partir del instante en el que comienzas a demostrarle algo de interés? Pues que el príncipe se convierte en mendigo y empieza a comportarse exactamente igual a los demás, se vuelve manipulable y acaba convirtiéndose en otro idiota. ¿Por qué se dió ese cambio?

Ahora quizás haga falta ponerse en los zapatos de uno de los idiotas. Tal vez sirvan los míos, ya que, lamentablemente, yo también he sido uno de ellos. En mi caso, yo nunca anduve detrás de las chicas más atractivas deseoso de que me prestaran atención. Podrían ser muy bellas, pero si las consideraba estúpidas o si su forma de ser no me gustaba, entonces no me atraían para nada. Así que yo era quizás el único hombre que las trataba de tú a tú, que les respondía mal si había que hacerlo y que incluso era ácido con ellas. No resulta tan extraño, por ende, que más de una vez haya ocurrido que se interesara por mí una de estas bellezas, y que yo pasara por bobo ante mis compañeros por no "aprovechar". Si debí hacerlo o no, eso es harina de otro costal, lo que quiero dejar claro aquí es que si una muchacha no me atraía, yo me comportaba de lo más natural con ella. Las dificultades las encontraba era cuando alguien sí me gustaba.

Es algo difícil de explicar. En primer lugar, cuando estás delante de una chica que te atrae, quieres por sobre todas las cosas quedar bien con ella. Hablar de temas interesantes, hacer comentarios inteligentes, ocultar tus defectos, en fin, parecer perfecto porque crees que eso es precisamente lo que ella quiere: alguien perfecto. Sin embargo, terminas pensando tantos las cosas antes de actuar que en vez de que eres perfecto lo que ella termina creyendo es que tienes severos problemas mentales. ¿Cómo no lo va a pensar? Ahora bien, si a pesar de tu demostración de estupidez crónica, ella por alguna razón te da indicios de que no le resultas indiferente, todo se torna aún peor ya que sabes que está en tus manos arruinar las cosas o no y el terminar de conquistarla.

Si quieres enamorar a alguien, ¿qué es lo que se supone que debes hacer? ¿Qué fue lo que nos enseñaron en nuestras casas? ¿Qué es lo que la "sabiduría" popular nos recomienda? ¿Qué hemos aprendido de todas las películas y novelas romanticosas? Que debes ser un caballero y tratarla como a una princesa, cortejarla, llenarla de obsequios, ser super atento, llevarle flores, llamarla siempre, demostrarle tu interés y prácticamente vivir a sus pies. Es el paradigma que nosotros los hombres y nuestra sociedad tenemos sobre este tema. Conozco a alguien que su forma de hablar incluso cambia cuando está con su novia y la consiente como si ella fuera idiota o un bebé de dos años y es incapaz de llevarle la contraria fuertemente. En algunos casos, pocos realmente, actuar según este paradigma llega a funcionar en un principio, pero tarde o temprano, ella terminará obstinándose de él, o él de comportarse de esa forma.

Tuve que equivocarme bastante para darme cuenta de que al final, lo único que puedes hacer en tu afán por conquistar a alguien es ser tú mismo, y que por más especial que te parezca esa persona, debes tratarla bien pero como si fuera una amiga más. No ser predecible, tener confianza en ti mismo, una opinión propia, no ser fácilmente manejable, decir que no cuando debes hacerlo, además de las cualidades que te definen como persona. Si han de estar juntos porque son muy compatibles, las cosas se darán prácticamente por sí solas. La verdad es que si se piensa un poco sobre esto, resulta lógico todo, pero tenemos tan arraigado en nuestros cerebros el paradigma de que debemos poner a las mujeres en un altar y venerarlas, que nos cegamos y no vemos lo que de otro modo nos parecería obvio. Es un poco como si uno fuera Neo y viviera en "La Matriz". Él era el elegido, él era especial, pero de nada le servía serlo mientras no se lo creyera él mismo, y mientras no comprendiera todo lo que estaba a su alrededor. Sin embargo, una vez que aprendió a creer en sí mismo y que comenzó a ver las cosas en el código de la Matriz, nada le resultaba imposible. Del mismo modo, considero que una vez que empiezas a creer en ti mismo y que entiendes qué es lo que les interesa a las mujeres porque te has puesto en su lugar, todo cambia para mejor.

Sin embargo, no hay segundas oportunidades para causar una buena primera impresión, y las mujeres se basan mucho en eso. El error que muchas veces cometen es pretender que uno tiene que estar consciente de todo esto desde el principio, como si fuera tan fácil darse cuenta de que el paradigma que todos consideran como algo cierto, en realidad no lo es. Muy pocas están dispuestas a tenerte paciencia y a ayudarte un poco, a pesar de que es posible aprender muy rápido cuando se sabe qué es lo que se tiene que aprender. Creen que uno es como es y no puede cambiar. Muchas temen decirte qué es lo que les molesta, qué es lo que haces mal, y terminan desperdiciando una buena oportunidad con alguien que vale la pena. Esperan a alguien que sea desde el comienzo perfecto para ellas, y no valoran cuando consiguen a una persona que tiene el potencial para serlo realmente. Si estuvieran conscientes de lo escasos que son los hombres decentes, con algo de inteligencia y que no son unos perros, quizás entonces sí les tendrían un poco más de paciencia.

Mi deseo al escribir esto, es que, ahora que se acercan fechas relacionadas con el tema, las personas que lo lean reflexionen. Si son hombres, ojalá que aún estén a tiempo de cambiar el viejo paradigma antes de que metan la pata con una persona que de verdad les importe, y si ya es tarde, que al menos les sirva para cuando llegue el próximo tren. Si son mujeres, pues ojalá esto les sirva para que puedan ponerse un poco en el lugar de nosotros y sean más comprensivas. También puede servirles para retener el interés de alguien en particular, ya que los hombres también se aburren cuando no tienen frente a sí nada que les rete.

El que no tenga nada que aprender, que tire la primera piedra...


Canción para acompañar:

* Hoobastank - "The Reason"

Película recomendada de la semana:

* "The Matrix" (1999) [10/10 aunque ya no parezca una película tan vanguardista debido a los clones que han surgido]. Director: Los hermanos Wachowski. Cast: Keanu Reeves, Carrie-Ann Moss, Hugo Weaving, Lawrence Fishburne.

-¡Qué disfruten sobrevivir una semana más!

-H.G.

10 comentarios:

Ceci dijo...

Siendo mas vieja que tu, igual aprendi algo al leer tu post. Y en la vida aun me queda muchisimo mas por aprender.
En lo unico que discrepo esta vez es cuando dices que cuando una mujer tiene frente suyo a un hombre sensible, sincero, inteligente,etc., por más consciente que esté de que es la persona ideal para compartir su vida, no siente atraida por el. La verda, amigo, eso no es una regla. Te falto ponderar un ingrediente importante: la quimica, que le llaman. Si no sientes cosquillitas en tu estomago cuando ves a alguien, o te pones un poco nerviosa cuando estas con el, o no sientes ganas de estar horas y horas a su lado, da lo mismo donde, entonces con paradigma aplicado o no, la cosa no funciona.
Un beso

H.G. dijo...

Hola Ceci,

Lamento discrepar contigo en lo que discrepas conmigo. En primer lugar, no me falto ponderar eso que llaman química... lo único es que yo lo llame diferente: atracción! Es lo mismo. Las cosquillas en el estómago las sientes cuando hay atracción. ¿Cuándo hay atracción? Pues eso depende de varios factores: que te agrade físicamente esa persona (no tiene que parecerte lo más bello del mundo, pero sí agradarte), que te convenga por la clase de persona que es, y que te resulte interesante por los motivos de los que hable en el blog. Varias personas que han investigado sobre el tema, coinciden en que esa química o atracción es posible crearla, es decir, que no hace falta que exista desde el comienzo. Aunque esto no sera nunca una ciencia exacta, yo comparto esa opinion, porque si bien es cierto que algunas veces se da eso que llaman amor a primera vista, son muchisimos mas los casos en los que la atracción va surgiendo poco a poco. Así que, en mi opinión, la próxima vez que tengas delante de ti a un hombre de los que valen la pena pero no sientas las cosquillas en el estomago, no lo desprecies en seguida. Dale una oportunidad porque, si aprieta los botones adecuados, puede ser que termine creando esa química contigo. Al menos esto es lo que yo haría.

Un abrazo, Ceci!

Alejandra Rivers dijo...

Um... La verdad es que hasta ahora no me he topado con alguna mujer que piense que los hombres no cambiarán jamás, muy por el contrario, todas las mujeres (me atrevo a generalizar... jeje) vamos por una relación creyendo que fulano cambiará "eso" o "aquello" que no nos gusta a medida de que siga con nosotras. Hay casos en que estamos seguras de que el matrimonio los hará entrar en cintura, por dar un ejemplo.
Considero que el amor se va descubriendo poco a poco, no a primera vista... La ATRACCION O QUIMICA a primera vista es deliciosa, pero no de fiar (a mi parecer). Es más rico cuando descubres que amas o te sientes atraido, etc. a esa persona día a día, más y más. Cuando te sorprendes mirandolo (a) en su peor pose y piensas: "¡qué suerte estar así con alguien!...". Porque en fin, para decidir estar con alguien por un día o con el deseo de que sea para toda la vida, lo que de verdad hace falta es amor y no atracción.
Otro punto... Ser uno mismo por supuesto es la mejor opción, pero no quiere decir que debamos dejar de hacer cosas agradables por esa persona a la que queremos, por mucho que sean costumbres impuestas por la sociedad. Yo, como mujer, valoraría muchisimo que mi pareja hiciera esas cositas que dices son de "idiotas". Consentirme como a una niña de dos años, tratar de arreglarlo todo sin necesidad de llamarme la atención fuertemente, etc. Recuerda que el momento de la conquista es precisamente eso: un momento. Es aceptable ser un poquito menos nosotros mismos, pues no lo hacemos apropósito. En el futuro está la convivencia, ese aprender a aceptarnos nosotros mismos y disfrutar el ser aceptados por esa persona por la cual quisimos ser elegantes, sofisticados, cultos o como sea que quieras llamarlo.
Muy interesante tu blog de hoy, aunque no completamente de acuerdo contigo, me encanta saber cómo piensas tú como hombre.
Saludossss ;-)

H.G. dijo...

Alejandra, como ves, cada quien tiene su propia idea sobre el asunto, pero estoy de acuerdo en casi todo lo que dices. Sin embargo, aclaro que mi punto en el post no era el de llevar las cosas a los extremos. No digo que nunca jamás debas hacer una de esas cosas "idiotas". De vez en cuando, puedes tener un detalle que le demuestre a esa persona cuánto te importa, pero no todo el tiempo, porque aburre y porque no serías tú. También hay que recordar, por hacer una analogía, que por ejemplo comer marquesa de chocolate, para mí, es buenísimo, pero si lo hiciera todos los días, creo que terminaría aborreciéndolo. Lo mismo te sucedería con alguien que esté todo el tiempo super pendiente de ti. Al final caemos en aquello de que nada en extremo es bueno.
Saludos!

CURRUSA dijo...

No hay fórmula exacta para el amor,ni para elegir a la persona que creemos sea la adecuada, pero si hay algo que es fundamental, es ser siempre uno mismo, no querer ser o aparentar lo que no se es para impresionar al otro, porque tarde o temprano terminan cayéndose las máscaras y decepcionando o decepcionandonos del "elegido". Otro ingrediente fundamental, como bien ya lo haz dicho, es la química, ese no se qué, que hace que esa persona que resulte no ser lo que teníamos como el ideal en nuestros parametros de pareja, se convierta en esta sin siquiera encajar en alguno de nuestros requisitos... Creo que al igual que los hombres, las mujeres deseamos tener a nuestro lado alguien que nos consienta y nos haga sentir como reinas pero sin dejar de ser lo que son, alguien que nos rete a jugar en la ruleta del amor sin que ello implique dejar de ser uno mismo.

Saludos!!!

Psique dijo...

Parece ser, segun a como estamos socialmente acostumbrados que las cosas siempre son mas faciles para las mujeres que para los hombres, porque uds. llevan la delantera en el reto de "conquistar" a alguna chica y una siempre espera ser conquistada, quizás de allí venga ese "mandamiento" de tener que tratarnos lo mejor posible, como queriéndonos demostrar que son la Pareja Ideal para nosotras, peeero ya te diste cuenta que no es así como debe ser y a la final resulta que no le cuesta a nadie mantener ninguna actitud,porque nadie anda fingiendo. Y no está de más nunca que nos traten bien, porque no hay mujer (ni persona) que pueda decir que no le gusta ser tratada de esa forma especial que las hace sentir mas especial e importante que las demás, pero cuando quieres a alguien de verdad no hace falta que eso sea una pose o algo premeditado, ese tipo de detalles surgen espontáneamente, asumiendo el riesgo de no ser correspondido.

"resulta que cuando una mujer tiene frente a sí a un hombre sensible, sincero, inteligente, que la entiende y que la hace sentir especial; sencillamente no se siente atraída por él" - Nadie dice que eso sea una regla, si eso pasa puede que simplemente a ella no le llame la atención el chico en cuestión, por mas encantador y príncipe azul que sea; uno nunca sabe en realidad lo que quiere, cuando te preguntan ¿cual es tu pareja ideal? respondes las cualidades generales que te harian sentir bien de alguna persona, o aquellas cosas que tu Ex- pareja no hizo, aquellas cualidades que tenía el novio perfecto de menganita, etc.. etc .. Muchas veces una cree querer una cosa y cuando la tiene se da cuenta de que en realidad no es lo que necesita, no es tan maravilloso como uno creia.

Y paaaaare ud. de contar... ese tema de las relaciones es tan relativo, que como dijeron por allá arriba "No hay una fórmula exacta", simplemente cuando las cosas tienen que ser: son o seran y si no tienen que ser: no se dan, por mas que uno haga malabares, de regalos, sea atento, etc.

Saludos y disculpa lo largo... :$

Alejandra Rivers dijo...

Estoy muy de acuerdo con psique, sobre todo en eso de que el comportamiento depende de lo que realmente se siente por la persona en cuestión. Cuando te nace ser idiota, es muuuuuy rico serlo pues, a la final ¿acaso lo hacíamos solamente para conquistar o más que todo para demostrar nuestros sentimientos?.

;-)

H.G. dijo...

Si. Muy buen comentario el de Psique. No tengo nada que agregar ni que refutarle.
Gracias a las dos por aportar sus opiniones!

PatriciaFM dijo...

Hola horacio, sabes eso que dices de que las mujeres buscan un "a alguien que sea sensible, sincero, inteligente, que me entienda y que me haga sentir especial!", pues son prototipos es como me gustaria que tenga el pelo negro que sea rubio que sea alto, bajo, flaco, gordo, son puros prototipos y eso no es lo que importa, hablas de sensibilidad cuando en realidad un hombre o una mujer nunca demuestra su sensibilidad siempre la estan escondiendo, creo que hablar de que todas las mujeres buscan eso es estar catalogandolas y diciendo que todas son iguales, personalmente me gustaria que fuera inteligente pero eso no implica que si pierde la memoria y queda con la mentalidad de un niño de 4 años lo dejaria, me gusta la sensibilidad pero conozco a muchos hombres que pueden escribir perfectamente un poema acerca de la fidelidad y no la practican, me gustaria que fuera sincero pero me molestaria que despues de parirle un hijo me diga que estoy gorda. Personalmente no busco perfección, ni un prototipo, solo busco a alguien con el cual pueda tener química y que le guste tal como soy que no trate de cambiarme ni nada por el estilo, porque a la final el amor no entiende de logica, cuidate

H.G. dijo...

Por enesima vez, no me refiero en el post al 100% de los casos. Siempre siempre hay excepciones. Nada es absoluto, pero el hecho de que para una persona en particular esto no se aplique no quiere decir que no sea cierto que para la gran mayoria si. En todo caso, estas fueron solo algunas conclusiones a las que llegue... cada quien interpreta las cosas a su manera, y si las interprete mal, la vida se encargara, a traves de las distintas experiencias, de que me de cuenta de ello.